¿El Mundial o el cine? ¿El sueño de una nueva proeza del equipo de Scaloni y Messi o el disfrute en familia de las nuevas películas de Toy Story y los Minions? ¿La nueva emoción de algún gran partido de fútbol o la vieja épica de los héroes griegos según la visión moderna de Christopher Nolan? ¿La final se juega en Hollywood o en el MetGiant Stadium de Nueva Jersey?
Desde la perspectiva de quienes mueven la maquinaria del cine en la Argentina cualquier respuesta plausible debería reemplazar el “o” por un “y” bien grande. Todos quieren que a nuestro seleccionado le vaya tan bien como en Qatar 2022 y también que los cines en la Argentina vuelvan a llenarse después de un período demasiado largo de magra convocatoria y títulos que no despiertan interés.
En la industria local se mira con optimismo y expectativa el calendario en este momento bien preciso del año, que comenzará el primer jueves de junio y culminará el último día de julio junto con el cierre de las vacaciones de invierno en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayor cantidad de salas y complejos.
Es el momento de la temporada más alta del año para los cines. A lo largo de esas ocho semanas se estrenarán los títulos de mayor concurrencia potencial, en línea con una tradición histórica. Y también, en este 2026, con una coincidencia que el mercado observa con especial interés: entre junio y julio se estrenarán las nuevas películas de Toy Story y Minions, los dos títulos más taquilleros de las últimas décadas sumando sus respectivos capítulos. Nadie llevó tanta gente a los cines en la Argentina desde 1997 hasta la fecha como estos personajes animados.

Cuando lleguen a los cines Toy Story 5 (18 de junio) y Minions & Monsters (2 de julio) ya estará en pleno movimiento el Mundial de fútbol. El partido inaugural será el 11 de junio y si la Argentina repite el triunfal camino que hace cuatro años lo llevó a conquistar la tercera estrella estaremos pendientes del torneo hasta el partido final, el 19 de julio.
Cine y fútbol competirán todo el día y a toda hora durante casi dos meses. Por la amplitud horaria de las sedes elegidas para este Mundial (que se juega en los Estados Unidos, México y Canadá) tendremos partidos que comenzarán en horarios vespertinos (desde las 14), nocturnos y hasta de trasnoche (1 o 2 de la madrugada en la Costa Oeste estadounidense). Habrá por lo tanto carteleras y pantallas encendidas de manera simultánea. ¿Podrán convivir de manera virtuosa?

En la mirada de distribuidores y exhibidores la respuesta es afirmativa. No hay razones para creer que por el Mundial se reducirá el poder de atracción de películas que por su propio nombre traccionan a priori a un público importante. ¿Quién podría resistirse a ver en familia Toy Story 5 y Supergirl o encontrarse en el caso del público adulto con El día de la revelación (la nueva película de Steven Spielberg) para reemplazarlas por algún partido importante de la fase de grupos, fuera de los compromisos del seleccionado argentino, jugado por ejemplo por Brasil, Francia, Alemania o Inglaterra? Estos tanques tienen estreno simultáneo programado en los 30 o 40 mercados más importantes del mundo y sus fechas de lanzamiento se programan con una anticipación de dos o tres años. ¿Sabían sus responsables que en esas mismas fechas se iba a jugar un Mundial de fútbol? Seguramente sí, y por eso avanzaron sin dudarlo en la confirmación de todos estos plazos.

Tendremos un nuevo estreno fuerte por semana entre junio y julio. Y el calendario de grandes atracciones comienza el 4 de junio con Amos del universo (Masters of the Universe), todo un viaje de regreso a la épica animada de los 80, en este caso con personajes de carne y hueso. El príncipe Adam (Nicholas Galitzine), guiado por la Espada del Poder, regresa a Eternia y allí asume su destino como He-Man, el hombre con mayor poder del universo, para enfrentarse al villano Skeletor (Jared Leto), responsale de la destrucción de su hogar. Camila Mendes como Teela e Idris Elba como Duncan/Man-At-Arms completan el elenco principal.
El 11 de junio se estrenará una de las películas más esperadas del año: El día de la revelación (Disclosure Day), cuarta incursión en la ilustre carrera de Steven Spielberg de una historia relacionada con la vida en otros planetas después de Encuentros cercanos del tercer tipo, E. T. El extraterrestre y La guerra de los mundos. Y también con su propia memoria personal.

