Proyectaron la primera película porno de la historia y es argentina

El primer film de sexo se pasará en una calle de Rosario, donde se habría filmado en 1907. Dura poco más de 4 minutos.

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La birome, el dulce de leche y el colectivo son algunos de los tantos inventos que nos adjudicamos los argentinos y nos enorgullecen. Ahora también se le puede sumar a esa lista la primera película porno de la historia. Este film fue proyectado en una calle de Rosario, donde se habría filmado en 1907.

Película Porno

«El Sartorio» (El Sátiro) es un corto mudo, en blanco y negro, que tiene una duración de 4 minutos y medio. Esta película, según varios investigadores, aunque algunos otros cuestionan esta información, es la primera película de sexo explícito de la historia y fue filmada en Rosario.

La trama de este histórico filme arranca con seis mujeres que juegan desnudas cerca de un río. Desde unos matorrales, una especie de demonio, con cuernos y barba, las espía. En un momento, el sátiro sale de su escondite y las corre, pero sólo llega a capturar a una de ellas. Después de la resistencia de la ninfa, el sátiro la somete a su voluntad. Luego, el sátiro se escapa cuando aparecen las otras mujeres a rescatar a su amiga.

En la ciudad santafesina se está llevando adelante un evento cultural llamado La Quincena del Arte que traslada el arte a situaciones y ámbitos urbanos no convencionales, con la intención de acercar estas expresiones a más ciudadanos. En ese marco, se proyectará mañana a las 20 sobre la fachada de lo que fue el Cine Imperial (Corrientes 425) la primera película porno filmada en la ciudad, consignó el diario La Capital. El video se puede ver por Youtube y contiene imágenes que pueden herir su susceptibilidad

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«Después de muchas investigaciones, se confirmó que se filmó en Rosario. Sin dudas, es un antecedente inicial de este tipo de películas en el cine, que se estudia en las universidades», aseguró la investigadora, crítica y curadora, Clarisa Appendino.

En ese sentido, recordó que «en 1907 hacía poco que había comenzado el cine en el mundo, y ya se comenzaba a indagar sobre una diversidad de género a través del cine. Se trabajaba sobre la fantasía, la teatralidad, y El Sátiro tiene una estética muy relacionada con ese tipo de imágenes».

«Hoy es una película casi naif. Es un rescate de ese material histórico, que es material de estudio en las universidades. Además, se proyectará sobre la fachada de un cine que al mismo tiempo está abandonado. También habrá intervenciones artísticas que acompañarán la escena», agregó.

Este evento aparece dentro dentro de un ciclo que este año promueve un eje temático específico que tiene como objetivo situar lo «Queer«. Este término refiere a acciones homofóbicas en Estados Unidos que se expandieron a otros sectores del mundo. En la Argentina se traducía como «rarito», «marica» o «puto». Y desde grupos de resistencia se apropiaron de ese concepto y lo transformaron en bandera de orgullo y batalla.

«Detrás de la idea de entender lo Queer, el concepto de lo raro, se trabajan las disidencias sexuales y también se abordan desde el arte. Allí aparecen ciertas rarezas en el término de lo estético, y se rescatan ciertas cuestiones artísticas dentro del término de las rarezas. Así, se seleccionaron cinco intervenciones de artistas, y una de esas es la proyección de esta película, que se filmó en 1907, y todo indica que es la primera película porno de la historia», comentó Appendino.

Los orgíenes de la película. A comienzos del siglo pasado, el cine hacía su irrupción en Europa el sexo en movimiento era ilegal en muchos países del viejo continente. Para evitar esas barreras que imponía la censura, y para saciar el interés y encargos directos de aristócratas y burgueses, la industria utilizaba locaciones en América, especialmente en Argentina y México. En ese marco, los historiadores llegaron a la conclusión de que la primera película de sexo explícito de la que se tiene registro fue filmada en Rosario.

Para no ser descubiertos, los créditos, el idioma de las placas, la producción y la mayoría de los datos eran falsos. Y en muchos filmes los actores aparecían disfrazados, con máscaras o trajes, para ocultar su identidad. Generalmente, los encubiertos eran los hombres.

Los investigadores destacan que El Satario (también conocida como El Sartorio), que fue una mala traducción de «El Sátiro», fue filmada en algún lugar de la ribera del río Paraná en Rosario, en 1907.

Fuente: Perfil.