El cantautor Tomás Penacino es oriundo de Emilio V. Bunge, pequeña localidad del partido de General Villegas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Empleado bancario de profesión, asentó su peregrinar en una decena de pueblos y ciudades del territorio bonaerense y se nutrió de su gente sencilla para plasmar esos encuentros en libros y discos atravesados por la simpleza y profundidad a la vez de su mensaje.
Es diácono permanente de la Iglesia Católica desde hace más de 30 años y esto lo ha llevado a acompañar el dolor y la esperanza de los miembros más sufridos y olvidados. Editó su primer disco en 1992 («Algunas canciones simples») al que le siguieron «Cuestión de Fe» (1994); «Leyenda del Artesano» (1997); «La Vida por delante» (2002), «Luz de los pueblos» (2006), «Gracias a Vos» (2014), «Echa a vuelo la esperanza (2018) y «33 años (2026).
Editora Patria Grande publicó cuatro libros con relatos y reflexiones: «De viaje por la Vida» (2000); » Rastros de Cielo» (2004); «Aguaceros» (2009) y «A los pies del pueblo (2018).
Por otra parte, con su propio sello editorial “Ediciones El Aguacero» en 2026, Tomás publicó «Escritos Fraternos».
INTRODUCCION AL LIBRO ESCRITOS FRATERNOS:
En su maravillosa encíclica “Hermanos Todos” (Fratelli Tutti) el Papa Francisco señala que “nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. […] Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos! Los sueños se construyen juntos. Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos”.
Al repasar las anotaciones que he ido realizando en “mis cuadernos de bitácora” de este viaje por el mar de la vida, he comprobado que, casi imperceptiblemente, el sueño que propone el inolvidable Papa criollo, se va cumpliendo en lo cotidiano. Al reunir algunos de esos apuntes de camino en este nuevo librito, pude “volver a pasar por el corazón” momentos protagonizados por decenas de hermanos que enaltecen la vida con las suyas, que son capaces de encender soles en plena noche, de hacer brotar agua de las piedras con una esperanza contagiosa.
Entrego estos “Escritos Fraternos” como una pequeña contribución a la fraternidad universal por la que los dos Franciscos, el de Asís y el del porteño barrio de Flores, consagraron sus vidas a Dios.
Tomás Eduardo Penacino
PRESENTACION DEL DISCO 33 AÑOS
Queridos amigos:
Les comparto un nuevo disco que resume reversiones de obras ya publicadas y canciones nuevas, a modo de resumen de más de tres décadas de la mano de la música y la palabra.
El título de este nuevo álbum tiene que ver con que, hace 33 años, nacía mi primera grabación “Algunas canciones simples” editada en un humilde casette. También se cumplen 33 años de mi ordenación como diácono permanente de la Iglesia Católica. Por otra parte, la tradición cristiana ha conservado que Jesús murió crucificado probablemente a los 33 años, edad de la entrega sin reservas a Dios por el bien de sus hermanos. Me pareció muy significativo bautizar con ese número este noveno disco de estudio.
Agradezco de un modo especial a mi hijo Francisco responsable una vez más de la producción artística, arreglos y ejecución de instrumentos. Vaya mi gratitud también a los músicos invitados y a María O’Dwyer, autora del dibujo de la portada y de la diagramación del álbum.
NUEVO DISCO Y NUEVO LIBRO UNIDOS EN : YO TENGO TANTOS HERMANOS
Un puñado de escritos fraternos que cuentan esos momentos en los que la vida se hace abrazo y un manojo de canciones amasadas en más de treinta años de camino, se entrelazan a modo de invitación. La propuesta es, de la mano de Tomás Penacino descubrir o reafirmar en nuestros corazones el alto ideal de la fraternidad. “Los sueños se construyen juntos – expresa el Papa Francisco. Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos”. (Papa Francisco).