¿Cuál sería nuestra reacción frente a la certeza de que hay vida fuera de nuestro mundo? ¿Hay personas dispuestas a evitar que sepamos algo así? Spielberg, según los escasos anticipos disponibles de una trama que deliberadamente se mantiene oculta, se plantea estas preguntas con un espíritu narrativo más conectado al thriller político clásico de los años 70 (Los tres días del Cóndor, por ejemplo) que a la ciencia ficción tradicional. Josh O’Connor, Emily Blunt, Colin Firth y Colman Domingo encabezan el elenco.
El mercado del cine se entusiasma más que nunca con lo que pueda pasar a partir del 18 de junio, fecha prevista para el estreno en los cines locales de Toy Story 5. Nadie olvida en la industria local lo que pasó en junio de 2019 cuando la cuarta película superó todos los récords imaginables de convocatoria y se convirtió, con un total de 6.635.000 de entradas vendidas, en la película más vista de las últimas tres décadas en los cines argentinos (antes de 1997 no se disponía de estadísticas y datos confiables en materia de taquilla).

A 30 años de la película original (y del comienzo de la extraordinaria historia de los estudios Pixar), este nuevo episodio tendrá las características -según palabras de su director, el experimentado Andrew Stanton- de una película de Jessie, la inseparable compañera del cowboy Woody (Tom Hanks). Le tocará Jessie (Joan Cusack) convocar al resto de su entrañable grupo, que incluye a Buzz Lightyear (Tim Allen) para hacer frente a la amenazante aparición de una tablet (LilyPad, con la voz de Greta Lee), que Bonnie recibe de sus padres para conectarse con los chicos de su edad, todos ahora más inclinados a los juegos virtuales. Todo porque Bonnie es la última niña de su barrio que todavía prefiere los juguetes y eso termina aislándola del resto.
Esta continuidad de estrenos grandes volverá a tener personajes reales el 25 de junio con el estreno de Supergirl, la heroína juvenil del universo de DC Comics, conducido para la pantalla grande por James Gunn. La protagonista de esta aventura es Zara, la juvenil prima de Kal-El (nombre original de Superman) que se embarca en un viaje interestelar en el mismo momento en que cumple 21 años. Consciente de sus responsabilidades y con un toque cínico en su actitud frente al mundo después de haber contemplado siendo niña la destrucción de su planeta, Zara (Milly Alcock) decide ayudar a una alienígena, cuya familia fue asesinada a manos de un hombre conocido como Krem (Matthias Schoenaerts). Al lado de nuestra heroína estará su insuperable mascota, el perro Krypto. La dirección es de Craig Gillespie.
El segundo plato fuerte de la temporada en términos de convocatoria potencial, después de Toy Story 5, será fuera de toda duda Minions & Monsters, cuyo estreno está anunciado para el 2 de julio. Será la tercera película protagonizada exclusivamente por los pequeños personajes amarillos que acompañan a Gru (Mi villano favorito) desde el comienzo de esta exitosísima serie creada por los estudios Illumination (siete en total).
Siempre en clave de precuela de las andanzas de Gru, como ocurría en las dos entregas anteriores, esta nueva historia lleva a los Minions hacia Hollywood con la idea de crear su propia película de monstruos y triunfar en el cine. A propósito, viene muy bien recordar lo que pasó en la taquilla argentina con las dos películas previas: en 2015, Minions sumó cinco millones de espectadores, y en 2019, Minions: nace un villano vendió 4.600.000 tickets.
Con una trama también guardada bajo celoso secreto, lo que se sabe hasta ahora es que los Minions, en la búsqueda del monstruo perfecto para llevar a la pantalla, se acercan a los personajes del universo de H. P. Lovecraft, especialmente alrededor del mito de Cthulhu, pero al parecer deben conformarse con un personaje verdoso que no tiene mucho que ver con el original. Pierre Coffin, el animador francés que hace realidad el extraño lenguaje (y vocabulario de los Minions), dirige esta película, a la que se suman las voces originales de Jeff Bridges, Zoey Deutch, Christoph Waltz y Jessie Eisenberg.
Disney aprovechará localmente el feriado del 9 de julio para estrenar entre nosotros la versión live action de Moana, la aguerrida princesa surgida de las islas del Pacífico que ya estuvo al frente de dos largometrajes animados. Esta película sigue, según todos los indicios, el camino previo de las experiencias animadas anteriores de Disney que se transformaron en películas protagonizadas por personajes de carne y hueso. La fidelidad a la trama original será absoluta, por lo que veremos a la joven heroína (personificada por la debutante Catherina Laga’aia) navegando por las aguas abiertas del Pacífico en busca del semidiós que pueda salvar a su amenazada isla natal. La película seguramente tratará de aprovechar en plenitud la belleza de los escenarios naturales de Hawaii y la carismática presencia de Dwayne Johnson, ahora comprometido en carne y hueso a interpretar a al corpulento y tatuado Maui, personaje al que aportó su voz en las dos aventuras animadas.

