Diego en 360°: dieciocho retratos de Maradona para verlo en todas sus caras

Rubio, gordo, con la camiseta o fumando: el artista Maxi Bagnasco retrató al futbolista. Las imágenes se verán en abril.

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Pelusa mira fijamente el micrófono y está a punto de revelar su mayor sueño con su característico pelo ensortijado. De pronto aparece un Diego morocho, otro con un rubio “furioso” o con la franja amarilla en la cabeza.

Puede ser gordo, flaco, con barba, con la camiseta de Boca, con la del Napoli, con la Copa del Mundo, fumando un habano, dando cátedra con su birrete en Oxford, sentado en un sillón como DT de Gimnasia y muchos Diegos más…

¿Cómo una persona pudo haber pasado por miles de transformaciones sin perder la esencia en tan sólo 60 años de vida? A cuatro meses de su partida, ocurrida el 25 de noviembre pasado, Diego Armando Maradona es visto como un emblema de los argentinos.

En un homenaje, el artista Maximiliano Bagnasco pintó 18 cuadros que representan la vida de Diego Armando Maradona en diferentes etapas. Son 18 imágenes que serán exhibidas en el «Patio de los lecheros», y más tarde, subastadas.

Dos momentos. Pelusa, todo sueños, y el Diego de Boca, pintados por Maxi Bagnasco. Foto Germán García Adrasti

Dos momentos. Pelusa, todo sueños, y el Diego de Boca, pintados por Maxi Bagnasco. Foto Germán García Adrasti

Bagnasco no es fanático del fútbol pero desde siempre ha retratado a Maradona. “A Diego lo dibujo y pinto desde chico. Me habían preguntado qué rasgo me parecía difícil pero para mí no hay ninguno difícil; conozco de memoria sus rasgos, lo pinté y dibujé tantas veces…”, comenta.

La original exposición de los rostros de Maradona convertida en una subasta no tiene precedentes. “No existe nadie como Diego. Con ninguna otra persona hubiese pasado lo que pasó con las imágenes que se hacen en todo el mundo. Lo mismo ocurre con los murales que hay en las calles y los transformaron en santuarios, que la gente se acercara a cada imagen de Diego y le llevara cosas, que se sacaran fotos o tuvieran retratos de Diego en su casa”, sentencia el pintor.

Bagnasco tiene 39 años, dibuja y pinta desde los 17. Se define como un “artista versátil” por haber trabajado en cosas tan diversas como ilustraciones para libros, dibujos animados, caricaturas en fiestas y otros eventos. “Estuve en varios programas dibujando en vivo a los invitados. Después empecé a pintar cuadros y ahora doy clases. También me puse a hacer murales de todo tipo. Soy inquieto, dicen que soy muralista pero en realidad soy un artista”, aclara.

Con la obra. Bagnasco, su colaborador, Drei, y varios de los retratos de Maradona. Foto Germán García Adrasti

Con la obra. Bagnasco, su colaborador, Drei, y varios de los retratos de Maradona. Foto Germán García Adrasti

Desde su taller, el principal referente en retratar a la figura icónica, deportiva y cultural más representativa de la historia de los argentinos muestra en exclusiva las 18 imágenes que ha pintado. Son las “mil caras” del Diez representadas en 18 cuadros. Parecen tan reales que estremecen. Como si Diego estuviera ahí, para siempre en el corazón de los argentinos.

Cada imagen mide 1,20 por 1,20 metro cada uno y fueron confeccionadas en madera de fenólico. Para pintar, el artista utilizó el aerosol e hidroesmalte, que son los materiales resistentes para paredes y murales en el exterior, para que el público pueda disfrutar la dimensión de cada obra.

Luego, los cuadros de Maradona serán barnizados, enmarcados y estarán distribuidos en los 2.500 metros cuadrados que posee el Patio de Los Lecheros, el polo gastronómico ubicado, desde el 10 de abril, en avenida Donato Álvarez y Bacacay, en el barrio de Caballito.

