Boca Juniors restaurará el histórico cuadro pintado por Benito Quinquela Martín exhibido en el hall de la Bombonera: “Puede valer millones”

La dirigencia xeneize confirmó que después de mucho tiempo el mural será sometido a un procedimiento de conservación

Después de más de 20 años, Boca Juniors restaurará una pieza fundacional del hall de ingreso a la Bombonera: el cuadro pintado por Benito Quinquela Martín. Mientras se lleva a cabo una refacción estructural completa de todo el sector principal de Brandsen 805, la obra del emblemático artista nacido en La Boca ya fue cubierto y será sometido a un proceso de preservación por un grupo de especialistas en la materia, algo que no se hacía desde el año 2002.

En aquella época, los conservadores de turno trabajaron en la limpieza, reposición de los faltantes y barnizado para evitar futuros deterioros y hacer resaltar la imagen de la pintura que fue confeccionada en 1941 sobre 14 paneles de aglomerado de madera justamente para la inauguración del hall principal del estadio Alberto J. Armando (que en ese entonces todavía no llevaba este nombre). El paso del tiempo, el movimiento del estadio y la implementación de un barnizado incorrecto, más la acumulación de polvo y tierra, provocó su oscurecimiento, agrietamientos y deformaciones.

En 2002, la restauración duró más de cinco meses e incluyó análisis químicos, limpieza mecánica y consolidación de la capa pictórica con un adhesivo termoplástico y otras intervenciones. Ahora, además de mantenerse en un lugar privilegiado del recinto, se modificará la iluminación para que se luzca aún más. En paralelo, la dirigencia de Boca tomó la decisión de recuperar parte del mármol del hall y también remover todas las placas conmemorativas que, según consideraron, no tenían un valor histórico per se como para acaparar tanto lugar en las paredes del hall que está siendo modernizado (las mismas igualmente serán conservadas).

El cuadro fue intervenido por última vez en 2002El cuadro fue intervenido por última vez en 2002

Según le precisaron especialistas en antigüedades y cotizadores de obras de arte a Infobae, una pintura de Benito Quinquela Martín de una medida similar (7×5 metros) puede llegar a subastarse entre 15.000 y 20.000 dólares de base. Galería Magna, dedicada al arte argentino moderno y contemporáneo, tiene publicadas obras de Quinquela que están tasadas entre los 30.000 y 45.000 dólares: todas son semejantes al diseño empleado como reconocimiento a Boca Juniors que fue bautizado “El origen de la bandera de Boca”. Esto no quiere decir que el lienzo vaya a ser vendido o subastado por el club, ni mucho menos, ya que además de ser el alma de un espacio emblemático de la Bombonera, su valor es incalculable: “Tranquilamente podría valer millones de dólares”.

LA HISTORIA DE BENITO QUINQUELA MARTÍN

Benito Juan Martín, popularmente conocido como Benito Quinquela Martín, fue abandonado en marzo de 1890 en la Casa de Niños Expósitos (Casa Cuna) y seis años más tarde fue adoptado por una pareja de La Boca, un genovés de profesión carbonero llamado Manuel Chinchella (de donde proviene su apodo), y una entrerriana, Justina Molina. En 1905, a sus 15 años, Benito tomó sus primeras clases de dibujo con un carpintero de apellido Casaburi. Paradójicamente, ese año se fundó el Club Atlético Boca Juniors, con el que forjaría un lazo eterno.

El cuadro de Quinquela que tiene su lugar en RiverEl cuadro de Quinquela que tiene su lugar en River

El 21 de diciembre de 1941, cuando ya era conocido en varios países por la calidad de sus obras, varias de ellas vendidas a museos y exhibidas en diferentes eventos de arte, el Diario Crítica publicó una imagen del cuadro de 7×5 metros que sería donado y exhibido en la zona central del hall de la recién inaugurada Bombonera, que había cortado su listón el 25 de mayo de 1940. El sector principal del ingreso al club por la histórica puerta 3 (calle Brandsen 805) se abrió por primera vez el sábado 4 de abril de 1942, jornada en la que al mismo tiempo se descubrió la obra de Quinquela llamada “El origen de la bandera de Boca”. El lienzo muestra un imponente barco llegando al puerto de La Boca con una bandera sueca, de donde los fundadores del club tomaron los colores para su camiseta. Se ven también trabajadores portuarios, algunos de los cuales llevan los distintivos azul y amarillo.

A esa altura, Quinquela ya había tenido algunos gestos con otros dos clubes: River Plate y Racing Club. En 1937, realizó la primera pintura en cemento policromado sobre la acera de la entrada a la Escuela-Museo Pedro de Mendoza y donó sendos murales al Millonario y la Academia. Los de Núñez, que tuvieron su origen en La Boca antes de su mudanza definitiva a la zona en la que hoy residen en 1922, conservan todavía un mural pintado por Quinquela para celebrar un título amateur de 1920 que se exhibe en la confitería de la institución.

Víctor Fernández, director del Museo Benito Quinquela Martín, declaró hace un tiempo en una entrevista con el programa radial Abrí la cancha: “Las obras de los tres clubes tienen alusiones directas al mundo del deporte y el fútbol pero hay gente trabajando. Esa construcción social de laburantes y ese entramado del cual los clubes eran parte. A pesar del disfrute de la pasión y el deporte, Quinquela les recordó a Boca, River y Racing de dónde venimos. Por eso el Riachuelo es el escenario común del mundo del trabajo y el esfuerzo donde se construye futuro. Allí aparecen los horizontes imaginarios de los tres cuadros reflejando lo que estaban construyendo los trabajadores. En un sentido profundo y amplio esos murales tienen una misión educativa enorme”.

Benito Quinquela Martín posa junto a la obra que le donó a Racing ClubBenito Quinquela Martín posa junto a la obra que le donó a Racing Club

Hasta hoy existen muchos mitos sobre la simpatía de Quinquela Martín por uno u otro equipo. “Él era un conocedor del fútbol pero tenía un cuidado muy grande de no difundir sus preferencias futbolísticas. Durante mucho tiempo no se supo a ciencia cierta de qué cuadro era Quinquela, aunque muchos lo ligan a River Plate“, aseguró Víctor Fernández, deslizando su decantación por el cuadro millonario. Sin embargo, hay varias notas periodísticas y apostillas que refutan esa teoría y lo vinculan con la vereda opuesta.

El Diario La Opinión de Rafaela (Santa Fe) publicó que Quinquela era “hincha de Boca hasta los huesos”. El historiador de Boca Sergio Lodise parafraseó al propio Benito Juan Martín en un encuentro virtual de diversidad alrededor del deporte y el arte en el que justamente participaron colegas de River y Racing: “Soy de La Boca y de Boca Juniors. Me hice hincha de ese club porque me crie junto a él en la época en la que los jugadores pagaban para jugar”. El textual lo leyó de un ejemplar de la Revista Siete Días publicado en 1970.

Este ya histórico e invaluable mural que reposa casi desde el nacimiento del estadio lleva la firma hacia la inmortalidad de un artista, nombrado socio honorario por el club, que es símbolo del barrio de La Boca. Así lo definió Lodise: “La obra de Quinquela tiene matices de un significado tan especial que, hasta en la tarde más gris con una derrota de Boca, se encarga, junto a la hinchada, de devolver el color azul y oro a nuestro club”.

Fuente: Infobae