Acorralados por el coronavirus, los museos celebraron su día internacional

Los museos celebran su día con indagaciones sobre el futuro y las secuelas de la pandemia, con el lema “Museos por la Igualdad: diversidad e inclusión”.

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El ministro de Cultura francés, Franck Riester, con barbijo, miraba el viernes pinturas en el museo de Orleans

Se celebra hoy el Día Internacional de los Museos en un contexto de crisis sanitaria y con las actividades suspendidas por el aislamiento social, lo que genera cuestionamientos y reflexiones profundas acerca de los roles presentes y futuros de estos espacios, según analizan los especialistas Andrés Duprat, Américo Castilla y María José Herrera.

La parálisis actual generada por las restricciones para atenuar el avance del coronavirus han sembrado de incertidumbre la tradicional celebración de los museos y han instalado un escenario de replanteos que van desde poner en marcha una programación alternativa con base en la virtualidad hasta repensar las condiciones de exhibición a largo plazo.

«La pandemia ha hecho que los museos cierren al público. A partir de allí estas instituciones han redoblado esfuerzos a través de las redes para acceder a colecciones y múltiples formas de participación a distancia. Pero ninguna de estas herramientas sustituye la visita física a un museo y todo lo que ello implica, como recorrer un edificio, perderse en sus galerías, en sus laberintos, demorarse frente a algunas obras, y sorprenderse con nuevos hallazgos», destaca a Télam el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Andrés Duprat.

En ese sentido, la docente y curadora María José Herrera sostiene que «si algo que tiene el museo como institución es la posibilidad de tener contacto directo con los objetos. Esa posibilidad para la educación es fundamental, al igual que la contemplación y el deleite del público. Esto no reemplaza a cualquier otro tipo de instrumento virtual que pueda utilizarse para complementar esa experiencia».

Ante la posibilidad de que la pandemia haya acelerado un proceso de transformación que ya estaba en marcha -el pasaje de una era industrial a una digital-, el presidente y fundador de la Fundación TyPA, Américo Castilla, considera que «la era digital por sí no represente un cambio de paradigma para los museos. Durante la pandemia presenciamos el caos del intento de reemplazar la enseñanza presencial escolar por medios digitales».

Por otro lado, Herrera dice que «la transformación de los museos tiene que ver en cómo comunican sus contenidos y ofrecen una mayor accesibilidad, y este es el punto de la actualidad. No hay un público sino diversos públicos con diversas necesidades, con diversas competencias de lectura, que pueden leer los objetos en exposición de determinada manera. El desafío de todo museo es tratar de llegar de distintas maneras a la mayor cantidad de público posible».

«Así era antes de la pandemia, ahora y también para futuro. Esa es la transformación, el ser más abierto en términos de compartir los conocimientos y ofrecer espacios de sociabilidad en los cuales uno se sienta cómodo, confortable y no intimidado», analiza la investigadora y docente de la carrera de Gestión Cultural de la Untref.

«Entre la materialidad y la virtualidad, entre el objeto y lo digital «la presencia física sin duda es una gran ventaja, no solo por el ‘aura’ -si es que la hay- de las obras de arte sino también por la experiencia colectiva que genera. Muchos museos se han esforzado por mostrar sus colecciones on-line. No está mal pero no la reemplazan -afirma Castilla-. Las exposiciones cuando están bien realizadas presentan una serie de enigmas a dilucidar donde las piezas o los artefactos son sus atractivos componentes. Esa narrativa, como en la literatura o las artes escénicas, invita a la participación del visitante».

Herrera coincide en este punto al afirmar que «nada reemplaza a la presencia» porque «la forma en que uno recorre la puesta en escena que preparó el curador, los contenidos que están en textos en la paredes, todo tiene una forma virtual de ser expresada, pero absolutamente nada, reemplaza a la persona física frente a esos objetos».

