Científicos exploran el Ártico en un iglú flotante: cómo es la misión que estudia el cambio climático

Un equipo recorre la región en una base móvil, recolecta muestras y datos para comprender la transformación de los ecosistemas polares

La estación, que partió de Francia, se desplazará junto a la banquisa durante años, acompañando el movimiento del hielo polar en su deriva natural

La exploración científica del Árticoentra en una nueva etapa con el lanzamiento de una base flotante diseñada para investigar el impacto del cambio climático y la biodiversidad en las regiones polares. Se trata de la Tara Polar Station, una estación de investigación que se asemeja a un iglú gigante y que comenzó su travesía desde Francia el domingo pasado con la misión de desplazarse junto a la banquisa, la gran masa de hielo flotante que cubre el océano polar, durante varios años.

El proyecto integra a más de 30 centros de investigación de 12 países y cuenta con la coordinación de la Tara Ocean Foundation. Este esfuerzo internacional pretende arrojar luz sobre un entorno poco estudiado, en un momento en el que el Ártico experimenta transformaciones aceleradas.

Cómo funciona la estación y hacia dónde se dirige

La Tara Polar Station se construyó en Francia y partió desde el puerto de Lorient. Su estructura de aluminio, que imita un iglú sobre una boya, le otorga la capacidad de soportar la presión del hielo y temperaturas extremas que pueden alcanzar los -52 °C. Este diseño le permite a la estación flotar y desplazarse con el hielo, facilitando la recolección de datos científicos durante largos periodos.

La expedición, bautizada Tara Polaris I, contempla que la estación avance hacia el este, bordeando la costa rusa, hasta quedar atrapada por el hielo a inicios de septiembre. A partir de ese momento, la base flotante se moverá a una velocidad promedio de 10 kilómetros diarios, con el objetivo de alcanzar el Estrecho de Fram, entre Groenlandia y Svalbard, hacia finales de 2027.

Cómo la Estación Polar Tara ampliará los límites de la investigación en el ÁrticoMás de 30 centros de investigación de 12 países participan en el proyecto, coordinados por la Tara Ocean Foundation, para estudiar el Ártico

Las dimensiones de la Tara Polar Station reflejan la magnitud del desafío científico y logístico. La estación mide 26 metros de largo y 16 metros de ancho, con un calado de 3,2 metros y un peso total de 388 toneladas. La estructura construida en aluminio incluye un casco de 20 milímetros de espesor para resistir la presión del hielo. Además, la estación cuenta con una capacidad de almacenamiento de 130 metros cúbicos de combustible, lo que le otorga una autonomía de hasta 500 días sin reabastecimiento.

El equipo internacional que integra la misión fue seleccionado mediante pruebas médicas y psicológicas, priorizando la convivencia en un entorno confinado. La dotación será de 12 personas durante el invierno (incluyendo seis científicos) y hasta 18 en verano.

Propósitos de la misión y retos para la tripulación

El principal propósito de la Tara Polar Station consiste en estudiar la biodiversidad y los efectos del cambio climático en el Océano Ártico Central, ya que es un entorno extremo y poco conocido. Romain Trouble, director ejecutivo de la Tara Ocean Foundation, explicó a AFP que “el Ártico es un océano poco estudiado y ya está cambiando de manera significativa. No se puede comprender el entorno polar si solo se permanece allí dos meses al año”.Los tripulantes enfrentarán cinco meses de oscuridad total, frío extremo y la presencia de osos polares, contando con entrenamiento y un perro guardián (Thomas W. Johansen/NASA Oceans Melting Greenland/Handout via REUTERS)Los tripulantes enfrentarán cinco meses de oscuridad total, frío extremo y la presencia de osos polares, contando con entrenamiento y un perro guardián (Thomas W. Johansen/NASA Oceans Melting Greenland/Handout via REUTERS)

La expedición contempla la recolección de más de 10.000 muestras de agua, atmósfera y hielo marino, utilizando un sistema de apertura en el casco y una amplia gama de instrumentos científicos. Entre estos recursos destacan cinco laboratorios a bordo, equipos para experimentación in situ, drones, un vehículo submarino teledirigido (ROV) y sensores para el análisis atmosférico y submarino.

El científico Marcel Babin, director científico de Tara Polaris I, señaló que “el Océano Ártico Central es un entorno remoto y extremo, cuyo funcionamiento y la forma en que los organismos sobreviven a la estacionalidad de la luz, el hielo y la temperatura aún no se conocen plenamente”. Esta investigación busca aportar información inédita sobre cómo los seres vivos se adaptan a condiciones tan severas.

Los desafíos humanos también ocupan un lugar relevante. Clementine Moulin, directora de la expedición, declaró a AFP que se buscó evitar el perfil de “aventureros solitarios” y que “la intención es reunir personas que puedan convivir y afrontar juntas la vida en un entorno confinado”. El equipo deberá adaptarse a cinco meses de oscuridad total, frío extremo y la presencia de osos polaresEric Pelletier, genetista y miembro de la tripulación, advirtió: “El oso está en su territorio y sabe cazar, se esconde detrás de los bloques de hielo”. Por ello, los miembros recibieron entrenamiento con armas y contarán con un perro adiestrado para detectar amenazas.

Aportes esenciales para la ciencia y la conservación

Los datos obtenidos permitirán refinar modelos climáticos, mejorar políticas de conservación y entender las consecuencias del deshielo y la contaminación (REUTERS/Lisi Niesner)Los datos obtenidos permitirán refinar modelos climáticos, mejorar políticas de conservación y entender las consecuencias del deshielo y la contaminación (REUTERS/Lisi Niesner)

La Tara Polar Station forma parte de una estrategia a largo plazo, con diez expediciones previstas hasta 2045. Cada misión durará 18 meses y el 90% del tiempo la estación permanecerá atrapada en el hielo. El objetivo es ofrecer datos que permitan refinar los modelos climáticos y mejorar las políticas de conservación y gobernanza tanto del Ártico como del océano global.

“El Ártico actúa como centinela del cambio climático”, indica la fundación. Los resultados de estas investigaciones permitirán entender las consecuencias del deshielo y la contaminación sobre ecosistemas frágiles, así como identificar nuevas especies y procesos biológicos de interés. Esta labor también servirá para fundamentar propuestas de monitoreo y conservación, como la posible extensión de moratorias a actividades humanas en la región.

Trouble subrayó en diálogo con AFP: “Existe biodiversidad en el Polo Norte que está adaptada de manera única a este entorno. Si el ambiente cambia, esa biodiversidad podría desaparecer. Podríamos perder un capítulo entero de la evolución de la vida en la Tierra antes de haberlo documentado”.

La travesía de la Tara Polar Station representa un esfuerzo conjunto de especialistas en climatologíabiologíafísicaecologíaglaciología y oceanografía, así como médicos, periodistas y artistas, comprometidos con el estudio del Ártico durante las próximas dos décadas.

Fuente: Infobae