¿Culpable? La forma de hablar y de escribir delata: qué hacen y qué buscan los lingüistas forenses

Analizan el uso de palabras, tiempos verbales y estructuras sintácticas para ayudar a resolver asuntos judiciales o privados. A veces, los contratan para rastrear a los “trolls” de Twitter. Charla con la española Sheila Queralt, especialista en la materia.

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Le pasó a la escritora J.K. Rowling. A la creadora de Harry Potter la delató su forma de escribir. Cuando en 2013 publicó El canto del cuco lo hizo bajo el seudónimo de Robert Galbraith. Su estilo, el uso de determinadas palabras, ciertos vocablos y giros en la historia, sin embargo, hicieron suponer a más de uno que ella era la autora que se escondía detrás de aquel nombre. Incluso un periodista de The Sunday Times se contactó con un doctor en Lingüística Computacional para intentar develar el misterio. Y entonces un día, contra su voluntad porque quería mantener el secreto, o más bien el anonimato, la escritora británica lo confirmó, sí, Robert Galbraith, c’est moi, confesó, y el libro, que firmado como Galbraith había vendido 1.500 ejemplares, pasó a vender siete millones firmado como J.K. Rowling.

¿Nuestra forma de escribir o de hablar nos delata? Sí. Sea en el registro oral o en el escrito, cada persona tiene su manera de expresarse, sus palabras recurrentes, su estilo, su ritmo, una determinada pronunciación o acento, un modo de estructurar las frases e ideas. Huellas lingüísticas. Tras estos rastros van los “detectives del lenguaje”, con el objetivo de ayudar a resolver casos, tanto judiciales, policiales como privados. Es decir que a partir de un texto escrito o de un audio, la Lingüística Forense –tal el nombre de la disciplina– contribuye a analizar el lenguaje de estos fragmentos para aportar pruebas.

“Una de las últimas disciplinas en incorporarse a las Ciencias Forenses fue la Lingüística, el análisis de las palabras dichas o escritas: igual que una uña, la construcción de una oración, el uso de un determinado vocablo o un determinado acento pueden ser la prueba para acusar a un criminal o redimir a otros”, dice el prólogo del libro Atrapados por la lengua (Larousse), de la española Sheila Queralt, lingüista forense, perito judicial y directora desde hace cuatro años de su propio instituto, el Laboratorio SQ-Lingüistas Forenses, de Barcelona, además de doctora en Ciencias del Lenguaje y docente. El libro recopila 50 casos resueltos a partir de los aportes de la Lingüística Forense. Editado en España, desde Argentina se consigue en formato e-book en tiendas como Amazon.  

Sheila Queralt autora del libro "Atrapados por la lengua". Gentileza Larousse España

Sheila Queralt autora del libro «Atrapados por la lengua». Gentileza Larousse España

Uno de los casos más resonantes y mediáticos fue el del “Unabomber”, un hombre que entre 1978 y 1996 se hizo célebre por enviar cartas-bomba en los Estados Unidos para total desconcierto del FBI que no podía dar con el criminal. Fue descubierto luego de que el Unabomber publicara su manifiesto en The New York Times y The Washington Post, donde criticaba el devenir de la sociedad tecnológica contemporánea. Su hermano reconoció el estilo, las frases y las ideas expresadas –se infería del texto que se trataba de una persona con estudios universitarios o más– y se lo contó al FBI. El caso inspiró la serie Manhunt:Unambomber, que se puede ver en Netflix, y el personaje de Thomas Munk, de la novela El camino de Ida, de Ricardo Piglia.

Queralt se convirtió en “detective del lenguaje” por casualidad. Pescó en la facultad un cartel donde se ofrecía un máster en Lingüística Forense –una formación específica que llega después de cursar una carrera de grado vinculada a la Lingüística, la Filología o la Lengua– y supo que eso era lo que quería: “Aunaba mis grandes pasiones: lengua, derecho y criminalística”, cuenta a Clarín desde su casa en Barcelona, mientras toma “un café calentito delicioso”.

–¿Qué hace un lingüista forense?

–Un lingüista forense realiza periciales lingüísticas con el objetivo de arrojar conclusiones sobre quién es el autor de un texto, si hay plagio, cómo se debe interpretar una oración, transcribir un audio, limpiar una grabación, analizar entrevistas policiales, interpretaciones, traducciones judiciales, entre otras cosas.

–¿Qué busca un «detective del lenguaje»?

–Analizamos los vocablos que utiliza, los tiempos verbales, cómo ordena los distintos elementos dentro de la frase, del párrafo y del texto, cómo y para qué utiliza los recursos estilográficos, el tipo de contenidos, cómo pronuncia ciertos sonidos, el ritmo.

