Alicia en el país de las maravillas y el misterio de los universos paralelos

Historias del arte en 200 palabras. La novela clásica de Lewis Carroll está creada bajo los laberintos de la matemática. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas fue publicada en 1865 con ilustraciones de John Tenniel

oP-HUqYFt_1256x620__1

“El país de las maravillas de Lewis Carroll es un territorio poblado por matemáticos locos”, sentenció el escritor inglés Chesterton. En rigor, Carroll era profesor de matemática y su obra es un laberinto lógico. La caída a la madriguera de Alicia, que da comienza a la novela, dispara, entre otras ideas, la de los universos paralelos

La teoría de los multiversos desarrolla la posibilidad de infinitos universos simultáneos. El filósofo estadounidense William James -hermano del escritor Henry James- habló de ellos en 1895. Luego, en 1957, el físico Hugh Everett publicó «Interpretación de los muchos mundos».

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas fue publicada en 1865 con ilustraciones de John Tenniel. Lewis Carroll nació en 1832 y falleció en 1898.

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas fue publicada en 1865 con ilustraciones de John Tenniel. Lewis Carroll nació en 1832 y falleció en 1898.

Hagamos este ejercicio: si pateamos una pelota de fútbol podemos medir su trayectoria con las leyes de la mecánica clásica. Pero si se trata de partículas cuánticas en vez de tener una posición exacta de la partícula, tendremos la distribución de probabilidades ya que éstas pueden estar en todos los lugares a la vez.

Más simple: si medimos partículas microscópicas vamos a obtener uno de todos esos estados posibles, pero las otras posibilidades que “desaparecieron” estarían ocurriendo en realidad en universos paralelos.

Se trata de una de las teorías más controvertidas de la ciencia. Pero, como se lee en el comienzo del libro de Carroll: “A Alicia le habían pasado tantas cosas extraordinarias últimamente, que ya comenzaba a pensar que muy pocas eran realmente imposibles”.

Fuente: Clarin