Alguna vez Thierry Frémaux, el director artístico del Festival de Cannes, definió a las películas de Christopher Nolan como “blockbusters de autor”. El director británico, valorado en el mundo por títulos (Dunkerque, El origen, Interestelar y sobre todo Oppenheimer) que suman convocatoria y prestigio y consiguen excelentes resultados de boletería, regresa con su proyecto más ambicioso hasta la fecha, su propia versión de La Odisea (The Odyssey), que se estrenará en la Argentina el jueves 16 de julio.
Filmada con cámaras IMAX y concebida para ser vista sobre todo en ese gigantesco formato de pantalla, Nolan se anima ahora a contar desde su visión contemporánea la clásica epopeya de Homero que narra el regreso a Itaca de Odiseo (o Ulises) y su enfrentamiento a lo largo de la travesía con el cíclope Polifemo, las Sirenas, la hechicera Circe y la ninfa Calipso.

Matt Damon es Odiseo y Anne Hathaway su esposa Penélope al frente de un extraordinario reparto que incluye a Robert Pattinson, Zendaya, Tom Holland, Charlize Theron, Lupita Nyong’o, Elliot Page, Jon Bernthal, John Leguizamo y Mia Goth.

El cierre de la temporada alta de estrenos, el jueves 30 de julio, será toda una prueba de fuego para la alicaída escudería Marvel, que tratará de recuperarse con la ayuda de su personaje más convocante, el Hombre Araña. En Spider-Man: un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day), el héroe más juvenil de todo ese universo seguirá al frente de la lucha contra el delito en Nueva York mientras experimenta cambios inquietantes en sus superpoderes y debe hacer frente a la amenaza de un nuevo y peligroso adversario, Frank Castle, más conocido como Punisher.
La historia comienza a partir del cierre de la película anterior (la exitosísima Sin regreso a casa, de 2021), cuando un hechizo del Doctor Strange logró que el mundo desconozca a Peter Parker, que debe recuperar su lugar en el mundo desde el más completo anonimato. Tom Holland de nuevo es Spider-Man junto a Zendaya (su pareja en la vida real, además), el regreso de Mark Ruffalo como Bruce Banner (Hulk) y el siempre intenso Jon Bernthal encarnando a Punisher.
El seleccionado de Hollywood quiere ganar el partido que se jugará cada día, de aquí a fines de julio, para ganar la convocatoria del público y llenar los cines. Hay equipo para hacerlo.
Fuente: Marcelo Stiletano, La Nación

