Malba presta a San Pablo una obra central del arte brasileño pero aseguran que seguirá en Buenos Aires

Abaporu, de Tarsila do Amaral. Es un trabajo marcó una modernización del arte de ese país. Pertenece a Eduardo Costantini, que cuenta que siempre se la quieren comprar, pero no la vende. Con la obra. Eduardo Costantini, en San Pablo, con el Abaporú.

Con emoción, este jueves se inauguró en el museo Museo de Arte de San Pablo la exposición de la fundamental artista moderna brasileña Tarsila do Amaral (1886-1973). El hecho es importante, ya que para la ocasión vuelve a Brasil un trabajo emblemático de Tarsila que es propiedad del museo Malba, de Buenos Aires: la famosa pinturaAbaporu (que en lengua tupí-guaraní significa “hombre que come pan”), pintada por la artista en 1928 como un regalo para su esposo de entonces, el poeta, escritor y dramaturgo Oswaldo de Andrade.

Más para el Malba. El conjunto de obras del peruano Fernando Bryce que compró Eduardo Costantini.

Más para el Malba. El conjunto de obras del peruano Fernando Bryce que compró Eduardo Costantini.


Pieza icónica del arte brasileño, su retorno temporal a este país y su exposición en el MASP fue noticia en la primera plana de los diarios brasileños. Pasa que los brasileños quieren que Abaporu esté acá, desean que vuelva a su país. Encantado con cederla en préstamo todas las veces que sea necesario, sin embargo el coleccionista y empresario Eduardo Costantini (quien compró Abaporu en 1995 en la casa de subastas neoyorquina Christie’s, por un valor entonces de 1,3 millones de dólares), comenta en exclusiva a Clarín, en medio de la inauguración privada de la muestra de Tarsila y parado frente a la obra, observándola: “Me emociona mucho cada vez que podemos compartir la pintura de Tarsila en su tierra y con toda la comunidad brasileña. Nos llega enormemente”, declara Costantini.

¿Pero existe alguna posibilidad de que la fundamental pintura vuelva a Brasil, que Costantini la venda, ya sea al Estado brasileño o a algún coleccionista privado de aquí? “No, no hay posibilidades de eso”, responde Costantini. “Todo el tiempo coleccionistas privados brasileños me ofrecen comprarla pero no, no existe esa posibilidad”, comenta el empresario. Luego agrega: “El Malba tiene un grupo único de obras de América latina del período moderno. Son obras de las que la institución no puede desprenderse, eso está fuera de discusión”.

El coleccionista detalla que el sentido y la identidad de Malba residen en su colección permanente -una de las mejores colecciones de arte latinoamericano del mundo a las que el público tiene acceso- y que esa es la razón por la cual no podría vender ni esa ni otras obras. No es el objetivo del museo argentino, explica Costantini. Además, el empresario y coleccionista detalla que Abaporu se encuentra expuesta en un sitio público (el Malba) “y eso es lo se que merecen público y obra.”

Antropofagia. Otra obra icónica de Tarsila do Amaral.

Antropofagia. Otra obra icónica de Tarsila do Amaral.

Mientas Costantini comenta esto, el reconocido artista brasileñoErnesto Neto -en Buenos Aires pudo verse una gigantesca obra suya en el Faena Arts Center en 2011- lo abraza frente a Abaporu. Costantini anuncia: “En noviembre vamos a mostrar una exposición de Neto en el Malba”. ¿Es la misma muestra que ahora está montada en la Pinacoteca de San Pablo, en Brasil? Responde el coleccionista: “Sí, es básicamente la misma, salvo que van a cambiar una o dos obras, ya que no funcionarían de la misma manera en el espacio de la Pinacoteca que en el del Malba”.

Aparte de esto, Costantini aprovechó el viaje para darse una vuelta por San Pablo Arte (la feria de Arte de San Pablo), la más importante de América latina que en esta edición cumple 15 años. Durante su visita por la feria (que no pasó para nada desapercibida, aún cuando había noventa y pico de coleccionistas de arte latinoamericano venidos de todo el mundo), Costantini pasó por la sección “Solo show” de San Pablo Arte y compró la serie de obras sobre Tupac Amaru del artista peruano Fernando Bryce (quien en 2012 realizó una exposición en Malba). Las compró en la galería Espaivisor, de España. ¿El costo de la llamativa y muy buena serie de obras?Alrededor de 75.000 dólares. Es un precio medio-alto para esta feria: la mayoría de los trabajos rondan los 40, 50 mil dólares, y estos son los que adquiere la mayoría de los coleccionistas.

Mientras tanto, en estos momentos, la noche paulista transcurre calma y cálida, y los invitados especiales concurren a ver obra como Abaporu, Antropofagia (1929) y la magnífica Operarios (1955), tres obras importantísimas de la gran Tarsila do Amaral que se muestran en una gran exposición suya. La noche se viste de fiesta en Brasil: Tarsila vuelve a mostrarse con todo furor en su país natal.

Fuente: Clarín