Malba inaugura el año con el trabajo de dos artistas que se salen de toda norma

En las pinturas de la brasileña Leda Catunda y la argentina Alejandra Seeber hay una búsqueda creativa que se aleja de la representación tradicional. También, un particular uso de los colores y los materiales.

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El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) se convierte, después de casi un año, nuevamente en un espacio de alegría. Luego de los duros meses de cuarentena, y conviviendo aún con el transcurrir de la pandemia, la posibilidad (para todos) de volver a ver una muestra contundente de pinturas es, sin dudas, un gran motivo de festejo.

Fuera de serie es el nombre de la exhibición que puede visitarse. Reúne las obras de la artista brasileña Leda Catunda (São Paulo, 1961) y Alejandra Seeber (Buenos Aires, 1969). La exposición -curada por Francisco Lemus (Bahía Blanca, 1988)- es la primera del programa que también se estrena: Paralelo 1 3. “Este nombre se debe a que el programa se desarrollará en dos salas del museo a la vez, la 1 (en la planta baja de la institución) y la 3 (en el primer piso, en el espacio allí reservado a las exhibiciones temporales)», explican desde Malba.

La muestra es un canto a la pintura. Pero no a la pintura figurativa, tradicional ni representativa, sino a toda aquella forma de pintura contemporánea que se salga de la norma. “Se trata de un transitar por la pintura realizado por estas dos artistas, sin fijarse en la pintura tradicional”, explica el curador. “Es aquí en donde ellas coinciden de forma fundamental”, agrega. Y por eso caminar por esta exposición es un transcurrir fluido frente a diversas formas del pintar.

Algunos de los sorprendentes trabajos de Leda Catunda. Foto: Constanza Niscovolos

Algunos de los sorprendentes trabajos de Leda Catunda. Foto: Constanza Niscovolos

“Estar acá convierte todo en algo muy emocionante”, comenta Seeber, recién llegada de Nueva York, cuidad en la que reside desde el año 2000. “¡Finalmente podemos ver la muestra en vivo!”, exclama, conmovida y rodeada de sus hijos y familia. “Comenzamos a preparar esta exposición hace casi 2 años, en 2019”, detalla Lemus, “y ahora cuando, después de un año difícil, llegamos hasta acá, y… es un momento muy emocionante, sí”.

Las dos artistas que integran la exposición (Catunda y Seeber) nunca se conocieron presencialmente, debido a las circunstancias que ya todos conocemos. “Leda es, entonces, un poco como una amiga imaginaria”, detalla, sonriente, Seeber.

El uso del collage, la influencia (en las pinturas) del arte conceptual, el dejar de lado el llamado “buen gusto” y también las formas en que se supone que un pintor debe utilizar el color, todos esos son puntos en común entre las producciones de Seeber y Catunda que hay que tener presentes a medida que se visita la exposición y se observan los trabajos.

A la derecha, "Cuidado con la pintura", de Alejandra Seeber. Foto: Constanza Niscovolos

A la derecha, «Cuidado con la pintura», de Alejandra Seeber. Foto: Constanza Niscovolos

En el caso de las producciones de Catunda (presentes, como ya dijimos, en la planta baja del Malba) existe una particularidad más: utiliza las telas, la costura, los textiles, como un recurso pictórico y compositivo más. La obra de Catunda es vital, curvilínea, redondeada y tropical: aquí no existen los ángulos rectos ni las líneas duras, y la sola mención al minimalismo es un pecado. Los trabajos de Catunda son visuales y táctiles: son capas y más capas de telas pintadas, agujereadas, cosidas (casera pero amorosamente), que se entrelazan, superponen y forman entre ellas también huecos; agujeros. A través suyo, entonces, a veces puede verse la pared. Y algunas de sus obras hasta tienen relleno: son blandos arcos de terciopelo gordito, con volumen: terciopelo relleno y pintado.

Ya entrando en la sala 3 del primero piso, es decir, ingresando al “universo Seeber”, nos recibe la primera de sus obras: We were so modern (Eramos tan modernos) pintada en el año 2000, antes de que la artista se radicara fuera de nuestro país. Y la propia Seeber explica que esta pintura significa algo especial para ella, porque la pintó en un momento en que, por un lado, ser “modernos” en Buenos Aires era como decir que “uno era canchero, aggiornado”. Por otro lado, menciona la artista que poco después de llegar a Nueva York (“adonde fui al comienzo tan sólo por un tiempito, a ver qué pasaba, no sabía que finalmente iba a vivir allí; me fui quedando”, detalla), notó algo curioso: mientras que en Buenos Aires era ella pintora, vestuarista, directora de arte en una agencia de publicidad y persona de prensa en museos, allá, en la ciudad del norte, era tan sólo y categóricamente una “pintora”. No había lugar para otras definiciones. “Pintora y nada más”, detalla Seeber.

"Capas laranja", de Leda Catunda. Foto: Malba

«Capas laranja», de Leda Catunda. Foto: Malba

“Quería que la exposición comenzara con We are so…, con esta pintura, porque cada vez que regreso a Buenos Aires tengo la sensación de que aquí todo está por hacerse; de que podés marcar un inicio. En Nueva York, en cambio, no es tan fácil: te dicen que sí a todo, que lo podés hacer, pero el impacto que lográs es mucho menor”.

Muchos de los trabajos de Seeber en esta exposición parten de interiores externalizados: es decir, se trata de interiores domésticos (un living, un dormitorio, un comedor), espacios pintados a partir de los cuales la artista va desplegando una gran batería de recursos: les va a sacar fotos, las va a imprimir. A partir de ellas va a volver a pintar. Luego repetirá el proceso. Mientras que el collage de Catunda es matérico, el collage de Seeber es mental. “Se trata de un proceso en capas visuales”, agrega la pintora.

Parte de la escena del under porteño de los años 90. En esta sala del primer piso del Malba es posible ver a Seeber tocando junto a su banda de rock en la terraza de la Fundación Proa, dentro de un ciclo que organizaba hace unos 25 años atrás el artista Sergio Avello. O también puede verse a la artista comentando el programa-magazine de “noticias de arte” que hacía junto a Rosario Bléfari. Esto está presente en una serie de videos proyectados sobre una pared. Tiernos, evocan a la Seeber de hace 25 años, haciendo no sólo una arqueología de su obra y vida sino marcando también una línea de tiempo sinuosa, creativa, a través de las diferentes producciones y recorridos que la artista fue trazando.

“La cosa es simple: cuando la pintura se empieza a asemejar a algo, entonces hay que huir”, simplifica Seeber. Esto es aplicable a las producciones de las dos artistas presentes en Malba y -¿por qué no?- extensible a todos nosotros: una receta no sólo artística sino que también puede abarcar cada minuto de vida.

Ficha

Alejandra Seeber Leda Catunda. Fuera de serie

Cuándo: Del 19 de febrero al 9 de agosto. 

Dónde: Malba, Av. Figueroa Alcorta 3415.

Horarios: De miércoles a lunes de 12:00 a 20:00. Martes, cerrado.

Entrada: Se pueden comprar en la web del Malba, para reservar día y horario en el marco de los protocolos sanitarios. General, $360. Estudiantes, docentes y jubilados acreditados: $180. Menores de 5 años: sin cargo. Personas con discapacidad: sin cargo. 

Fuente: Clarín