Del esfuerzo de su mamá por traerla a Buenos Aires al premio de $100.000.000 que recibió: la historia de Margui Ponce, la niña de 11 años que comparan con Mercedes Sosa

La pequeña se consagró campeona de la primera edición de Es mi sueño, el programa conducido por Guido Kaczka, tras emocionar al público y al jurado con sus interpretaciones de canciones folklóricas

Con solo 11 años y siendo la finalista más joven de la competencia, Margarita Ponce se consagró ganadora de la primera edición de Es mi sueño, el programa de eltrece conducido por Guido Kaczka, y se alzó con un cheque de $100.000.000. A lo largo de todas las emisiones, la salteña conquistó tanto al público como al jurado con sus interpretaciones de clásicos del folklore. Pero no solo gracias a su voz y su afinación, sino porque logró algo que puede hasta ser mucho más difícil: emocionar hasta las lágrimas, traspasar la pantalla y adueñarse por completo del escenario. “Es un honor que me comparen con Mercedes Sosa”, dijo la flamante campeona en diálogo con LA NACION.

“Margarita Ponce es la ganadora de Es mi sueño, anunció Guido Kaczka desde el escenario del Teatro Ópera, donde se realizó la final del programa el 18 de agosto. La joven salteña obtuvo el 32,09 por ciento de los votos y, tras lanzar un grito de felicidad, se abrazó con toda su familia, esa que desde marzo empezó a ahorrar para viajar de Salta a Buenos Aires porque sabía que iba a llegar a la final y a ganar.

Margarita tiene 11 años y vive con su mamá y su abuela
Margarita tiene 11 años y vive con su mamá y su abuela

Su aventura con Es mi sueño comenzó cuando su primo llamó a su madre para avisarle que había un casting en Salta. Ella le preguntó a Margarita si quería ir y la pequeña no lo dudó. “Cuando llegamos, tenía una tos re fea que no me dejaba ni siquiera hablar. Al verme en ese estado, mi mamá me dijo: ‘Margarita, ya nos vamos de acá, no te voy a hacer cantar en este estado’. Y yo me agarré de la silla y le dije que yo no me iba a mover de ahí. Y hasta hice que la llamara a mi tía para que la convenciera. Entramos a la audición y no tosí, no desafiné, no hice nada. Ni siquiera pensé que iba a quedar en el programa, menos ser la ganadora”, le dijo Ponce a LA NACION.

Margarita Ponce, la ganadora de Es mi sueño
Margarita Ponce, la ganadora de Es mi sueño

A pesar de que, a medida que pasaban los programas, se instaló una ilusión concreta de llegar a la final, Margarita y su madre, Cecilia González, siempre fueron muy cautas. “Siempre la preparé para el ‘no’, porque es lo más factible, y terminó ganando”, expresó la mujer. De hecho, la niña estaba segura de que iba a ganar otro de los ocho finalistas, porque eran más grandes. Pero el público la eligió a ella.

La reencarnación de Mercedes Sosa

Sos una niñita tierna y hermosa que, cuando se pone a cantar, se viene un mundo con vos. Es increíble que a canciones que tienen tantos años y que dicen tantas cosas, que cuando las cantás vos parecen temas de niños por la pureza, y al mismo tiempo les das esa profundidad. Es hermosísimo y especialmente emocionante verte acá”, le dijo Abel Pintos a Margarita luego de que interpretara “La arenosa” de Mercedes Sosa en su presentación final, vestida con un vestido de tul rosa cubierto de brillos. “Es un placer escucharte. Voy a ser tu fan para siempre y voy a ir a todos tus shows cuando crezcas. No me voy a perder ninguno, porque no tengo dudas de que tu talento no va a parar de crecer”, añadió Natalie Pérez.

Margarita interpretó “La arenosa” en la final de Es mi sueño
Margarita interpretó “La arenosa” en la final de Es mi sueño

Pero, sin duda, la devolución que más resonó fue la de la Mona Jiménez: “Sos la reencarnación de Mercedes Sosa”. Ella aseguró sentirse honrada por la comparación y explicó que su conexión con la cantora tucumana está vinculada con el folklore, una herencia de su familia materna.

