Tiene uno de los coeficientes intelectuales más altos de Hollywood, ganó un Óscar, estudió en Harvard y será mamá a los 45 años

Natalie Portman celebra su plenitud personal mientras transita su tercer embarazo en París, con una trayectoria que desafía los estereotipos de la industria del cine al equilibrar la excelencia académica con un compromiso artístico inquebrantable

Natalie Portman es, sin lugar a dudas, una de las figuras más singulares de la cultura pop contemporánea. A sus 45 años, cumplidos el pasado 9 de junio de 2026, la intérprete no solo ostenta un prestigio consolidado tras décadas de carrera, sino que encarna una rara combinación de rigor intelectual, disciplina académica y activismo político. Actualmente, la actriz atraviesa una etapa de profunda transformación personal: espera a su tercer hijo, el primero junto al productor musical francés Tanguy Destable, con quien reside en París y logró mantener una vida privada alejada de los focos mediáticos.

A sus 45 años, Natalie Portman espera a su tercer hijo
A sus 45 años, Natalie Portman espera a su tercer hijoInstagram (@natalieportman)

La vida de Portman fue un ejercicio constante de equilibrismo, ya que tras nacer en Jerusalén en 1981, su salto a la fama ocurrió a los 12 años con el film Léon: The Professional, de Luc Besson. Sin embargo, lejos de dejarse absorber por el sistema de los estudios, decidió priorizar su formación académica. En 1999, mientras rodaba la saga de Star Wars en el papel de Padmé Amidala, ingresó en la Universidad de Harvard para cursar Psicología. Portman negoció con George Lucas rodar únicamente durante los veranos para no interrumpir su ciclo lectivo, una decisión que, según la propia actriz, fue motivada por su deseo de no ser encasillada como una “actriz tonta”.

Uno de los papeles más icónicos de Natalie Portman fue el de Padmé Amidala
Uno de los papeles más icónicos de Natalie Portman fue el de Padmé Amidala

Este esfuerzo no solo fue académico, sino también científico porque, durante su etapa universitaria, bajo su nombre real, Natalie Hershlag, publicó trabajos de investigación en revistas especializadas como NeuroImage y Journal of Chemical Education. Su capacidad intelectual fue objeto de estudio en diversos medios, los cuales le atribuyen un coeficiente intelectual de 140 puntos, colocándola en el rango de los individuos excepcionalmente brillantes.

Prefiero ser inteligente que una estrella de cine”, declaró en su momento a los medios, con lo que reflejó una postura que mantuvo incluso en los momentos de mayor éxito comercial. A este intelecto se suma un dominio lingüístico notable: habla inglés, hebreo, francés y nociones de alemán, árabe y japonés, una ventaja que utilizó tanto en su vida personal como en su incursión como directora en la película A Tale of Love and Darkness.

En una entrevista con GQ, la propia Portman reveló qué idiomas habla
En una entrevista con GQ, la propia Portman reveló qué idiomas habla

La trayectoria profesional de Portman se movió siempre en el terreno de la excelencia: ganó el premio Óscar a la mejor actriz en 2011 por Black Swan, una interpretación que le exigió un entrenamiento físico extremo en ballet, lo que derivó en diversas lesiones durante un rodaje que demandaba hasta ocho horas diarias de práctica. Este papel, junto a otros como el de Evey Hammond en V for Vendetta donde se rapó el pelo en cámara como un acto de compromiso artístico, forjó su reputación como una actriz capaz de asumir papeles de alta complejidad psicológica. Además de la estatuilla dorada, cuenta en su haber con Globos de Oro, premios BAFTA y del Sindicato de Actores, un camino que combina el cine de autor con las grandes franquicias de superhéroes, como su reciente retorno al universo Marvel en Thor: Love and Thunder.

Natalie Portman ganó el premio Óscar a la mejor actriz en 2011 por Black Swan
Natalie Portman ganó el premio Óscar a la mejor actriz en 2011 por Black Swan

Su vida lejos de Hollywood

En la actualidad, su enfoque parece haber cambiado hacia una serenidad cultivada, ya que tras finalizar su divorcio del coreógrafo Benjamin Millepied en 2024, padre de sus dos hijos mayores, Aleph y Amalia, Portman encontró en París un refugio de calma. En diálogo con la revista Harper’s Bazaar, la actriz reveló: “Siento una gratitud que, cuando era joven, no necesariamente sentía. Ahora sé con quién quiero pasar el tiempo y qué tipo de energía quiero a mi alrededor”.

Desde el divorcio del padre de sus dos primeros hijos, Portman lleva una vida lejos de Hollywood en Francia junto a Tanguy Destable
Desde el divorcio del padre de sus dos primeros hijos, Portman lleva una vida lejos de Hollywood en Francia junto a Tanguy DestableBest Image/The Grosby Group

Este tercer embarazo, que vivió con total reserva, es visto por la actriz como “un gran privilegio y un milagro”. A pesar de su éxito, Portman reconoce que luchó durante años con el síndrome del impostor, algo que incluso se hizo visible en su discurso de graduación en Harvard en 2015, donde afirmó que sentía que debía demostrar constantemente su valía intelectual en un entorno que a menudo subestimaba a las estrellas de Hollywood.

Natalie Portman fue vista con su tercer embarazo durante un paseo por París con Tanguy Destable
Natalie Portman fue vista con su tercer embarazo durante un paseo por París con Tanguy DestableBackgrid/The Grosby Group

Lejos de los escándalos, su presente es una mezcla de disfrute cotidiano, paseos por los parques parisinos y una disciplina de entrenamiento denominada Gyrotonic, que combina elementos de yoga y danza. Su activismo político, centrado en los derechos de las mujeres, la sostenibilidad ambiental y una postura crítica frente a la realidad política de Israel, la mantuvo siempre bajo la lupa pública. A sus 45 años, Portman continúa como una voz influyente, una referente de disciplina y un modelo de cómo gestionar la fama sin renunciar a la propia esencia académica y personal.

Fuente: La Nación