A sus 81 años, Rod Stewart continúa demostrando por qué es una de las leyendas vivientes más importantes del rock, entregándolo todo en cada presentación de su actual gira One Last Time.
Sin embargo, la exigencia física de sus actuaciones le jugó una mala pasada el pasado viernes durante su concierto en el First Credit Union de West Valley City, en Utah, Estados Unidos.
Ante la mirada atónita de miles de fanáticos, el músico comenzó a mostrar signos de debilidad que obligaron a una intervención médica inmediata sobre las tablas.
La asistencia médica sobre el escenario
El episodio ocurrió mientras Stewart estaba sobre el escenario. Según relataron algunos espectadores del espectáculo, el cantante empezó a tambalearse y a buscar apoyo en las estructuras de la escenografía para no caer. Ante la evidencia de que algo no estaba bien, el intérprete aprovechó un pasaje instrumental para pedir ayuda a uno de sus asistentes.
Rápidamente, el personal técnico apareció en escena con un tubo de oxígeno para asistir al músico frente al público. Tras unos minutos de inhalación y una notable mejoría, Stewart hizo gala de su profesionalismo y se dirigió a la audiencia con una frase que ya es marca registrada: “El show debe continuar”.
Sin embargo, reconociendo sus límites en ese momento, solicitó permiso a sus seguidores para modificar la dinámica del espectáculo: “¿Les molesta si me siento por un momento?”, preguntó antes de acomodarse en las escaleras de la escenografía para seguir cantando sentado.
La altura como factor determinante y el horizonte del retiro
Si bien la salud del británico generó una lógica preocupación, especialistas señalaron que el malestar pudo estar directamente relacionado con las condiciones geográficas de West Valley City.
La ciudad se encuentra a unos 1.300 metros sobre el nivel del mar, una altitud que suele afectar la respiración y el rendimiento de artistas que realizan grandes esfuerzos aeróbicos.
A pesar del susto, el cantante de Forever Young logró completar el recital con éxito. El incidente vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de su retiro definitivo de los escenarios, un tema que el propio Stewart ha mencionado recientemente.
“Después estaré girando por Reino Unido el año que viene… y probablemente eso será todo, creo”, anticipó el músico respecto a sus planes para 2027. Aunque en el pasado aseguró que “me encanta lo que hago y hago lo que me encanta”, el artista debe cuidar su salud, aunque esta vez sólo fue un susto pasajero.
Fuente: La Voz

