El furor de los coleccionistas de NFT que buscan objetos preciados

Terreno de oportunidades. Se trata de objetos certificados, codiciados por una nueva generación que busca atesorar bienes en formato digital.

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Se apasionan por la tecnología y buscan oportunidades en el Lejano Oeste de los «NFT», objetos digitales certificados, actualmente de moda, codiciados por una nueva generación de coleccionistas convencidos de su potencial.

Brandon Kang, un videasta de 25 años, comenzó a comprar NFT en diciembre pasado, y ya posee más de 50. En febrero, este californiano gastó incluso 50.000 dólares en «Reflection», una obra digital del artista de música electrónica Feed Me.

En su colección hay dibujos digitales de cabezas de mono (Bored Ape), de una lata o de un cubo, o la animación de un coche que avanza por una ruta, todos creados por artistas desconocidos.

Están expuestos en su casa en pantallas. Y no tiene intención de vender casi ninguno.

Una de las obras que forman parte de la exposición de arte digital en la Galería Superchief NFT en Nueva York. EFE

Una de las obras que forman parte de la exposición de arte digital en la Galería Superchief NFT en Nueva York. EFE

Kang ha convencido a varios de sus amigos y familiares de imitarlo. «La cosa que encuentran genial es poder verificar la propiedad de los NFT«, dijo.

Los «Non Fungible Tokens» (NFT) tienen certificados de autenticidad que permiten garantizar que un internauta es el propietario de un objeto digital -una imagen, un dibujo, un video, una animación, un archivo de texto o sonido.

Los NFT generaron en los cinco primeros meses de 2020 transacciones por 2.500 millones de dólares, según una estimación basada en cifras del sitio especializado NonFungible.

La trazabilidad de los NFT fue decisiva para Kang, que ya había invertido en criptomonedas, cuya tecnología es la misma que la de los NFT.

Propiedad digital

Millones de imágenes dentro de una imagen. Los NFT son buscados por muchos coleccionistas.

Millones de imágenes dentro de una imagen. Los NFT son buscados por muchos coleccionistas.

Antes de la llegada de los NFT, «no había manera de probar que eras propietario de objetos digitales», explica.

Esta misma garantía de autenticidad llevó a Devan Mitchem, un ingeniero informático establecido en Singapura coleccionar objetos digitales, tras permanecer alejado del mercado a falta de «formatos estables, de plataformas de intercambio y de la posibilidad de archivo».

Con el surgimiento de sitios como OpenSea, lanzado en 2017, o Nifty Gateway (2020), que permiten a los artistas vender directamente sus obras, y luego a los coleccionistas comprarlas, archivarlas y revenderlas, el mundo de los NFT ofrece ahora una facilidad de uso parecido al de las plataformas bursátiles.

Mitchem, que trabaja en Google Cloud y se especializó en la blockchain, una tecnología en la cual reposan los NFT y las criptomonedas y en la que se basan las transacciones de este universo, acumuló más de 200 NFT. Y como Kang, no contempla venderlos.

«Es arriesgado pero tengo la sensación de que obras creadas entre 2017 y 2021 serán recordadas como el momento definitivo de esta nueva categoría«, estima. «Esta era tendrá un lugar especial en las futuras colecciones».

Ingeniero en informática, Pankaj Patil se separó en 2020 de unos 150 objetos digitales que había acumulado porque dudaba del futuro de los NFT. Actualmente este residente de Nueva Jersey «lamenta la mayoría de las ventas».

Ahora, nuevamente fan de los NFT, convenció a su esposa y a 10 de sus amigos de seguir sus pasos, aunque reconoce que «este mundo no es fácil de digerir para todos».

«Entiendo totalmente el escepticismo» porque «hay muchas cosas que comprender», dice Mitchem. A quienes quieren adentrarse en este mundo, Mitchem sugiere informarse primero sobre la blockchain.

«Todavía es bastante el Lejano Oeste», admite el ingeniero. «Pero es también un terreno de oportunidades«.

Kang lanza una advertencia a los internautas en busca de dinero fácil que no se toman el tiempo de aprender cómo funciona este universo. «Ellos son quienes más corren el riesgo de ser estafados«, señala.

Para él, la reciente corrección del mercado, con una caída de los precios promedios y de la cantidad de transacciones, no pone en duda las perspectivas de los NFT.

«El medio está madurando y a largo plazo es bueno evacuar a las personas que solo están ahí para obtener un beneficio», dice.

Como muchos otros, Mitchem dice sentirse verdaderamente atraído por el valor artístico de muchos creadores digitales emergentes, cuando el gran público muchas veces considera a los NFT una moda, un artilugio o una estafa.

Habla con pasión de «Picasso’s Bull», una representación cubista de un toro del artista Trevor Jones que compró en 23.000 dólares, «una obra clave» en su opinión.

Innovación de mercado

Los coleccionistas, que muchas veces son programadores y en general son hombres, se ven atraídos también por la innovación permanente en este mercado.

Entreven un universo en el cual los NFT podrán viajar entre plataformas, sitios y universos virtuales, superando las posibilidades de un mundo físico y adaptado a los usos actuales.

Subrayan también que el medio busca mejorar su huella de carbono, actualmente catastrófico, sobre todo mediante la instauración progresiva de protocolos de creación de NFT y de criptomonedas menos consumidoras de energía.

Mitchem cree tanto en el futuro de los NFT que incluso imagina la desaparición del término cuando la tecnología se torne normal. «Serán simplemente objetos digitales», predice.

Fuente: Clarín