En ese mismo sentido, Duprat dice que «lo virtual nunca sustituirá a la experiencia vivencial. Ni en relación con los museos, ni en el turismo y menos aún en las relaciones humanas. Paradójicamente, lo virtual funciona como promotor o promesa del encuentro real. Estamos bombardeados de imágenes reproducidas al infinito. Pienso por ejemplo en La Gioconda, sin embargo, esa proliferación desmesurada no hizo sino generar mayor interés en observar de primera mano el original».

«Esta pandemia no es la primera y no será la última. Gradualmente la situación se irá normalizando y los museos volverán a funcionar, seguramente con nuevas prácticas, cuidados y protocolos. Ocupando el lugar de relevancia que tiene en la sociedad contemporánea en tanto espacio de conocimiento, intercambio, estudio, esparcimiento e ícono identitario, arquitectónico y urbano», subraya el director del Bellas Artes.

El Consejo Internacional de Museos (ICOM), creado en 1946, instituyó en 1977 que se celebre cada 18 de mayo el Día Internacional de los Museos como jornada mundial para «concientizar sobre la importancia de los museos para el intercambio y el enriquecimiento cultural».

A partir de la noción de museo y el rol social de estos espacios, Castilla explica que «si bien existe una gama de museos que va de los pequeños regionales a las franquicias internacionales (el Guggenheim, el Louvre), predomina en el imaginario el paradigma opulento, el de los negocios y la rentabilidad financiera: arquitectura impactante que emulan a los shoppings, que tientan al consumo, con exposiciones convocantes asociadas al consumo masivo y al éxito de la vidriera internacional»,

«Esto quedó demostrado en la votación del 70,4% de los museos miembros de ICOM que se negaron a considerar una definición de museo de mayor amplitud social manteniendo en su redacción la palabra ‘desarrollo’, que ha servido como excusa para las formas más sofisticadas de inequidad. Si se le diera la palabra al 30% restante en el marco de una nueva reunión del comité -concluye- surgirían nuevos modelos de museos».

Turistas en un Madrid sin museos por el coronavirus

«Museos por la igualdad: diversidad e inclusión» es el tema elegido este año por el International Council of Museums (ICOM), que ofrece en su sitio web (imd.icom.museum/es ) un mapa interactivo con las actividades impulsadas por más de 37.000 museos de casi 160 países. El objetivo, que se volvió más urgente con la crisis provocada por la cuarentena obligatoria, es generar conciencia sobre el hecho de que los museos «son un importante medio para el intercambio cultural, el enriquecimiento de las culturas, así como para el desarrollo de la comprensión mutua, de la colaboración y de la paz entre los pueblos».

Mientras que en Alemania Francia algunos comenzaron a abrir la semana pasada, y en Italia España estaba prevista la reapertura de otros para hoy, en la Argentinapermanecen cerrados y se refugian en su programación online. el Macba ofrecerá a las 17 una clase gratuita por Zoom sobre Arte de Sistemas. A las 18, el MNAD publicará en Instagram ( @museodecorativo ) una charla en vivo con el Grupo Bondi sobre cómo volver a crear espacios públicos de encuentro. El Moderno compartirá un video con testimonios de directores de museos sobre las instituciones en cuarentena, y el Bellas Artes y el Malba compartirán en sus redes sociales contenidos vinculados con el tema.

Para no marearse en una creciente Babel virtual , también se puede acceder a más de 3000 museos y exposiciones del mundo con recorridos en 360º desde la plataformaGoogle Arts & Culture , o conocer un panorama de obras imperdibles, pertenecientes a las colecciones permanentes de más de una decena de instituciones de Buenos Aires, en el sitio interactivo LA NACION Museos .

¿La supervivencia del más pequeño?

Cerrados desde mediados de marzo, cuando el gobierno decidió «confinar» el país, algunos museos franceses pudieron abrir sus puertas el 11 de mayo. Lo hicieron solo los más «pequeños». Es decir «los sitios culturales de envergadura local», cuya lista fue confeccionada por los respectivos prefectos, ayudados por las colectividades locales y las direcciones regionales de asuntos culturales. Las autoridades estudian al mismo tiempo la creación de un sistema de reservación obligatoria.

