Llega a Netflix el esperado musical de Lady Di

Solo llegó a hacer nueve funciones en Nueva York, antes del cierre total por la pandemia; se estrenará por streaming, el 1° de octubre, pero también subirá finalmente a escena en diciembre

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Primero el alcalde de Nueva York (Bill De Blasio) anunció que la ciudad reabriría completamente el 1° de julio; luego, que sus teatros podrían empezar a funcionar previamente, desde el 19 de mayo, aunque con una capacidad de asistencia restringida. Por eso hoy Broadway empieza a calentar motores y a vislumbrar un regreso a la normalidad que, se sabe, no será fácil por los vestigios de la pandemia y la falta de turistas (el principal público de la escena teatral neoyorkina).

De todos modos las mayores expectativas están puestas en el fin de año, cuando volverán los musicales más convocantes (como El rey león, Wicked y El fantasma de la ópera), en concordancia con el restablecimiento del aforo total de las salas. En ese contexto prometedor se sucederán también algunos estrenos. El primero de ellos (y posiblemente el más popular) será el musical sobre Lady Di, titulado Diana: A True Musical Story, que tendrá su primera preview en el Longacre Theatre el 1° de diciembre, y su estreno oficial el 16. También se trata del primer espectáculo en poner a la venta sus entradas, que se pueden adquirir hasta el 20 de noviembre de 2022.

En realidad la obra había llegado a realizar funciones en marzo del 2020 (nueve en total) antes del cierre total de los teatros por la explosión de la pandemia. Las expectativas eran muchas: no sólo por la atención que la figura de la princesa de Gales podría suscitar (sobre todo tras el suceso mundial de la tercera temporada de The Crown, donde el personaje aparece y se adueña de la serie) entre el vasto público internacional que suele visitar Nueva York, sino porque el musical venía precedido de comentarios favorables tras su paso por La Jolla Playhouse, la sala de California donde fue creado y representado por primera vez. La única crítica discordante, en su momento, fue la de Los Angeles Times, que ponderó las actuaciones pero no el nivel general de la producción.

Los autores detrás de esta interpretación de la vida de Diana son grandes experimentados en el mundo del teatro, y también muy premiados. Joe Dipietro y David Bryan (miembro de la banda de Bon Jovi), encargados del libreto, de las letras y de la música de la obra, tienen en su haber un Tony por el libro del musical Memphis (2010). Por su parte, Christopher Ashley, responsable de la puesta, ganó en 2017 el Tony al Mejor Director por su trabajo en Come From Away. Y por la versión inglesa de esa misma obra, en 2019, tanto la coreógrafa Kelly Devine como el arreglador y supervisor musical Ian Eisendrath se hicieron merecedores de sendos Olivier Awards.

El musical retrata en detalle la vida de Diana desde antes de casarse con el Príncipe Carlos. Comienza en 1981, cuando tenía sólo 19 años, y termina el día de su muerte. Abre con una Diana que baraja la posibilidad de casarse con el príncipe Carlos y así ingresar a la familia real. Documentada a partir de gran cantidad de entrevistas e historias de archivo, la obra también hace foco en el triángulo amoroso entre Camilla Parker Bowles, Carlos y Diana y cierra con el trágico accidente que acabó con su vida.

La afortunada actriz que da vida a la princesa es Jeanna De Waal, quien a los 31 años, y pese a ser británica, es toda una habitué en Broadway. A lo largo de su carrera en los Estados Unidos ha trabajado en obras tan disímiles como American Idiot, Wicked, Kinky Boots, Finding Neverland y Waitress. No obstante, el de Diana: A True Musical Story es su primer protagónico. Fue la primera candidata para el papel y de hecho lo interpretó desde sus génesis, en California, cuando el musical se encontraba en su etapa de desarrollo. Por lo tanto hace casi cuatro años que convive con él. “Dar vida a Diana en un escenario es un absoluto privilegio. Pero me siento un poco intimidada por la enorme responsabilidad que significa interpretar a alguien que existió y que dejó tanta huella. Lo único que espero es que si alguien no la conocía, y viene a ver el musical, salga del teatro con una idea cabal de todo lo que ella hizo por el mundo”, contó Jeanna a la edición norteamericana de la revista Marie Claire. El debut teatral de De Waal se produjo en 2011, en el West End de Londres, como parte del elenco de We Will Rock You, el jukebox basado en las canciones de Queen.

