En Paso de los Toros, a orillas del Río Negro, en la ciudad y departamento Tacuarembó, de la República Oriental del Uruguay, el 14 de septiembre de 1920, hijo de inmigrantes italianos nació:
Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia González…
Mario Benedetti…
“Damocles”, “Orlando Fino”, “Zampano”, Don Mario…
Periodista, poeta, novelista, dramaturgo
Ateo, integrante de la “Generación del 45” junto, entre otros, con Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, ideas políticas de izquierda, adherido desde su formación al Frente Amplio.
Escribió más de ochenta obras, muchas de ellas traducidas a más de una veintena de idiomas. Tanto el periodismo, en 1945 ingresó como redactor en el semanario “Marcha”, para pocos años más tarde ser miembro del consejo de redacción, así como la literatura, ya que ese mismo año, publicó su primer libro de poesías “La víspera indeleble”, con el sello de los Talleres Gráficos Prometeo (con el tiempo dejó de gustarle y no se reeditó). Ambas tareas fueron su constante vital y el lugar desde donde relató la realidad de una Latinoamérica en crisis
En los inicios de los sesenta aparecen sus crónicas humorísticas, que firmó como Damocles, en el libro “Mejor es meneallo”. Un lustro más tarde arribaron a los estantes de las librerías “Inventario”, “Poemas del hoyporhoy” y “Gracias por el fuego”.
Asimismo fue, durante un par de años, traductor y locutor en París como traductor y locutor para Radiodiffusion télévision française (RTF), la radio y televisión de Francia. Por 1968 fundó en La Habana (Cuba) el Centro Investigaciones Literarias de Casa de las Américas, que tuvo a su cargo hasta el ‘71. En ese tiempo encara una intensa actividad político en el “Movimiento 26 de Marzo”, mientras dirigía el Departamento de Literatura Latinoamericana de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de Montevideo.
1973 marca el comienzo de la dictadura uruguaya, se exilia en Buenos Aires, ciudad que, a la vez, debe abandonar dos años más tarde, amenazado por la Triple A. Su exilio se prolongó en Cuba y trabajó en el Consejo de Dirección de Casa de las Américas. Volvió a su país con la restauración de la democracia en él. Luego residió en Madrid (España) e ingresó en el Consejo Editor de la revista de izquierda “Brecha”.
En 2006 falleció su esposa, Luz López Alegre, entonces se establece de manera definitiva en Montevideo. En su Feria del Libro presentó su último trabajo “Vivir adrede”. Resulta obvio citar que en el intermedio del itinerario se lanzaron otras obras, participó con intérpretes como Nacha Guevara, Alberto Favero y Joan Manuel Serrat en la adaptación de algunas de sus poesías para ser cantadas por ellos.
Innumerables premios y reconocimientos acompañaron, a la vez, su camino. Los que siguen solo algunos…
En el aula magna de esa alta casa de estudios, en diciembre de 1997, es investido por la Universidad de La Habana con Doctorado honoris causa en Ciencias Filológicas.
Durante un acto solemne en el Salón de las Columnas del Palacio Real de Madrid, España, el 24 de noviembre de 1999, la propia Reina Sofía le entregó el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
El 5 de agosto de 2005, se lo galardonó formalmente y de manera singular, ya que participó e intervino virtualmente (vía Internet) desde Montevideo por razones de salud que impidieron su viaje, en un acto oficial celebrado en el Paraninfo del Palacio de la Magdalena, en Santander (España) con el XIX Premio Internacional Menéndez Pelayo. La denominación es en honor de Marcelino Menéndez Pelayo, uno de los humanistas, eruditos, críticos literarios e historiadores de las ideas más influyentes de la historia española, natural y habitante (por ello el lugar de su realización) de Santander.
La máxima distinción cultural de la República Oriental del Uruguay, el Premio Morosoli de Oro, se le entrega el sábado 25 de noviembre de 2006, en una ceremonia de gala en el Teatro Lavalleja en la ciudad de Minas de ese departamento. Diez años antes había sido premiado por la misma organización con el Morosoli de Plata en Literatura. El nombre del reconocimiento se debe a uno de los escritores y narradores más importantes del Uruguay: Juan José Morosoli.
En 2007, en el Paraninfo de la Universidad de la República en Montevideo recibió de manos del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, la Orden Francisco De Miranda, en primera clase con rango de Generalísimo.
Pasadas las seis de la tarde del 17 de mayo de 2009, en su residencia montevideana (un sencillo departamento en el Centro: séptimo piso del edificio de la calle Zelmar Michelini -antes Cuareim- 1337, casi esquina con la Avenida 18 de Julio), murió a los 88 años de edad, a raíz de una insuficiencia respiratoria aguda con antecedentes. Se decretaron honores patrios, velatorio en el Palacio Legislativo, Duelo Nacional. En su testamento, dejó creada la Fundación que lleva su nombre, para preservar su obra y el apoyo a la literatura y la lucha por los derechos humanos en su Patria.
“Te quiero en mi paraíso, es decir, que en mi país la gente viva feliz, aunque no tenga permiso. Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos.” (Fragmento de “Te quiero”).
A un clic de distancia, el video “Escritores latinoamericanos I: Mario Benedetti”. Una reflexión sobre su vida y obra. Una combinación de intervenciones públicas y entrevistas realizadas en España y el Uruguay. Imágenes de lugares especiales vinculados a su creación literaria. Parte del ciclo de: «Escritores Latinoamericanos en vísperas de un nuevo siglo» Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana. Contiene fragmentos de las canciones “Adagio a mi País” y “Chamarrita de los milicos” con la voz de Alfredo Zitarrosa y participación de Daniel Viglietti.
Cuídense mucho, muchísimo más, como no lo han hecho nunca antes. Una vidriera tan irrespetuosa que, ni el genio de Discepolín, hubiera imaginado.
Norberto Tallón












