Alojamientos turísticos y Covid-19: Prevención como primer requisito

Por Verónica Vasallo, especial para DiariodeCultura.com.ar.

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Protocolos, esa es la palabra clave sobre la que se deposita toda la esperanza y expectativa de quienes están de un lado o del otro de la recepción de un hospedaje: unos esperando tener días de descanso, otros, esperando poder trabajar y recuperar al menos algo de lo perdido.

Los slogans de promoción ya no sólo apuntan al confort y las prestaciones del hotel, sino también a cómo cuidan a sus trabajadores y por supuesto a sus huéspedes: saben que será todo un reto ganar la confianza y tranquilidad de los pasajeros.

Es así que el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación junto con las provincias y el sector privado, y bajo la supervisión del Ministerio de Salud, elaboró un protocolo con recomendaciones sanitarias y pautas de atención para establecimientos gastronómicos y alojamientos con el objetivo de establecer criterios comunes para todas las jurisdicciones. Ambos manuales están disponibles en la página del ministerio y deberán ponerse en práctica apenas se autorice la actividad.

El responsable del sector, Matías Lammens, sostuvo que son herramientas concretas con el objetivo de fortalecer la cadena de valor y contribuir a preservar empleos en línea con las nuevas demandas globales.

Entre las medidas más destacadas se encuentra la toma de temperatura a cada empleado antes de comenzar su tarea, el lavado frecuente de manos, organizar los turnos de trabajo para respetar la distancia entre personas y la obligatoriedad del uso de tapabocas, pero no así de guantes de látex por la mayor persistencia del virus sobre ese material, explican.

Ya no habrá servicio de maletero ni valet parking, salvo que el huésped esté imposibilitado de hacerlo por sí mismo, para evitar el contacto con los objetos del pasajero. Se estimulará hacer los pagos, las reservas y el check in y check out de manera digital, además de dejar las llaves o tarjetas magnéticas en un buzón para que sean desinfectadas antes de volver a ponerlas en uso.

En los espacios comunes, el mobiliario estará dispuesto de modo que se respete el distanciamiento social (1 persona cada 2,25 metros cuadrados), y de no ser posible, se dividirán los espacios con mamparas. Los ascensores podrán ser ocupados hasta en un 30 por ciento de su capacidad, aunque se sugerirá el uso individual. Se colocarán dispensers de alcohol en gel en todos los sectores.

Las comidas ya no se servirán con la modalidad de autoservicio: habrá un empleado para manipular pinzas y demás utensilios para asistir a los pasajeros, se recomendará pedir el desayuno en la habitación o bajo el modo para llevar, así como la implementación de horarios más flexibles para evitar aglomeraciones en los comedores. El uso de barbijo será obligatorio salvo en el momento de comer.

Las cartas de menús estarán exhibidas en carteles o bien deberán ser digitales o plastificadas para que puedan ser desinfectadas fácilmente, se deberá reservar mesa e higienizarse las manos antes de ingresar. Las bebidas serán sólo cerradas en botellas o latas, y las servilletas de tela quedarán en el olvido.

La circulación estará dirigida por una señalética que obligará a que ésta sea en un solo sentido. Piscinas y gimnasios estarán cerrados salvo que la autoridad sanitaria local los habilite ya que todas las medidas se adecuarán según la fase que atraviese cada jurisdicción.

Una vez en la habitación el huésped se encontrará con fundas protectoras en almohadas y colchones, y la desilusión de un frigobar vacío. El aseo diario pondrá énfasis en la desinfección de todas las áreas de contacto como picaportes, teclas de luz, controles remotos y superficies de apoyo. Luego de terminada la estadía, las habitaciones deberán ser ventiladas el mayor tiempo posible y sometidas a una exhaustiva limpieza.

Protocolos, distanciamiento, cubrebocas, alcohol en gel y uso de tecnologías digitales serán parte de nuestro equipaje de ahora en más. De todos modos, ¿cuánto tiempo llevará relajarse en vacaciones y animarse a apoyar la cabeza en almohada ajena con tranquilidad? Probablemente requerirá bastante tiempo y ya no sólo por cuestiones de la conciencia.

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Verónica Vasallo es Locutora, Periodista y Agente de Viajes.

Instagram: @Verovasallo