Jorge Martínez: su recuperación, la relación que se terminó en México y su regreso a Buenos Aires

Estuvo seis meses en el país azteca, iba a casarse pero la relación terminó abruptamente; volvió al país y en un mes estará otra vez en la Casa del Teatro

Hace apenas unos días, Jorge Martínez volvió a nuestro país luego de pasar seis meses en México, adonde viajó con su entonces novia Dafne, una empresaria a quien conocía desde hace más de cuarenta años. Recordemos que el actor de 78 años intentó quitarse la vida mientras vivía en la Casa del Teatro, y pasó unas semanas en un centro de salud mental.

En una charla íntima con LA NACION, Martínez contó que volvió porque se separó hace un mes y extrañaba mucho Buenos Aires. Dijo que este viaje fue muy sanador y que ya está recuperado, aunque sigue todavía con un tratamiento psicológico y psiquiátrico. Además, adelantó que pronto volverá a vivir en la Casa del Teatro y que ya no tiene más ganas de trabajar sino de disfrutar de su familia y de sus amigos. “Creo que estoy en el mejor momento de mi vida”, confesó, muy emocionado. También recordó su época de galán y la de tenista, cuando participó de la Copa Davis.

-Toda una sorpresa tu regreso…

-Sí, puede ser. Estuve seis meses en México, recorrí bastante del país y también hice terapia. Estuve viviendo en las Lomas de Tecamachalco, a las afueras del DF, con quien fue mi pareja. Cortamos hace un mes y me vine solito a Buenos Aires.

-¿Te hubieras quedado si hubieses seguido con la relación?

-Sí, me hubiera quedado porque Dafne vive allá.

"Conozco a Dafne desde la época en que hice El retorno de Diana Salazar, con Lucía Méndez, en México. Estuvimos un año de novios en ese momento; yo tenía 30 años", cuenta Jorge Martínez
«Conozco a Dafne desde la época en que hice El retorno de Diana Salazar, con Lucía Méndez, en México. Estuvimos un año de novios en ese momento; yo tenía 30 años», cuenta Jorge MartínezGerardo Viercovich – LA NACION

-Fue la mujer que te rescató en los días oscuros que viviste, ¿no?

-Sí, estuve un poco deprimidoConozco a Dafne desde la época en que hice El retorno de Diana Salazar, con Lucía Méndez, en México. Estuvimos un año de novios en ese momento; yo tenía 30 años. Entonces la conozco desde hace 40 y pico de años. Tuvimos una relación muy linda que duró un año y cortamos. Después yo me volví a la Argentina para grabar otra novela y seguimos en contacto telefónicamente. Una vez vino para una Navidad e hizo varios viajes en todos estos años. Nos seguíamos viendo, pero ya no como novios sino como amigos. Y este año me vino a buscar, me sacó de la Casa del Teatro y nos fuimos a México, a vivir a su casa. Estuvimos cinco meses viviendo juntos y rompimos. Ahí tomé la decisión de volver a Buenos Aires.

-¿Iban a casarse?

-Se habló en un momento, pero no. Nos separamos en muy buenos términos y seguimos como amigos, como la primera vez. Es una mujer que me ayudó muchísimo.

-Te sacó de un pozo depresivo.

-Sí. Me sacó del pozo, me llevó a México, estuve en terapia allá con el doctor Navarrete y también recorrimos México. Pero ya estoy de vuelta.

-¿Extrañabas?

-Extrañaba Buenos Aires, a mi familia, mis hijos, mis amigos.

"En un mes vuelvo a la Casa del Teatro", comenta Jorge Martínez
«En un mes vuelvo a la Casa del Teatro», comenta Jorge MartínezGerardo Viercovich – LA NACION

-¿Seguís haciendo terapia acá?

-Sigo acá, sí. Con psicólogo y psiquiatra. Ahora voy cada 15 días, pero me ayuda mucho.

-¿Y vivís solo?

-Sí. Primero estuve en Recoleta, en un departamento hermoso que me consiguió mi exmujer, Graciela Gramajo, y los fines de semana me iba a la feria a pasear. Ahora me mudo a Corrientes y Callao.

-¿No vas a volver a la Casa del Teatro?

-Sí, más o menos en un mes vuelvo a la Casa del Teatro, un lugar donde me han tratado muy bien e hice grandes amigos. Quiero volver. La verdad es que me siento bárbaro, tengo a mis hijos, a mis amigos de siempre, todos los de la banda. Estoy en mi salsa (risas).

-¿Cómo recordás esos momentos de depresión que viviste?

