El escritor que se convirtió en el campeón mundial de ajedrez online

Sebastián Vargas, destacado autor de narrativa infantil y juvenil, cuenta la experiencia de competir y ganar en una selección argentina de ajedrecistas, conectada via Internet con todo el mundo.

Desde chico juego al ajedrez. Nunca tan seriamente como para convertirlo en mi profesión (soy profesor de Lengua y Literatura, editor y autor de libros para niños y jóvenes), pero el ajedrez me acompañó, a lo largo de mi vida, como un pasatiempo respetado y querido.

Ahora soy también, increíblemente, campeón mundial de ajedrez online. No solo yo, sino junto con cientos de personas, como parte del equipo argentino.

Hace algunos años, ante la imposibilidad (falta de tiempo) de jugar torneos en un club, comencé a jugar online en el mayor website de ajedrez del mundoChess.com (es un sitio gratuito). El juego online permite enfrentarse con rivales de todo el mundo, en partidas simultáneas y con diferentes tiempos: hay desde enfrentamientos “bullet”, donde cada jugador tiene un minuto para concluir la partida, hasta “pensados”, con varios días disponibles para realizar cada movida (las partidas pueden durar… ¡más de un año!).

En 2018 me invitaron a formar parte del Team Argentina de Ajedrez. Muy pronto comencé a jugar la primera ronda de la Liga Mundial, contra Irán.

Sebastián Vargas

ESCRITOR Y AJEDRECISTA

En enero de 2018, recibí una invitación para formar parte del equipo online de nuestro país, el Team Argentina de Ajedrez. Descubrí que cada país tiene representación y que se jugaban torneos internacionales. Muy pronto comencé a jugar la primera ronda de la Liga Mundial, contra Irán. La Liga Mundial es el mayor torneo que existe, se juega cada año desde hace más de una década (Rusia es el mayor campeón histórico); participan 192 países (hasta el Vaticano, Myanmar, Mongolia, Palau, Botswana tienen equipo) y más de 15.000 jugadores (más que en un juego olímpico). Cada jugador que se anota en un match juega dos partidas contra el rival que le toque (una con blancas, otra con negras) y tiene hasta 3 días para hacer cada movida (las partidas pueden durar desde un día, si ambos jugadores juegan rápido, hasta muchos meses, si se toman su tiempo…). Cada jugador, desde los maestros internacionales hasta los que tienen un nivel básico de juego, aporta potencialmente lo mismo al equipo: dos puntos, si gana ambas partidas. Y cada match tiene montones de participantes.

Los administradores de nuestro equipo (son como nuestros “directores técnicos”, pero también son, a la vez, compañeros que juegan a la par de los demás) no nos exigen que ganemos: solamente nos piden que no perdamos por tiempo (que no se nos pase el horario límite para hacer cada movida), que juguemos con responsabilidad y que nunca, bajo ningún motivo, hagamos trampa (por ejemplo, no se acepta “tomar ideas” de una computadora de ajedrez; eso es monitoreado, y si es detectado por los administradores de Chess.com, el jugador es expulsado del sitio y pierde todas sus partidas, incluso las ya terminadas).

Sebastián Vargas y una partida en el tablero y en el celular /Fernando de la Orden.

Sebastián Vargas y una partida en el tablero y en el celular /Fernando de la Orden.

El grupo del Team Argentina está formado por montones de personas que viven por todas partes del país y del mundo y tiene de todo: médiques, arquitectes, desocupades, estudiantes, jubilades, artistes, gente de toda edad y condición; pero es notable el entusiasmo y la entrega que ponemos todos y todas para lograr el objetivo común. Así que estoy muy contento de ser parte de este equipo. Creo que se logró una mística, un compañerismo y un compromiso poco comunes en el juego online, a partir de compartir algo tan sencillo y sano como el amor por el ajedrez.

El año pasado, cuando ingresé al equipo, la Argentina había recién ascendido (¡raspando!) a la división A. El objetivo del año era intentar mantener la categoría. Sin embargo, el equipo se fue fortaleciendo, empezamos a vencer a los diferentes rivales, hasta a potencias mundiales como Inglaterra (¡queríamos ganarles a toda costa, a los ingleses!) e incluso vencimos al gran “cuco”, Rusia, tricampeón vigente en ese momento y que llevaba más de dos años invicto (¡le ganamos a Rusia en ajedrez!); llegamos a la ronda final contra España, y los superamos con amplitud para coronarnos por primera vez Campeones Mundiales, en diciembre. ¡Un equipo de casi 500 campeones! Lo festejamos con una medalla conmemorativa y con un asado multitudinario (éramos unas sesenta personas) en la quinta de Danielito, uno de nuestros compañeros.

Aunque ahora pierda, si el equipo reúne 621,5 puntos, ganaremos el match y volveremos a ser campeones.

Sebastián Vargas

ESCRITOR Y AJEDRECISTA

Este año, en la edición 2019, el sorteo indicó que nos enfrentábamos a Rusia en enero (el mes en que más nos cuesta convocar jugadores); empezamos ese match con gran desventaja de ránking en todos los tableros… ¡e igual los vencimos! En los meses subsiguientes, derrotamos, uno por uno, a los demás rivales (Francia, Inglaterra, Ucrania, Holanda, Irán, República Checa, Serbia), y hace pocos días comenzamos la ronda final contra España.

Ese match Argentina-España estableció el récord como el más numeroso en la historia del ajedrez online mundial. Lo estamos jugando 1.242 jugadores (621 por bando). En nuestro equipo hay diez titulados (maestros federados de ajedrez). Yo estoy en el tablero 75 (significa que tengo el 75° mejor ránking entre mis compañeros y me enfrento con el 75° mejor rankeado de los españoles).

Si gano mis dos partidas, serán dos puntos para la Argentina. Si pierdo ambas, los dos puntos irán para España. Si nos repartimos victorias con mi rival, aportaremos un punto cada uno para nuestros respectivos equipos.

Sebastián Vargas en su casa, entre libros y trebejos. /Fernando de la Orden.

Sebastián Vargas en su casa, entre libros y trebejos. /Fernando de la Orden.

Pero aunque yo pierda individualmente, si nuestro equipo reúne al menos 621,5 puntos (la mitad más medio punto), ganaremos el match y volveremos a ser campeones. Tenemos ventaja de ránking en la mayoría de los tableros, así que los estadísticos en nuestro equipo establecieron que somos amplios favoritos. En diciembre, cuando hayan terminado al menos mil de las partidas, lo sabremos.

Por ahora, me concentraré en pensar cada movida contra mi rival español, estudiar la apertura, tomar notas sobre las mejores jugadas disponibles e intentar salir adelante en las partidas propias. Hasta ahora (lo digo con orgullo) gané más partidas de las que perdí, en los dos años que juego para la Argentina.

Ya sabés: si te gusta el ajedrez y querés probar cómo es la responsabilidad y la adrenalina de jugar en la selección, quizás el año que viene puedas formar parte del Team Argentina de Ajedrez… (www.chess.com/club/team-argentina) ¡y ser vos también campeón (o campeona) del mundo!

El autor

Sebastián Vargas nació en Buenos Aires en 1974. Profesor de Lengua y Literatura española, además de Latín, se graduó en el Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González. Además de escribir, trabaja como editor, corrector y traductor de textos literarios de alemán e inglés. Es uno de los más destacados autores de narrativa infantil y juvenil de la Argentina. Entre sus obras se destacan Tres espejos: Luna y Espada, y Piratas, ambas ganadoras del Premio Barco de Vapor (Editorial SM). 

Fuente: Clarín