Esa mirada. Diego Armando Maradona, por Maxi Bagnasco.
Foto German Garcia Adrasti

Esa mirada. Diego Armando Maradona, por Maxi Bagnasco. Foto German Garcia Adrasti

Además, en esa esquina habrá un gigantesco mural de cuatro metros de alto con una imagen icónica de Diego. Pero los organizadores prefieren mantener el secreto hasta el momento de la inauguración oficial. 

“Estamos inaugurando una galería de arte popular y a la calle. No tenemos un fin comercial sino darle al lugar un contenido cultural. Por eso, queremos compartirlo con el público sin necesidad de tener que pagar nada”, afirma Ramiro Fernández Paso, gerente del Patio de Los Lecheros y organizador del evento.

Fernández Paso tuvo la idea de armar la expo y subasta el mismo día que murió Maradona, el 25 de noviembre pasado. Esa noche, lo llamó a Bagnasco. “En 2019 había pintado a un Maradona chiquito haciendo un lateral con la pelota en el Patio de Los Lecheros. Hoy pueden pasar a verlo ahí mismo”, recuerda el artista.

Según pasan los años. Maradona, pintado por Maxi Bagnasco. Foto Germán García Adrasti

Según pasan los años. Maradona, pintado por Maxi Bagnasco. Foto Germán García Adrasti

Primero, Bagnasco trabajó con un diseñador para elegir las imágenes. Luego, aportó las suyas: “queríamos hacer imágenes icónicas y otras de Maradona que no se hubieran hecho. ¿Quién va a hacer un retrato del Diego teñido de rubio y con sus kilos de más en Cuba? Son imágenes que la gente no elegiría para un mural pero es el Diego. Lo mismo ocurre cuando lo ves posando con un tapado de piel y una copa de champagne. Cuando no estaba la cancha ése también era Diego”, explica el artista.

La historia de Diego

Los 18 cuadros realistas tendrán un recorrido cronológico. Es la historia de Diego. Comienza con la recordada imagen del reportaje al joven Pelusa en blanco y negro con su sueño de jugar un Mundial.

Luego vienen: Diego con la camiseta argentina en el Mundial Juvenil en 1979, Maradona con la de Boca y un ramo de flores en una gira por Japón, la icónica imagen brindado para Navidad con una copa de champagne, enfundado en un tapado blanco, otra con la camiseta suplente de la Selección Argentina y una con la del Napoli donde fue, es y será “Dios”.

El duez, el diez. Maradona, por Maxi Bagnasco. Foto Germán García Adrasti.

El duez, el diez. Maradona, por Maxi Bagnasco. Foto Germán García Adrasti.

Siguen un retrato levantando la Copa del Mundo en México 1986, insultando al lado de Goycochea cuando los hinchas habían silbado el himno en la final en Italia ’90, la del partido contra Nigeria antes del doping en Estados Unidos 1994 y Diego con la camiseta de Newell’s, otra celebrando en su regreso a Boca con la franja amarilla en su cabeza.

Dentro y fuera de la cancha: Diego Armando Maradona Doctor Honoris Causa en la Universidad de Oxford (Inglaterra), Maradona gordo y rubio en Cuba, otra fumando un puro en medio del mar con el tatuaje del Che Guevara en su brazo y la bandera argentina como fondo.

También el Diego con barba de cuando era técnico de la Selección Argentina, otra con el buzo de DT de la AFA, un impactante rostro del “Diez” en primer plano y en blanco y negro, otra imagen más reciente de Maradona, y Diego sentado en su sillón como técnico de Gimnasia, una de las últimas imágenes entrañables. Todos llevarán una frase que marca el sello del astro argentino.

Todos quieren un retrato

Bagnasco venía retratando las múltiples caras de Maradona en varios formatos junto con el colombiano Drei, su colaborador, y compartía el proceso desde su Instagram (@maxibganasco), con más de 90.000 seguidores. “Un día después que te fuiste te hice este cuadro”, posteó Maxi el 26 de noviembre. Su obra de Diego post mortem provocó el estallido inmediato de sus seguidores y se fue viralizando.

