Carrie Anne Fleming, la actriz que brilló en Supernatural y se convirtió en una reina del cine de terror, murió a los 51 años. A la estrella de Hollywood le habían diagnosticado cáncer de mama. Según confirmó su representante, falleció el 26 de febrero en Canadá rodeada de su familia.
“Falleció en paz, rodeada de sus seres queridos”, declaró su representante, según consignó la revista People. “Fue un gran privilegio haber conocido a Carrie. Era una persona maravillosa, inspiradora y, sobre todo, bondadosa. La echaremos mucho de menos”, completó.

Jim Beaver, su compañero en Supernatural y esposo en la ficción, había realizado un extenso posteo con varias postales junto a la actriz el 1 de marzo de este año, cuando la información aún no se había hecho pública. En un largo texto, el actor recordó cómo se conocieron en el set de la serie y congeniaron por tener hijas con los mismos nombres.
“Era una fuerza de la naturaleza, rebosaba vitalidad y buena voluntad, con un carácter increíblemente bondadoso, una risa contagiosa y una personalidad absolutamente adorable que parecía no tener interruptor de apagado”, escribió el intérprete sobre su compañera. Ella fue maravillosamente buena para mí”, agregó y lamentó su pérdida.

