Numerosas ofertas por el Botticelli protegido en Londres: empieza el mercadeo

El cuadro, cuya salida de España está restringida, se venderá probablemente antes de Navidades, afirma el marchante

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Una visitante de la feria Frieze de Londres hace una foto con el móvil al cuadro de Botticelli ‘Retrato de Michele Marullo’.

Esta tarde cierra la feria Frieze, instalada sobre la hierba de Regent’s Park en el centro de Londres. La moqueta ya está deshilachada y los expositores empiezan a trajinar. Entre ellos, Carlo Orsi, marchante y propietario de Trinity Fine Art, la galería que vende Retrato de Michele Marullo, de Botticelli, el cuadro declarado BIC (Bien de Interés Cultural) en España y que por tanto tiene restricciones para salir del país. La directora de la galería, Valentina Rossi, pizpireta, ayuda a su jefe en la venta de la obra por la que aspiran a superar los 27 millones de euros.

La historia del cuadro es conocida, y aquí han estado Carlo y Valentina desde el miércoles ofreciendo el lienzo al mejor postor de parte de Helena Cambó, la propietaria de 90 años de edad, e hija del político Francesc Cambó. «Hay mucho interés por el cuadro; esta feria ha sido el mejor y mayor escaparate para enseñar la obra», augura Carlo resistiéndose a poner número exacto de ofertas y, todavía más, cantidades de dinero ofrecidas o nombres de interesados.

Valentina intercede sin miramientos: «El botticelli es barato porque tiene las restricciones de la legislación española al estar protegido; si no, valdría mucho más». Es el único botticelli en manos privadas fuera de Italia y uno de los 10 o 12 retratos que pintó el artista italiano, de nombre Alessandro Filipepi. Carlo Orsi ha dedicado todo el stand en Frieze Masters a esta única pieza. El poeta Michele Marullo mira, como desconfiado y de reojo, el desfile de personas que pasa por la penumbra del stand.

«Helena Cambó me contactó para la venta y ahora voy a presentarle las ofertas que tengo para que ella decida qué hacer«, explica Carlo Orsi, con galería en Londres y Milan, que guarda en secreto la información. Las alforjas de Orsi para el viaje que le reunirá con Helena van llenas de cifras y condiciones, no únicamente de licencias de viaje para el cuadro, sino también de autoría de la obra.

Botticelli pintó a su amigo de memoria. En la composición intervinieron manos ajenas que no han estado totalmente identificadas ni cuantificadas. «El mejor comprador sería un coleccionista vinculado a España que lo pudiese tener allí», vaticina Orsi, como quien no quiere la cosa. Y puestos a presagiar, el Banco de Santander o Telefónica podrían hacer de mecenas adquiriendo y regalando el lienzo al museo del Prado. «También podría ser, ¿por qué no?», prosigue el marchante.

En opinión del galerista, «los contactos ahora pueden llevar semanas o meses, pero espero que antes de Navidad esté vendido«. Orsi revela a EL MUNDO que su comisión está «por debajo del 10%». Esta cantidad favorece a Helena Cambó, puesto que las casas de subastas (como Christie’s o Sotheby’s) cobran al vendedor un 25% de las primeras 10.000 libras; un 20% de entre 10.000 y 250.000; y un 12% a partir de 250.000. En cualquier caso, Michele Marullo, Carlo Orsi y Helena Cambó salen favorecidos. Los anónimos compradores son los mismos; los que acuden al barrio de Mayfair de Londres donde Orsi tiene la galería, vecina de las grandes casas de subastas.

El retrato pintado hacia 1500 lleva casi un año en Londres ofrecido al mejor postor, con una licencia o permiso de salida de España que caduca el cercano 15 de octubre. «Ese día estará en España. Si necesitamos ampliar el permiso de exportación, lo solicitaremos una vez haya regresado la obra», explica Carlo, que no teme ni las restricciones ni el Brexit, y añade lo siguiente: «Italia tiene una legislación proteccionista como la de España, y así debe ser, yo estoy constantemente lidiando con las legislaciones europeas o la norteamericana».

Ante la eventualidad de que el Brexit pudiese favorecer o perjudicar la venta de Retrato de Michele Marullo, el marchante es de los que opina que no hay nada que temer. «Londres mantendrá su puesto como primer mercado del arte en Europa, especialmente en obras de alta calidad y alto precio», atina el marchante alineándose en la corriente optimista acerca del Brexit.

Fuente: El Mundo, España