«Permanecerán cerrados los grandes museos y sitios patrimoniales» que pueden provocar desplazamientos importantes de público, dijo a comienzos de mayo el primer ministro francés, Edouard Philippe.

Los visitantes se limpiaban las manos para asistir a la reapertura del Instituto Giacometti, el viernes en París
Los visitantes se limpiaban las manos para asistir a la reapertura del Instituto Giacometti, el viernes en ParísFuente: Reuters – Crédito: Charles Platiau

Ese es el caso del Louvre (cerca de diez millones de visitas por año) o el Centro Pompidou, donde se estudian «nuevos dispositivos de acogida y de mediación adaptados, combinando un sistema de circulación reducida, reservación de playas horarias y la organización de espacios que permitan optimizar y fluidificar la circulación de flujos». Este último punto parece más importante que la superficie del edificio en metros cuadrados: se trata de poder desplazarse sin cruzarse, respetando la distancia de seguridad. Un gran museo o uno pequeño que solo estuviera dotado de una escalera, parecen condenados a ser eliminados de una apertura futura.

Pero en ese contexto de tímido desconfinamiento, el acento está puesto más que nunca en la cultura «al exterior» o «en casa», mediante la valorización y la difusión de recursos numéricos. Todas las instituciones culturales rivalizan de imaginación en las redes sociales: hashtag específico, enigmas, films en streaming, visita virtual de exposición anulada, blog del jardinero, atelieres prácticos, juegos en Twitter, podcast para los jóvenes, informaciones sobre el Covid-19 . La oferta es gigantesca.

Turnos, termómetros y alcohol

En Italia museos y bibliotecas podrán reabrir sus puertas a partir de hoy. Como por lo general los lunes es día de cierre de museos, algunos reabrirán mañana, activando los protocolos sanitarios correspondientes. Amén del uso del barbijo obligatorio para los visitantes, las medidas de seguridad «anti-coronavirus» prevén la utilización de termoescáners para medir la temperatura en los ingresos, números limitados de acceso y reservas obligatorias online.

Se prevé, además, que haya en los sitios dispensers de alcohol en gel, desinfectaciones periódicas, barreras de plexiglás y señalización en el suelo para guiar al público hacia un posicionamiento correcto, adentro y afuera de las salas, para evitar aglomeraciones.

Museo Nacional de Arte de China, después de su reapertura en Beijing
Museo Nacional de Arte de China, después de su reapertura en Beijing Fuente: AFP – Crédito: WANG ZHAO

Lo cierto es que, visto los costos altísimos para implementar estas medidas y el número limitado de visitantes, sin contar el golpe económico que significó la cuarentena, así como la incertidumbre, varios museos, como los cívicos de Florencia, decidieron que no reabrirán por ahora. «Hemos hecho de todo para no llegar a esta decisión dolorosa y también fuertemente simbólica, pero estamos obligados a hacerlo», explicó, el asesor a la cultura de esta ciudad, Tommaso Sacchi. El Museo de los Uffizi, en cambio, debería reabrir el 27 o el 28 de mayo, según dijeron a LA NACION.

Aunque pertenecen a la Santa Sede, los Museos del Vaticano, la gallina de los huevos de oro para el Estado más pequeño del mundo, cerrados desde el 8 de marzo, también se están preparando para la reapertura, aunque aún no dieron fecha.

En España, de modo excepcional, el gobierno permitirá mañana la reapertura de los museos en Madrid y Barcelona, que permanecían cerrados desde el 12 de marzo. Se permitirá el ingreso de solo un tercio de su capacidad de visitantes, con la condición que mantenegan entre ellos una distancia de dos metros.

Por Luisa Corradini, Elisabetta Piqué, Laura Ventura y Celina Chatruc.

Fuente: La Nación.