La reina del porno francés se niega a dejar de filmar

La directora es Olympe de G., una feminista de 37 años que defiende al discutido género.

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“Confinada, aislada, pero jamás privada de un lindo porno. Tengo la alegría y el orgullo de anunciar la salida por Canal Plus de ‘Une derniere fois’, mi primer largometraje, y el primer film porno-erótico de Brigitte Lahaie desde 1995”. Este singular anuncio publicado en medios franceses lo firma Olympe de G., feminista, 37 años, autora de podcasts y cortos como “Don’t call me a Dick”, todos en la línea del llamado “porno ético”, es decir, “el de frescura y ligereza, estética y realismo, diversidad de cuerpos y sexualidades, ese de nuestra generación que rechaza los estereotipos”, según lo define su colega Anoushka.

Brigitte Lahaie. Nunca es tarde para volver a los sets de filmación.

“Une derniere fois”, una última vez, adhiere a esos criterios. Su protagonista es Brigitte Lahaie, estrella del porno francés en los años ’70, que ahora vuelve al oficio, ya con 64 años a cuestas. Eso es algo realmente inhabitual en el género, y el tema, como cabe imaginar, es el derecho de la gente grande a disfrutar de su sexualidad (pequeño detalle, sus partenaires son casi todos jóvenes). Nacida Brigitte van Meerhaegue, hija de un banquero, ha sido modelo adolescente sin ropas, actriz porno de 1976 a 1980, y, como Brigitte Simonin, actriz de reparto en películas convencionales, entre ellas “I como Icaro”, “Diva”, “La piel de un asesino”, con Alain Delon, y “Henry & June”, amén de “Dos huerfanitas vampiras” y otros títulos de terror erótico.

Nunca pudo brillar en el cine convencional, donde de vez en cuando sigue apareciendo, pero en cambio ya figura en el Hall of Fame de la XR Critics Organization. Tras retirarse del cine porno publicó su autobiografía, varios ensayos y una novela. Actualmente tiene un programa vespertino sobre sexualidad en Radio Montecarlo. ¿Pero por qué ha vuelto a las andadas? Ella misma lo explicó: “Volver a desnudarme, ya lejos del esplendor de mi juventud, era un riesgo. Más aún, filmar escenas de cama”. Exigió entonces evitar los primeros planos de sus partes íntimas, y profundizar en la historia y los caracteres. “La pornografía industrial trajo una noción de performance sexual que resulta tóxica. La que acá mostramos permitirá a las señoras confirmar que no estamos al margen por haber superado una cierta edad. Una todavía puede divertirse”.

Pero no todo es diversión en “Une derniere fois”. En el film, su personaje reflexiona que ya ha vivido lo suficiente, y por ello decide darse los últimos gustos y después morir. Eso ya lo tiene planificado. Eros y Tanatos, para mayor prestigio y mejor excusa. Curiosamente, una historia medio parecida protagonizó en 2009 Duilio Marzio, en un corto excepcional de Nicolás Tuozzo con María Callas de fondo y sin siquiera aflojarse el nudo de la corbata. Claro que él, por entonces, ya tenía 86 años. Dato al margen: en realidad la directora Olympe de G se llama Géraldine Aresteanu. Su nombre artístico se vincula con el de Olympe de Gouges, escritora y dramaturga que en 1791 redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. Murió guillotinada.

Fuente: Ámbito