Toc toc regresa para cumplir sus diez años y seguir batiendo récords

La comedia que dirige Lía Jelín fue vista por dos millones de espectadores y vuelve al Multiteatro Comafi desde el 3 de enero con un elenco renovado para provocar un aluvión de carcajadas. Córdoba, Casablanca, Figó, Da Passano, Terranova, Freigero y Grinblat

kl.k.

Buenos Aires puede arrogarse tener una comedia de esas que perduran en el tiempo, que trascienden y que no se rompen por nada, algo así como una obra de acero inoxidable. Es Toc toc, que comienza este enero próximo su décima temporada. Y los números, las cifras que la rodean, son tan elocuentes que se vuelve una pieza misteriosa por el romance idílico que vive con su público; un romance a prueba de todo, de crisis económicas profundas, capaz de ganarle a la rutina y al cansancio.

Toc toc sigue su recorrido, orgullosa de saber que por enigmáticas razones es la obra que los porteños eligen semana a semana. Dos millones de espectadores la vieron en las 2775 funciones que hizo en la ciudad. Además, otro elenco se mantuvo de gira en paralelo, entre 2013 y 2018, haciendo otras 1232 funciones. Giró también dentro del Multiteatro, probó los diferentes escenarios y, además de ganarse múltiples premios, lleva el bastión de ser la comedia más vista en la historia del teatro argentino. El 2 de enero comienza una nueva temporada con algunos cambios en su elenco pero con el espíritu intacto de una obra que se ganó el título de «irrompible».

«Me acuerdo cuando descubrí esta obra en 2009 y nadie quería hacerla. Hasta que se la mandé a Morris Gilbert, un gran productor mexicano. A las dos semanas me llamó con todo el casting hecho, me mandó un contrato y un pasaje en business y fue un enorme boom. Así que la propuse nuevamente aquí. Sabía que la obra iba a ser un éxito por su temática, pero ninguno de los que la creamos intuyó ni de lejos los millones de espectadores que la vieron. ¡De hecho los actores argentinos fueron contratados solo por tres meses y se quedaron 10 años!», recuerda Lía Jelín, directora de la obra pero, además, impulsora desde el minuto uno, quien vio en esta obra una joyita para trabajar y quien todavía le encuentra cosas para seguir mejorando y ajustando.

Es difícil precisar qué tiene Toc toc que no tengan tantas otras comedias para convertirse en semejante fenómeno. Una sala de espera, seis pacientes con diferentes trastornos obsesivos compulsivos aguardan la llegada de un psiquiatra de renombre con el que ansían encontrar la solución a sus padecimientos. En el tiempo muerto de la espera, el espacio reducido que los contiene se convierte en terreno fértil para buscar la cura de una manera menos ortodoxa. » Toc toc tiene una cualidad casi única y es que los espectadores se sienten profundamente identificados con los tocs de los personajes porque aunque no lo notemos todos tenemos alguna manía. En ese sentido funciona como un espejo. El humor, en definitiva, siempre tiene que ver con el dolor. Si no hay dolor, no hay humor, eso se ve en todos los chistes. Y casi siempre el humor es una salida para el sufrimiento: cuando una puede reírse del propio dolor», rebate Jelín.

Daniel Casablanca es el único que está desde la primera función. Los otros actores han rotado. Mauricio Dayub y Jorgelina Vera que comenzaron con Casablanca se despidieron de esta comedia en 2019; Diego Gentile estuvo más de dos mil funciones y Laura Azcurra unas cuantísimas también incluyendo las que hizo con el elenco de gira. Para 2020 se sumarán Claudio Da Passano, Malena Figó y Diego Freigero, que ya hicieron sus personajes en el Toc toc de gira cuando estrenaron en 2013; en tanto Natacha Córdoba, Gabriela Grinblat y Rita Terranova debutarán en este flamante retorno.

«Sumarse a un elenco que ha hecho la obra durante tanto tiempo, que la tiene tan aceitada, siempre es un proceso complicado. Los demás inconscientemente tienen una música grabada, los pies, los sonidos de las palabras, cómo suenan algunas frases. Nos pasa con Dani (Casablanca) que está desde el comienzo que, al tener tan hecha la obra, durante tantos años, escucha algo distinto y se queda sin pie por más que la letra y el momento sean los mismos, pero no es el mismo pie que venía escuchando. Es muy gracioso pero es una realidad que hay que solucionar», cuenta Da Passano que desde el 2 de enero encarnará a uno de los personajes principales, el que padece el síndrome de Tourette. «Nunca vi a Mauricio Dayub haciendo este personaje. Yo lo hice en gira de una manera. Y es como traer el instrumento de una orquesta y ponerla en otra. Hay que equiparar los volúmenes, los tonos, es un trabajo, además de creativo porque hay que hacer el personaje, fino de sintonía, de acomodarnos todos».

Pero además pasó el tiempo y desde aquel 2013 tanto Da Passano como Figó -pareja en la vida real- se convirtieron en padres de Vica y pasaron por diversas obras y personajes. «Este es un papel que ya hice hace seis años, de gira, y lo hice de una manera -repasa Da Passano-. En estos años, en lo personal y en lo profesional, me pasaron muchas cosas, muy buenas por suerte. Entonces este trabajo me invita a ver si crecí o no como actor y como persona. Y abordar este mismo papel con un poco más de inteligencia y de sensibilidad respecto a la vez anterior. Observo y me gustaría que sucediera: marcar una diferencia, un crecimiento. Es muy difícil porque tiene muchas capas y muy gruesas, con mucho trabajo para hacer en cada una de esas capas».

En busca de precisar el porqué de semejante fenómeno, Figó también practica respuestas: «El éxito es el humor que tiene, la comicidad. Pero, además, el ritmo que le dio Lía, las intenciones. Ahora que volví a encontrarme con ella la recordé: lo tiene todo en la cabeza, como una coreografía con un ritmo, con una orquesta».

Sin dudas, los fracasos y los éxitos son misteriosos también para Da Passano que en los últimos tiempos también fue Abel, uno de los hermanos peleados a muerte en Terrenal, de Mauricio Kartun, y fue Polonio este año en la versión de Szuchmacher de Hamlet, en el San Martín, papel que le valió un ACE. «Uno puede especular pero la verdad es que no existe la fórmula, andamos a tientas, esperando que la gente responda. Desde ya, Toc toc es una comedia, la gente se ríe mucho pero, además, es una obra que trata algo muy doloroso como son las enfermedades. Hay tocs más pesados, otros más livianos, pero todos tenemos algo de esos trastornos obsesivos compulsivos. Ese es uno de los secretos. El otro es que hay mucho respeto por las enfermedades, no se las trata banalmente. Los personajes padecen la situación, no se divierten con lo que les sucede, el que se divierte es el público. No es una burla, es una propuesta para una reflexión, hecho comedia, por supuesto».

Toc toc

De Laurent Baffie

Miércoles, viernes, sábados y domingos.

Multiteatro Comafi, Corrientes 1283.Por: Jazmín Carbonell

Fuente: La Nación