¿Cómo digo lo que digo? Pareja Incomunicada

Por Dionisia Fontán, especial para DiariodeCultura.com.ar.

Pareja-incomunicada.

¿En qué momento ese muro invisible comenzó a levantarse entre ambos? ¿No se dieron cuenta, acaso, de que se estaban distanciando?  Cuando la pareja transita por esta situación de enfriamiento afectivo, apelar a la creatividad puede ser un recurso sanador, porque la  poderosa creatividad combate la rutina, aporta ingenio, impulsa a innovar, a experimentar y a recuperar el deseo de estar juntos.

La mala o muy pobre comunicación de la pareja, es una de las razones más frecuentes que influyen en la ruptura del vínculo. Si bien estos casos son comunes (demasiado), cuesta comprender que los protagonistas sean incapaces de advertir esa pared invisible que se levanta entre ambos. Se dan cuenta, de pronto, cuando descubren la distancia que los separa, que los aisla hasta el punto de que se ignoren. Como dos extraños.

El mayor logro de la pareja bien avenida es la complicidad. Mantener esa conexión por encima de todas las dificultades que presenta la convivencia. La pareja (de par) se trata de igual a igual y, sobre la marcha, a medida de que se va conociendo mejor aprende a expresar sus respectivos gustos, deseos, miedos, enojos, expectativas…Que no necesariamente deben ser compartidos, ya que conservar la individualidad resulta una actitud saludable, valiosa.

La experiencia demuestra que no es aconsejable guardarse broncas, celos, frustraciones, inseguridades, para citar algunos de los sentimientos más universales. Aunque es verdad que, con el trato cotidiano, la intuición se agudiza y la pareja se torna más perceptiva, también es cierto que ninguno está obligado a ejercitar el don de adivinar. Al final, lo que no fue planteado en su momento acaba en un pase de factura, en reproches, en victimizarse.

Si el silencio como castigo es una reacción cruel. También lo es callar para evadirse de los conflictos.

Recursos efectivos para darse cuenta y revisar conductas que hacen peligrar la convivencia.

  • La pareja se incomunica cuando pierde el respeto.
  • La pareja se incomunica cuando tiene dificultad para escucharse. Entre varias razones, porque adopta modos prepotentes. Porque no sabe dialogar ni discutir. Porque grita. Porque se aburre de los mismos latiguillos, excusas, promesas.
  • La pareja se incomunica cuando reemplaza la amorosidad por el maltrato. Cuando va al choque sin medir las consecuencias. Cuando insiste en quedarse con la última palabra.
  • La pareja se incomunica cuando pierde tiempo intentando que el otro/a cambie. Cambiar es un hecho voluntario y la presión induce al rechazo.
  • La pareja se incomunica cuando acumula enojo, resentimiento, celos.
  • La pareja se incomunica cuando compite.
  • La pareja se incomunica cuando apela al silencio como castigo.
  • La pareja se incomunica cuando supone que el otro/a debe adivinar sus ideas, malestares, iniciativas, deseos.
  • La pareja se incomunica cuando –por comodidad, desidia, falso orgullo, costumbre, desamor- permite que la relación se enfríe al punto de parecer  dos extraños.

Apelar a la creatividad, francamente poderosa, es uno de los recursos más efectivos porque combate la rutina, instala la capacidad lúdica, aporta ingenio, impulsa a innovar, a experimentar y a incorporar cambios favorables, positivos.

La creatividad (poco frecuentada) representa un inagotable manantial, de donde conviene echar mano cada vez que decaen el deseo, la ternura, la paciencia, el humor, los argumentos, la sensatez, los proyectos, la complicidad.

Las ganas de compartir.

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Dionisia Fontán, periodista y coach en comunicación

Mail: [email protected] / Facebook: dionisiafontancomunicación

Propongo encuentros grupales e individuales, aptos para todo público, a quienes desean mejorar su capacidad de comunicarse de un modo efectivo y no violento.

Comparto recursos para hacer foco en conductas básicas:  respeto, mensaje breve y claro, escucha activa, palabra responsable, que facilitan La convivencia laboral, personal y social.