Juan José Campanella habla de la serie sobre la tragedia que atravesó Matías Bagnato: “A veces el mal no tiene redención”

MIRÁ EL TRÁILER. El afamado director esta vez se puso el traje de productor ejecutivo de #La masacre de Flores#, la docuserie de HBO Max. En charla con Teleshow, contó cómo abordaron las sucesivas reconstrucciones personales de la víctima y otros secretos del caso

A las cuatro de la madrugada del 17 de febrero de 1994, Matías Bagnato sobrevivió al incendio intencional que terminó con la vida de sus padres, sus dos hermanos y un amigo en la casa familiar del barrio porteño de Flores. Tenía dieciséis años. Logró salir de las llamas, pero quedó frente a una escena que definiría su existencia: José Bagnato y Alicia Plaza, sus padres; Fernando y Alejandro, sus hermanos; y Nicolás amigo de la familia, murieron en el ataque. La investigación determinó que el responsable fue Fructuoso Álvarez González, quien recibió una condena a prisión perpetua.

La tragedia dejó a Matías sin su núcleo familiar y lo obligó a atravesar la adolescencia bajo el peso de un crimen que volvió a alcanzarlo años después, cuando Álvarez González recuperó la libertad y retomó las amenazas. Su abuela se convirtió en un sostén decisivo de esa etapa y murió durante la pandemia. Entre el duelo, el temor por sus seres queridos y la búsqueda de justicia, Bagnato construyó una vida pública como sobreviviente y referente de los derechos de las víctimas.

Más de tres décadas después, La Masacre de Flores, la serie documental de tres episodios que HBO Max estrenó este 22 de octubre, vuelve sobre el caso desde esa herida que nunca se cerró del todo. Dirigida por Augusto Tejada y con Juan José Campanella como productor ejecutivo, la producción recupera el crimen, el recorrido judicial y la vida posterior de su único sobreviviente. La serie reúne el testimonio de Bagnato, material de archivo y las voces de familiares, periodistas, abogados e integrantes del tribunal.

Para Campanella, el centro del relato no queda reducido a aquella madrugada. El productor conoce a Bagnato desde hace casi 20 años, cuando ambos coincidieron en el trabajo por la Ley de Víctimas junto a familiares de la tragedia de Once. En diálogo con Teleshow, explicó por qué la docuserie pone el foco en las sucesivas reconstrucciones personales de Matías, qué elementos desconocidos del caso revela y de qué manera se abordó a quien provocó el ataque.

El vínculo entre Campanella y Bagnato, nacido en la lucha por la Ley de Víctimas

Matías Bagnato sobrevivió al incendio intencional de 1994 en el que murieron sus padres, sus dos hermanos y un amigo de la familiaMatías Bagnato sobrevivió al incendio intencional de 1994 en el que murieron sus padres, sus dos hermanos y un amigo de la familia

—¿Qué vínculo tenías con Matías antes de este proyecto y qué te generó conocer su historia en profundidad?

—Conozco a Matías hace casi 20 años. Nos conocimos cuando yo estaba muy metido con la gente de la tragedia de Once y empezaron a reunirse para lograr la Ley de Víctimas; también estaba Carolina Píparo. Ahí lo conocí, ya como activista. Seguí el caso y, cada vez que Fructuoso estaba por salir, salíamos todos en Twitter y en otros espacios. Es una historia que tenemos bastante hablada. Pero hay muchos detalles que uno no conocía y, además, verlo todo junto y ordenado tiene otra dimensión emocional.

—¿Cómo conviven esa emoción y la mirada profesional al hacer un documental?

—Es raro cuando uno trabaja en algo así porque el profesional toma posesión del cuerpo y de las emociones. Hay que tomar decisiones artesanales o artísticas. Para mí fue tener esa reacción personal y, al mismo tiempo, trabajar sobre la forma de contarla.

—¿Qué distingue a este documental de otras historias sobre crímenes reales?