-Como algo muy negativo en todo mi ser. Estuve muy mal esos días. Estaba muy deprimido. Pero ahora estoy bien, muy optimista, contento. Realmente estoy feliz de estar en Buenos Aires y reencontrarme con mi gente, compartir un café, un asado. Esos momentos feos ya quedaron atrás. Quedaron en el olvido. Es algo ya pasado de lo que me arrepiento, pero es algo que no hice a propósito. De a poco me fui mejorando y ahora estoy a pleno.

Con Raffaella Carra, en los años en que brillaba como galán
Con Raffaella Carra, en los años en que brillaba como galán

-¿Y estás con ganas de volver a trabajar o ya es momento de reposo?

-Ya no tengo más ganas de volver a trabajar. Ya me pasó la racha de tener ganas de ser parte de un proyecto de cine, teatro o televisión. Ahora quiero disfrutar de la vida lo máximo que pueda.

-Con tantas mudanzas a lo largo de la vida debés haber perdido fotos, videos y recuerdos.

-¡No! tengo todas las fotos. Guardo todo en el celular: la época de Julio Iglesias, mis trabajos en Italia, cuando viví en Miami seis años. Grabé mucho en el exterior: en Puerto Rico, en Miami, en México, en Italia. Hice de todo.

-Fuiste uno de los galanes que más trabajó…

-Creo que fui el galán que más laburó en novelas. Desde La extraña dama para acá hice todo. Maravilloso.

En 1991, en Manuela
En 1991, en Manuela

-¿Y cómo recordás esos tiempos?

-Con gratitud. Lo vivo con una alegría bárbara. Me gustó mucho hacer María de nadie, Manuela, Micaela, La extraña dama, El extraño retorno de Diana Salazar, Verónica, el rostro del amor, con Verónica Castro y Bárbara con Rafaella Carrá. Estoy en el mejor momento de mi vida.

-Qué bueno, porque pasaste momentos muy duros y pudiste ser resiliente.

-Exacto. Tuve días malos, días muy malos. Y de a poco me fui recuperando con terapia, con apoyo de mis amigos, de conocidos, de familiares. Hubo de todo un poco en mi recuperación.

-¿Tenés buena relación con tus hijos?

-Sí, con los tres. Emiliano y Agatha viven en Buenos Aires y Natalia está en Barcelona. Y Graciela, la madre de dos de ellos, siempre estuvo también. Ella fue la que me consiguió el departamento en Recoleta y después el de la calle Corrientes; es la que se mueve para todos lados. Hace unos días hablé con Alejandra Gavilanes, actriz que fue pareja muchos años, y nos pusimos al día hablando por Zoom.

Con Verónica Castro en la ficción; la relación no concluyó en muy buenos términos
Con Verónica Castro en la ficción; la relación no concluyó en muy buenos términos

-¿De todos tus amores tenés buenos recuerdos?

-De todos menos de Verónica Castro. Con Rafaela vivimos momentos hermosos y lamento mucho que ya no esté. Hicimos la novela Bárbara y después nos fuimos Italia durante un tiempo. Con Verónica terminamos mal porque ella quería que me fuera a México y yo elegí seguir trabajando en Argentina. Eso no le gustó.

-¿Ahora en México no se cruzaron con Verónica?

-No, no, no nos cruzamos.

El actor mantiene los amigos de toda su vida, como sus compañeros del Buenos Aires Lawn Tennis
El actor mantiene los amigos de toda su vida, como sus compañeros del Buenos Aires Lawn TennisGerardo Viercovich – LA NACION

-Decías antes que tenés muchos amigos, ¿son actores?

-Algunos. Por ejemplo, somos muy amigos con Pablo Alarcón. En estos días nos vamos a ver y a tomar un café. Y los demás son todos del club, del Buenos Aires Lawn Tennis. Amigos de toda la vida, de mi época de tenista jugando la Copa Davis. Porque yo jugué Copa Davis por Argentina. Jugué el campeonato mundial junior de Miami a los 18 años y cuando volví, Oscar Furlong, el gran basquetbolista argentino que en ese momento era el director técnico de Copa Davis, me llamó para entrenar con el equipo. ¡Te imaginás la alegría que tuve ese día! Jugar Copa Davis, no lo podía creer.

-¡Claro! Tuviste una vida de tenista.

-Sí. Y seguí jugando hasta hace unos años en veteranos junior y senior.

-¿Habías dejado el tenis por la actuación?

-No, lo hice en paralelo. Mientras trabajaba como actor, también entrenaba un poco y jugaba los fines de semana que no grababa. Jugaba para interclubes y campeonatos abiertos. Estoy muy contento de haber hecho una carrera como actor y como tenista.

Fuente: Liliana Podestá, La Nación