La onda expansiva llegó con la invitación para hacer los cuadros para el Patio de Los Lecheros y la inmediata convocatoria de Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors, para inmortalizar a Maradona en la sede del club y convertirlo en el santuario oficial sobre la calle Boyacá, en un espacio exclusivo ubicado debajo de las tribunas del estadio que lleva su nombre, en La Paternal.

Mundiales. Maradona en Italia y en México. Foto 
Foto German Garcia Adrasti

Mundiales. Maradona en Italia y en México. Foto Foto German Garcia Adrasti

La imagen recorrió el mundo: hubo pedidos y entrevistas por todas partes: la RAI, China, Venezuela, entre otros. Desde entonces, Bagnasco pasó a ser el muralista oficial.

“Diego es la persona que nos representó en el mundo. En cualquier parte decís Maradona y es Argentina. Con mi familia vivimos el Mundial de Italia ’90, el partido contra Brasil, los penales… todo lo que hacía Diego lo veíamos reunidos en casa”, dice.

Ya realizó unos treinta trabajos desde la muerte de Maradona. Se destacan: el santuario oficial en Argentinos Juniors, otro trabajo en acuarelas, un imponente mural de Diego con la camiseta de la Selección Argentina en una pileta y los 18 cuadros de Maradona para la expo y subasta a beneficio en el Patio de Los Lecheros.

Rosario. Diego Maradona en Newell's. Foto German Garcia Adrasti

Rosario. Diego Maradona en Newell’s. Foto German Garcia Adrasti

Todos los días tengo propuestas para hacer a Maradona. Me escribe mucha gente, jugadores y también famosos. Algunos me piden hacer un homenaje del Diego ya en la casa. En Pueblo Esther, cerca de Rosario, otro en Lomas de Zamora… ya tengo una propuesta para hacer un mural de Diego en una oficina. También me piden que pinte cuadros o murales de Diego desde municipios, clubes de fútbol, canchitas de fútbol. Es un producto que no lo pongo accesible para todos”.

¿Qué valor tienen los 18 cuadros de Diego? Todavía no hay un precio estipulado. Sin embargo, podrían arrancar entre los 70.000 y 150.000 pesos según la calidad, el material utilizado y la representación de la imagen realista de Maradona y su impacto en el público.

Para el artista, Maradona es mucho más que un sentimiento. “Diego le dio esperanzas a la gente. Un chico que estuvo en un barrio como Fiorito, que saló bien de abajo y que llegó a ser tan grande en el mundo”, destaca.

«Soñé que lo conocía»

A pesar de haberlo dibujado tantas veces, Bagnasco nunca pudo conocer a Maradona. “Era la persona que hubiese querido conocer. Soné varias veces que lo conocía. La gente de la Iglesia Maradoniana y los que me siguen en las redes se preguntan cómo Diego no pudo ver tus obras. Pensábamos que estaba ahí, nadie pensaba que se iba a ir. El día que se fue no lo podía creer”.

Rubio y eterno. Diego Maradona, inolvidable. Foto 
German Garcia Adrasti

Rubio y eterno. Diego Maradona, inolvidable. Foto German Garcia Adrasti

Una vez, se acercó a Segurola y Habana con un dibujo que le hizo junto a hijas. “Salió Dalma y se lo pude dar a ella. Después me la crucé varias veces”, relata, y agrega: “cuando hicimos el santuario vinieron Jana y las hermanas de Diego. Jana se acercó y me agradeció por la imagen del santuario”.

Por eso, la expo y subasta a beneficio también son muestras de agradecimiento, un tributo hacia el mayor ícono de los argentinos. “Esto que vamos a hacer es único en el mundo. Son imágenes de Diego en la calle, es un paseo de Maradona. No es que lo hagamos nosotros sino que pusimos todo para que sean unas buenas pinturas y que la gente pueda disfrutarlas”.

Fuente: Clarín