—No es una historia de true crime. Lo que ocurrió en el incendio aparece en el primer capítulo, porque para mí es el primer acto de la historia. Matías tuvo desde entonces dos reencarnaciones y ahora, con el caso terminado, necesita una tercera. Es una persona que tuvo que nacer de nuevo todo el tiempo. La historia de resiliencia y supervivencia era lo importante; por eso ocupa los dos capítulos finales.

Matías y Juan José, la serie reúne testimonios, material de archivo y voces de familiares, periodistas, abogados e integrantes del tribunalMatías y Juan José, la serie reúne testimonios, material de archivo y voces de familiares, periodistas, abogados e integrantes del tribunal

—¿A qué te referís con esas reencarnaciones?

—Él termina el incendio como un chico de dieciséis años, en calzoncillos, mirando arder la casa con toda su familia adentro. Tiene que reinventarse para tener una vida con los problemas de una persona normal. Después lo logra y, años más tarde, reaparece este hombre con sus amenazas. Entonces tiene que reinventarse como activista por los derechos de las víctimas. Ese es el Matías que yo conocí. Ahora que terminaron sus dos causas, proteger a su familia y hacer justicia, tiene que encontrar otra forma de vivir porque ya no están los motores que lo sostuvieron durante treinta años.

La causa judicial tuvo nuevas instancias luego de la condena de Álvarez González. El acusado fue trasladado a España en 2004 para continuar allí el cumplimiento de su pena y murió detenido el 30 de abril de 2023.

Los detalles del caso que el público desconocía

Benjamin Vicuña hijos UruguayLa docuserie de HBO Max reconstruye el ataque, el proceso judicial y las décadas posteriores en la vida de su único sobreviviente

—Sin revelar demasiado, ¿con qué información se va a encontrar la gente cuando vea la serie?

—Le va a llamar la atención lo poco que sabe del caso. Todos preguntan eso y, cuando ven el documental, dicen: “Esto no lo sabía”. La gente conoce más que nada a Matías Bagnato, que cada seis meses aparecía en los medios para pedir que no liberaran a Fructuoso. Pero no se conocen los detalles de esa noche, las vueltas de tuerca, quiénes ayudaron, cómo fueron los primeros días, por qué ocurrió, las cosas que habían pasado antes. Y tampoco se conoce su lucha personal para sobrevivir durante los treinta años posteriores.

—¿Qué lugar ocupa su familia en ese recorrido?

—Matías nunca quiso hablar de muchas cosas para protegerla. Mencionaba a la abuela, pero no mucho más, porque temía que este hombre fuera detrás de ellos. En el documental aparece esa red de contención y de amor. Hay testimonios que no se conocían, como el de Berta, la chica que trabajaba en la casa y que hoy sigue con él; es como una hermana. Se conocía lo público, pero no el detrás de escena.

—¿Matías marcó límites sobre lo que se podía contar?

—Solo me dio libertad: su objetivo era contar todo. La comunicación con el público lo mantuvo vivo. Trabajó en radio y encontró en ese vínculo una manera de sobrevivir. Se convirtió en un comunicador y prácticamente se desnuda en el documental.

Matías Bagnato recuerda a su abuela, que lo crió después de perder a toda su familia

—¿Cómo se trabajó sobre la figura de Fructuoso Álvarez González?

—Se cuenta todo lo relevante para esta historia. La primera intención de quienes contamos historias es encontrar complejidad en los personajes, buscar los grises y evitar el blanco y negro. Pero con este hombre fue imposible. A veces el mal no tiene redención. Asusta que exista gente con ese nivel de frialdad y horror.

—¿Su familia participó del documental?

—Tiene dos hijas, pero no quisieron participar. Tampoco participó la familia del amigo de Matías que murió en el incendio. Se menciona que había otro chico, pero no se da el nombre ni se entra en detalles por decisión de sus familiares.

—¿Cómo quedó el equipo después de terminar la serie?

—Estamos todos muy contentos. Matías es muy emotivo y el documental también. La historia nos pegó fuerte.

Fuente: Infobae