15 frases para decirles a los chicos cuando están llorando

Crianza empática. Cómo calmarlos y acompañarlos, sin gritos ni retos.

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Los bebés lloran, sí. El llanto es parte de su lenguaje, la manera de «decir» que tienen hambre, les duele algo o quieren mimos. Cuando un bebé llora los padres intentan descifrar la causa y suelen calmarlos con voz suave y unos masajitos para ayudarlos a relajarse. Pero, ¿qué pasa cuando los bebés empiezan a crecer?

A partir del año las lágrimas siguen siendo su principal forma de transmitir un malestar o una molestia y se suman otras reacciones como tristeza, rabia y hasta berrinches.

Frustraciones y «rabietas»

«El llanto en los chicos siempre tiene que ver con una frustración, una pérdida, un deseo no cumplido, aunque muchas veces sea considerado una rabieta. Aun cuando haya aprendido a hablar, a un niño pequeño le cuesta poner en palabras los sentimientos y la primera reacción, hasta los 6 o 7 años, es llorar», explica la licenciada Martha Susana Beck, miembro de la Junta Ejecutiva de la Federación Argentina de Psicopedagogos.

Las frases para calmar a los chicos buscan transmitir empatía y contención.

Las frases para calmar a los chicos buscan transmitir empatía y contención.

No es fácil lidiar con las lágrimas infantiles e incluso muchas veces escuchamos a un adulto diciendo: «No llores, no seas tonto», «No ves que están todos mirándote, ¡parecés un bebé!» o «¡No es para tanto!». Pero lo cierto es que, lejos de ayudar a un niño a atravesar la situación, cualquiera de estas respuestas habituales a su llanto -sea por la razón que sea- dejará impresas dolorosas huellas en su personalidad.

«Enseñarles a nuestros hijos no sólo a identificar su enojo, sino también a autogestionarlo es parte de nuestro deber como padres​», dijo Laura Lewin, capacitadora y especialista en educación, en una columna para este diario.

Y agregaba: «El primer paso es que el adulto respire y mantenga la calma. El adulto debe aprender a estar tranquilo, para poder responder, y no reaccionar. No lo olvidemos: para enseñarle a un niño a calmarse necesitamos nosotros, los adultos, poder hacerlo. Ellos nos observan y aprenden de nosotros».

Un chico puede llorar porque se golpeó, porque lo golpearon, porque no le salen las cosas. Como un llamado de atención si lo ignoran en la casa, si un hermano tiene algo que él quiere o si su hermano quiere lo que él tiene, o también puede hacer un «escándalo» porque no le dan lo que desea «YA»… ¿Cómo actuar en ese momento? ¿Cuáles son las frases para decirles a los chicos cuando están llorando?

15 frases empáticas para decirles cuando están llorando

  1. Estoy con vos.
  2. Contame qué pasa.
  3. Te escucho. Te entiendo.
  4. Está bien sentirse triste.
  5. Entiendo que es difícil lo que estás pasando.
  6. Trataré de ayudarte a solucionarlo para que puedas estar mejor.
  7. Cuando quieras hablar, yo estoy acá.
  8. Es comprensible que estés triste (o decepcionado, o ansioso).
  9. Todos nos sentimos así algunas veces.
  10. ¿Querés que te ayude para intentarlo nuevamente?
  11. Vamos a encontrar juntos una solución.
  12. Te quiero, estás conmigo, estás bien. Dame un abrazo.
  13. Te veo llorando, pero no sé lo que necesitás, ¿podrías ayudarme a entenderlo?
  14. Tal vez necesitás descansar un poco para intentarlo de nuevo en un rato.
  15.  ¿Querés contarme qué te pasó?
Tener paciencia y darles tiempo es clave para hablar con los chicos cuando lloran.

Tener paciencia y darles tiempo es clave para hablar con los chicos cuando lloran.

Más allá de las frases que se le pueden decir a un chico para calmar su llanto, la licenciada Beck les recomienda a los padres detectar porqué llora su hijo y acompañarlo en sus emociones. «No tapar la situación, sentarse con él y tratar de hablar para entender qué le está pasando. Y si no se encuentran las palabras indicadas, motivarlo, por ejemplo, contándole una situación similar que haya vivido uno en su infancia. Pero, fundamentalmente, escucharlo».

Señaló Laura Lewin: «Existe una gran diferencia entre criar y educar. Educar implica más tiempo, más paciencia, y más estar en el aquí y ahora. Es conciencia plena, y luchar nuestras propias batallas como adultos para poder estar calmados, enfocados, y conectados al momento de tener que corregir conductas en los niños. Es tratar de no herirlos, no lastimarlos, estar presentes, y amarlos incondicionalmente».

La psicopedagoga aconseja también mantener pequeñas charlas con los hijos por separado para fortalecer los lazos y que se acostumbren desde pequeños a contar sus cosas. «Que las salidas no sean siempre en grupo familiar, reservarse un ratito de vez en cuanto para cada uno, un paseo exclusivo va a contribuir a afianzar los vínculos y ayudará acercarse a las emociones de los chicos. Y seguramente se evitarán muchas lágrimas innecesarias», asegura.

Fuente: La Nación