La muerte de Luis Brandoni, ocurrida en la madrugada de este lunes a los 86 años, cerró la trayectoria de una figura singular de la vida pública argentina: un actor de enorme popularidad que, en distintos momentos, decidió trasladar su compromiso cívico del escenario y el sindicato al Parlamento y a la arena electoral.
Brandoni falleció luego de una semana de internación en el Sanatorio Güemes de la Ciudad de Buenos Aires, a raíz de un hematoma cerebral provocado por una caída en su domicilio. Hasta pocas semanas antes, y pese a un estado de salud frágil, se mantenía activo: encabezaba la obra ¿Quién es quién? junto a Soledad Silveyra y proyectaba nuevos trabajos audiovisuales.
Militancia y sindicalismo antes de la banca
Antes de su desembarco formal en la política partidaria, Brandoni ya había construido un perfil de fuerte compromiso gremial. Entre 1974 y 1983 fue secretario general de la Asociación Argentina de Actores, una etapa atravesada por la violencia política, el accionar de la Triple A y luego la dictadura militar. Durante esos años debió exiliarse brevemente en México por amenazas, y posteriormente fue uno de los artistas prohibidos por el régimen.
Aun así, y en un dato poco frecuente para la época, el Sindicato de Actores no fue intervenido por la dictadura, lo que le permitió a Brandoni sostener una doble condición: referente gremial y trabajador de la cultura, en un contexto de severas restricciones a la actividad artística y sindical.
Diputado nacional por la UCR
Militante histórico de la Unión Cívica Radical, Brandoni dio el salto institucional en 1997, cuando fue elegido diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Desde esa banca, se integró al bloque radical en una etapa marcada por el final del gobierno de Carlos Menem y el reordenamiento del sistema político previo a la Alianza.
Su llegada al Congreso fue leída entonces como parte de una tradición del radicalismo de incorporar figuras de la cultura con alto reconocimiento público, pero también con recorrido militante. No se trató de un paso meramente simbólico: Brandoni defendió su rol legislativo como una extensión de su compromiso democrático, forjado durante los años de persecución y censura.
Tras su paso por Diputados, Brandoni continuó vinculado activamente a la política. En 2005 fue candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires, aunque la lista radical obtuvo un resultado insuficiente para acceder a la banca. Dos años más tarde, integró la fórmula de Ricardo Alfonsín como candidato a vicegobernador bonaerense, en las elecciones de 2007.
Con el correr de los años, su figura se volvió también motivo de controversias dentro del propio campo sindical y cultural. En 2017, la Asociación Argentina de Actores difundió un duro comunicado cuestionando su posicionamiento político y su actuación como legislador de extracción gremial. Brandoni, fiel a su estilo frontal, nunca evitó la confrontación pública ni el debate ideológico.
Del radicalismo a Juntos por el Cambio
En la última década, Brandoni se alineó con los sectores del radicalismo integrados a Juntos por el Cambio. En 2021 fue precandidato a diputado nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la lista “Adelante Ciudad”, encabezada por Adolfo Rubinstein, aunque no resultó electo.
Su último cargo institucional llegó en 2023, cuando fue elegido parlamentario del Mercosur (Parlasur). De ese modo, coronó una trayectoria política extensa, intermitente pero persistente, que convivió durante décadas con su trabajo artístico.
Luis Brandoni fue, hasta el final, una figura difícil de encasillar: actor popular y referente del cine y la televisión, pero también dirigente sindical, legislador y polemista. Admirado y discutido, celebró siempre la democracia como espacio de conflicto y palabra, incluso cuando sus posiciones generaron rechazo.
Fuente: mendozatoday

