Mercado del arte: estiman que el 11% de las grandes fortunas están invertidas en obras

Según las estadísticas, el 97% de los compradores de arte lo hace por el placer y el disfrute de poseer obras, aunque el 78% de ellos también espera que se convierta en una buena inversión

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Según las estadísticas, el 97% de los compradores de arte compra por placer, pero el 78% de ellos también espera que sea una buena inversión.

El pionero como inversionista fue el francés André Level (1863-1946), quien no disponía de mucho capital cuando tenía 40 años y compraba pequeñas obras en la galería Bernheim-Jeune, cuyos dueños eran sus amigos.

Deslumbrado por las obras expuestas en el Salón de Otoño en 1903, se convierte en el principal impulsor del arte moderno francés y crea el primer fondo de inversiones en arte (1904). Con humor lo titula «La piel del oso», recordando el refrán «peligroso es vender la piel del oso antes de cazarlo».

Retrato de André Level realizado por Pablo Picasso

Fueron doce los inversores que aportaron cada uno 250 francos anualmente (1200 dólares de hoy), y André elige las obras con la conformidad de otros 3 inversores. Durante diez años las podían disfrutar en sus casas, pero cumplido el plazo se haría un remate con todas ellas.

La más costosa fue «La familia de saltimbanquis» (1905), que no quería venderle Picasso. Level tenía solo 300 francos y le prometió otros 700 dentro del mes, pero si alguien se la pagaba más, la venta se desechaba. Juntó el dinero y en 1914, el marchand Kahnweiler la pagó 11.500 francos (u$s 45.000 de hoy). La obra está en la National Gallery de Washington y nadie la tasaría en menos de u$s 500 millones.

«La familia de saltimbanquis» de Pablo Picasso

El Modigliani lo pagó 60 francos (300 dólares). Disfrutaron de las obras durante una década y todos ganaron en su inversión. En 1974 el BRPF: el Fondo de Pensiones de los trabajadores británicos del ferrocarril, compró 2500 obras (Renoir récord incluido) y logró más del 11 % de ganancia.

Beatrice Hastings por Modigliani

Por suerte, la inmensa mayoría lo tiene para disfrutar, y pese al fenómeno de los altos precios de los últimos 40 años, no piensan en desprenderse de ellas.

Se pueden comprar buenas obras por 500 dólares, ojalá hayan muchos André Level entre los argentinos.

Fuente: El Cronista