Durante los últimos cinco meses, Ponce se adueñó en cada presentación del escenario de Es mi sueño. En su debut interpretó “A Don Ata” de Soledad Pastorutti y la Mona Jiménez y Joaquín Levinton terminaron bailando a su lado. Su repertorio, que fue elegido por ella y la producción, también incluyó: “La malagueña” de Ángela Aguilar, “La fuerza del engaño” de Marcela Morelo, “La noche sin ti” de Los Huayras, “Tambores del sur” de Soledad Pastrourri y “Si nos dejan” de Luis Miguel. Sin embargo, como fanática del pop y los lentos, a pedido del jurado no dudó en interpretar a capella un fragmento de una de sus canciones favoritas, “Set Fire To The Rain” de Adele.

Desde su primera presentación, la joven cantante conquistó al jurado (Foto: Captura de video / eltrece)
Desde su primera presentación, la joven cantante conquistó al jurado (Foto: Captura de video / eltrece)

Desde un primer momento, los jurados evidenciaron su gusto por su arte no solo con sus buenos puntajes, sino también a través de sus devoluciones. Abel Pintos le aconsejó que se mantuviera fiel a sí misma, algo en lo que también coincidió Jimena Barón, que mantuviera su esencia, que disfrutara y que fuera auténtica y genuina en el escenario: “No sos solo una nena de 11 que está cantando, transmitís lo que cantás, generás mucha emoción”.

Sus inicios en el canto

A Margarita la “descubrieron” un mes antes de que cumpliera 10 años: “Cuando era chiquita – más de lo que es ahora -, bailaba Michael Jackson y, cuando crecí, una de mis tías le dijo a mi mamá que tenía linda voz. Ella le decía que no, que dejara de molestar hasta que me escucharon cantar en el quincho en Año Nuevo”.

Margarita comenzó a cantar a los nueve años y adoptó de su familia materna el gusto por el folklore
Margarita comenzó a cantar a los nueve años y adoptó de su familia materna el gusto por el folkloreGentileza

Su madre remarcó que siempre cantó como hobby hasta esa noche en la que los adultos estaban haciendo un karaoke y le pidió participar. “Como ya era tarde, le dije que no, pero a lo último me convence y cuando le digo: ‘Un tema y a dormir’, cantó en serio y nos quedamos todos sorprendidísimos. Esa noche nos dimos cuenta del potencial de su voz”, expresó. A partir de ahí, “Margui” comenzó a tomar clases de canto y a realizar varias presentaciones en vivo.

El sueño de una casa propia

Durante los últimos cinco meses, madre e hija viajaron ida y vuelta desde Salta a Buenos Aires una y otra vez, porque en el medio Margarita tenía que ir a la escuela, algo de lo que evidenció no ser tan fanática. Asimismo, contó que dentro del aula las repercusiones por su paso por la televisión no siempre fueron positivas. “No tocaban mucho el tema porque sabía que me incomodaba un poco”, admitió. Y es que mientras algunos compañeros la felicitaban, otros la acusaban de tener un trato preferencial por su “popularidad”.

Madre e hija, compañeras incondicionales
Madre e hija, compañeras incondicionalesGentileza

Ahora, Margarita y Cecilia están de vuelta en Salta y, mientras se acostumbran a este nuevo presente entre entrevistas, fotos y reconocimiento en las calles, saben que sus vidas cambiarán próximamente. Y es que el premio por ganar el reality son $100.000.000. “Me gustaría comprarme mi propia casa. Ahora estoy viviendo en una casa que alquilamos con mi mamá y mi abuela”, manifestó la niña.

La ganadora del reality dijo que quiere usar el dinero para comprar una casa
La ganadora del reality dijo que quiere usar el dinero para comprar una casaGentileza

Aunque sus padres están separados, tienen una muy buena relación. “El papá de Margarita siempre está. Ella lo ama y eso a mí me llena el alma”, sostuvo Cecilia. Ella desde hace 10 años trabaja como peluquera. En diciembre tuvo que cerrar su local “porque el alquiler se fue muy arriba y la situación no estaba tan buena”. A partir de esto decidió atender a domicilio y las vueltas de la vida hicieron que esto fuera lo que le permitió acompañar a Margarita en sus viajes a Buenos Aires.

Margarita Ponce, la niña de 11 años que se consagró como ganadora de Es mi sueño (Foto: Instagram @esmisuenoeltrece)
Margarita Ponce, la niña de 11 años que se consagró como ganadora de Es mi sueño (Foto: Instagram @esmisuenoeltrece)

Hoy, la niña de 11 años que desde chiquita siempre soñó con ser una cantante famosa, vive literalmente su sueño. Pero aún le quedan un par más para cumplir. ¿Qué desea? Compartir un día un escenario con Soledad Pastorutti, Christian Herrera, Los Nocheros y BTS.

Fuente: Irina Repetto, La Nación