Los títulos de las canciones de Diana: A True Musical Story se rigen intencionadamente por el humor y entre ellos destacan “Welcome to the Windsors” (“Bienvenida a los Windsors”), “Here Comes James Hewitt” (“Aquí viene James Hewitt”), en referencia al supuesto amante de la princesa Diana, y “Secrets y Lies” (“Secretos y mentiras”). Los géneros que predominan son el pop y el rock, y de fondo aparecen algunos clásicos de los años ochenta que ayudan a ambientar la obra.

El vestuario es otro de los puntales del espectáculo y se sabe que el famoso “vestido de la venganza” es uno de los hilos conductores de la obra. Cuando Diana y Carlos se divorciaron, el vestuario de la princesa dio un giro de 180 grados que comenzó, precisamente, con ese atrevido vestido negro de hombros al descubierto y ajustado por encima de las rodillas. Ese diseño de Christina Stambolian hacía tres años que ocupaba un lugar en el vestidor de Lady Di, pero ella decidió ponérselo por primera vez gracias a un cúmulo de casualidades que hicieron que aunara el valor suficiente para hacerlo.

La historia es conocida, y por eso aparece con minuciosidad en Diana: A True Musical Story. La misma noche de 1994 en la que se televisaba la entrevista del príncipe Carlos en la que admitía su infidelidad con Camilla Parker Bowles, Diana estaba invitada a la fiesta que la revista Vanity Fair daba en la Serpentine Gallery de Londres. El antiguo mayordomo de la princesa fue quien luego contó a la prensa todos los sentimientos encontrados que la embargaban en aquel difícil momento. “Diana me dijo: No puedo ir. No puedo dar la cara sabiendo lo que Carlos acaba de decir. Además, de todos modos, no tengo nada para ponerme”, relató Paul Burrel en un documental sobre su relación con la princesa.

Burrel decidió ayudarla, fue a su armario y encontró el vestido de Stambolian que Diana se había comprado tres años antes. “Le dije: Probátelo. Entonces se enfundó en él, se lo abrochó e inmediatamente lució como una ganadora. De todos modos, ella no se sentía del todo segura, por ser demasiado atrevido”, aseguró su asistente. Pero luego su actitud cambió al descubrir que Valentino había declarado ante la prensa que ella asistiría a la fiesta de Vanity Fair con uno de sus diseños. Esto la enfadó y por eso decidió asistir a la recepción con el diseño de Stambolian. En el musical hay incluso una canción dedicada al icónico vestido: “A Pretty Girl in a Pretty Dress” (“Una chica bonita con un bonito vestido”). Pero ese no será el único modelo que lucirá Jeanna De Waal: en total serán 39 diseños, todos creados por William Ivey Long en exclusiva para el espectáculo.

Algo increíble: dos meses antes de su estreno en Broadway, el musical de la princesa se podrá ver en televisión. Se trata de una versión filmada en el Longacre Theatre en septiembre del año pasado, durante el peor momento de la pandemia, a la que no accedió el público y que demandó nueves días de rodaje. El título del programa especial será Diana: The Musical y lo ofrecerá Netflix en su grilla a partir del 1° de octubre.

“La oportunidad de compartir nuestro espectáculo, primero con la audiencia global de Netflix y luego con el bienvenido público en vivo de Broadway, es algo con lo que hemos estado soñando durante más de un año. No podríamos estar más emocionados de compartir finalmente tanto la película como el musical de Broadway con el mundo”, dijeron en un comunicado los productores de Diana Grove Entertainment, Frank Marshall y The Araca Group. La presentación especial de Netflix, dirigida por el mismo puestista de la obra, incluye al elenco original de Broadway, liderado por Jeanna de Waal, como Diana; roe Hartrampf, como el Príncipe Carlos; Erin Davie, como Camilla Parker Bowles; y la veterana Judy Kaye, en el trascendental papel de la reina Isabel.

Fuente: La Nación