Murió Lucas De Azevedo, baterista original de La Vela Puerca

El músico, que grabó los discos fundamentales de la banda uruguaya, batalló incansable contra un tumor cerebral.

baterista

Lucas De Azevedo, primer baterista de la banda uruguaya La Vela Puerca, murió este miércoles a raíz de un tumor cerebral contra el que luchaba desde pequeño y que lo obligó a abandonar el grupo en 2004.

Así lo informaron los propios integrantes de la formación a través de sus respectivas redes sociales, en donde dedicaron sentidos mensajes en recuerdo de su ex compañero.

“Los que lo vieron tocar saben que no miento. Se le pintaba una sonrisa en el rostro y todo era posible. Le decíamos ‘El Pulpo’, parecía tener 8 brazos. Esta foto es de agosto 1999, cuando hicimos La Factoría. Chau Lucas, buen viaje amigo”, escribió el saxofonista Carlos “Coli” Quijano, junto a una foto del baterista en plena acción.

Aunque se vio obligado a abandonar su lugar en el grupo para ocuparse de sus problemas de salud, puesto en donde fue reemplazado por José “Pepe” Canedo, había participado de los conciertos de 2016 que celebraban los 20 años del grupo.

La Vela Puerca también había realizado semanas atrás un concierto en el Museo del Carnaval, en Montevideo, para juntar fondos para ayudar a Lucas en su tratamiento, ante el agravamiento de su estado de salud.

De Azevedo había sido parte del grupo Trotsky Vengarán y estaba volcado al jazz cuando en 1996 se unió a La Vela Puerca.

En el período que permaneció en el grupo grabó los discos DeskaradoDe bichos y flores y A contraluz, las tres primeras producciones que proyectaron al grupo a la popularidad.

Esas obras, precisamente, fueron mencionadas en el mensaje de despedida de La Vela Puerca en sus perfiles de redes. Que fue el siguiente: “Después de una larga pelea, se nos fue Lucas de Azevedo. Nos queda el dolor por esta pérdida, pero también el recuerdo de su sonrisa inigualable que despertaba su amor por la música. DeskaradoDe Bichos y FloresA Contraluz. ¡Ahí te escuchamos! ¡Buena gira hermano!

Fuente: La Voz.