–¿Trabajás sólo con crímenes?

–No, de hecho los crímenes son la parte más pequeña de nuestro día a día.

–¿Qué otros tipos de casos? ¿Infidelidades?

–Sí, la mayoría de casos están vinculados con investigaciones relacionadas con la identidad del amante, casos de ciberacoso, manipulación del discurso de menores por parte de uno de los progenitores en casos de divorcios conflictivos, plagios (de obras literarias, de contenido en la red o incluso de marcas comerciales), el análisis del nivel de lengua de un examen o la interpretación de una de las preguntas, desambiguación de cláusulas, análisis de declaraciones policiales para determinar posibles rasgos de falta de veracidad, si las preguntas del interrogatorio son apropiadas para ese testigo o incluso si han sido falsificadas o manipuladas.

“Analizamos los vocablos que utiliza, los tiempos verbales, cómo ordena los distintos elementos dentro de la frase, del párrafo y del texto, cómo y para qué utiliza los recursos estilográficos, el tipo de contenidos, cómo pronuncia ciertos sonidos, el ritmo”.

"Analizamos los vocablos que utiliza, los tiempos verbales, cómo ordena los distintos elementos dentro de la frase, del párrafo y del texto, cómo y para qué utiliza los recursos estilográficos, el tipo de contenidos, cómo pronuncia ciertos sonidos, el ritmo".

Sheila Queralt

LINGÜISTA FORENSE

–¿Hay alguna marca distintiva en los hombres o en las mujeres o por edades o clases sociales o lugar en donde viven?

–La forma de hablar o de escribir varía según las características sociolingüísticas, los lingüistas forenses podemos observar patrones que nos indican el perfil más probable del autor.

–¿Solicitan los políticos o partidos políticos ayuda para detectar trolls de Twitter o de redes sociales en general?

–En la mayor parte de nuestras investigaciones lingüísticas en casos de atribución de autoría o construcción de perfiles lingüísticos, analizamos mensajes de redes sociales. En estos casos, se nos suele requerir para que determinemos si varias cuentas las lleva una misma persona, si una cuenta la llevan varias personas y quién está detrás de esa cuenta.

–¿El uso de emoticones complica o favorece la investigación?

–Favorece, puesto que cada persona tiene un abanico de emoticones más frecuentes y los usa de un modo particular y único.

Sheila Queralt, detective del lenguaje. Gentileza Larousse España

Sheila Queralt, detective del lenguaje. Gentileza Larousse España

–¿Cuál es tu caso favorito? ¿O el más difícil?

–Es difícil escoger un único caso. Destacaría casos de lucha contra el terrorismo, en particular los casos de Unabomber y el asesinato de James Foley por su relevancia para la difusión de la disciplina; casos como Danielle Jones y Jenny Nicholl por ser de los primeros que analizaban SMS, casos de asesinos en serie como Jack el destripador, el destripador de Yorkshire o el Zodiaco y casos en los que se ha podido demostrar la inocencia de alguien como el caso Evans, Helena Jubany u Óscar Sánchez.

-¿Qué futuro le ves a la Lingüística Forense?

–Es una de las ciencias más emergentes y cada día está más presente en las investigaciones. Fundé el Laboratorio SQ hace cuatro años y no paramos de crecer. Todo el mundo puede pedir el servicio: personas particulares, abogados, fuerzas policiales, jueces. Pero no es una pericial barata, puesto que requiere de mucho trabajo y de personal muy calificado con conocimientos muy específicos.

"Atrapados por la lengua", de Sheila Queralt (Larousse, 9 euros en e-book, en tiendas como Amazon, Casa del libro, FNAC o El Corte Inglés).

«Atrapados por la lengua», de Sheila Queralt (Larousse, 9 euros en e-book, en tiendas como Amazon, Casa del libro, FNAC o El Corte Inglés).

Sheila Queralt Básico

Sheila Queralt es doctora en Ciencias del Lenguaje y ejerce como perito judicial en Lingüística Forense. Es directora del Laboratorio SQ-Lingüistas Forenses, docente en distintas universidades y una de las pocas especialistas en el mundo en análisis de anónimos. Además, colabora como experta lingüista con diferentes cuerpos policiales nacionales e internacionales en casos de corrupción, ciberseguridad, narcotráfico, homicidios y terrorismo, entre otros. Forma parte del grupo de mentores de la Liga Nacional Interuniversitaria de Retos en el Ciberespacio organizada por la Guardia Civil española. Es autora de varios libros y ha publicado Atrapados por la lengua en Larousse Editorial. 

Fuente: Clarín