Como lo veo yo. Festival de cine Francés 2026: Reseña de El gran arco (2025, Sebastián Demoustier). Por: Adriana Muscillo

La película se exhibirá el miércoles 15 de abril a las 19 horas en Cinépolis de Recoleta, Vicente López 2050

“Un nido de mafiosos, corruptos y estafadores”

Así describe a la cúpula del poder en la Francia de Francois Mitterrand, el arquitecto Johan Otto von Spreckelsen, el ideólogo danés del colosal Gran Arco de la Défense, en la película “L’inconnu de la Grande Arche”, una de las estrellas fílmicas del nuevo Festival de Cine Francés, que tendrá lugar entre el 9 y el 15 de abril en Cinépolis de Recoleta.

L’Inconnu de la Grande Arche es una película dramática francesa de 2025 escrita y dirigida por Stéphane Demoustier, basada en la novela La Grande Arche de Laurence Cossé de 2016 y protagonizada por Claes Bang como Johan Otto von Spreckelsen, el desconocido arquitecto danés que ganó el concurso de 1983 para el diseño del Grande Arche en La Défense, el distrito de negocios más importante de Europa, en las afueras de París.

La película tuvo su estreno mundial en la sección Un Certain Regard del Festival de Cine de Cannes 2025 el 16 de mayo. Se estrenó en cines franceses el 5 de noviembre de la mano de Le Pacte y mereció dos Premios César -el máximo galardón cinematográfico en Francia- a Mejor Diseño de Producción y Mejores Efectos Especiales. Este miércoles 1 de abril, abrió les avant premières en Buenos Aires, con una función privada para la prensa en Cinépolis de Recoleta.

Pero, ¿Por qué -según el film- este desconocido arquitecto danés calificó de esta manera al gobierno de Francia en los años ochenta?

Lo que muestra el film es que, al pobre ganador del premio, lo vuelven loco sus partenaires franceses con presiones de todo tipo, marcándole la cancha todo el tiempo, con exigencias de contratación exclusiva solo a los proveedores que ellos aprueban, con la condición excluyente de que sean ciudadanos franceses, y haciéndole pagar al danés un derecho de piso por ser extranjero y desconocido.

Hay que decir que el personaje de Spreckelsen no solo califica a los colaboradores del gobierno francés como “Un nido de mafiosos, corruptos y estafadores” sino que también se queja amargamente del excesivo apego a las formas, la mente limitada y la falta de visión y arrojo que muestra -en el film- un funcionario público francés, Jean-Louis Subilon, mano derecha del entonces presidente Francois Mitterrand, quien todo el tiempo arguye trabas burocráticas que limitan el genio creativo del danés.

Esta periodista investigó y encontró al verdadero funcionario en quien se inspira el personaje, llamado Jean-Louis Subileau quien, en declaraciones recientes a la prensa francesa, hizo un fuerte descargo al señalar que la película mezcla realidad con ficción y que algunas situaciones narradas “jamás ocurrieron de esa manera”. Según él, si las cosas hubieran sucedido como se muestran en el guión, la Grande Arche nunca se habría construido. Subileau insiste en que el proyecto fue llevado adelante con rigor administrativo y técnico, y que el film dramatiza conflictos para darle fuerza narrativa, pero no refleja fielmente la gestión real de los grandes proyectos del Estado en los años 80.

Volviendo al film, por otra parte, también entran en juego en esta trama, la envidia y los celos profesionales del arquitecto francés Paul Andreu, famoso por haber diseñado los aeropuertos internacionales Paris-Charles de Gaulle, Paris-Orly, el de Abu Dhabi, el de Dubai, el del Cairo, entre otros, quien no puede creer cómo un desconocido extranjero le arrebata la licitación de la obra arquitectónica -y sobre todo de la inversión pública- más importante del momento en Francia.

La Grande Arche fue inaugurada el 14 de julio de 1989, cuando se celebraba el bicentenario de la Toma de la Bastilla, lo que había dado origen a lo que luego se conoció mundialmente como la “Revolución Francesa”, a partir de lo cual se había firmado la Declaración de los Derechos del Hombre y se había instaurado la República bajo el lema de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”. Si le creemos a Demoustier, diríamos que la celebración -con ese mar de fondo- suena,cuanto menos, a doble discurso.

Si nos ceñimos a lo que cuenta la película, es triste pensar que esto haya ocurrido después de muerto Spreckelsen, de amargura e impotencia, al ver cómo se reemplazaban los mármoles de Carrara que él mismo en persona había ido a comprar a Italia, obviamente con el respaldo de Mitterrand, por otros de menor calidad. Es verdad que, a esa altura, las presiones de la oposición parlamentaria, que cuestionaba duramente tamañas erogaciones, eran ineludibles pero no es menos cierto que el presupuesto para la compra de esos mármoles ya había sido deducido de los fondos públicos. Entonces, el espectador se pregunta: ¿Adónde fue a parar el vuelto?

Es de subrayar la valiente mirada de Stéphane Demoustier y Laurence Cossé, que decidieron rescatar del anonimato al verdadero ideólogo del Gran Arco: el arquitecto danés que, al parecer, murió sin pena ni gloria, de rabia y frustración, mientras fue el francés Andreu quien se quedó con los laureles. Una vez más, el arte pone atención allí, donde otros hacen la vista gorda.

No se pierdan este documento histórico sobre los “p’tits détails” de corrupción que, al parecer, rodearon a la construcción de la Grande Arche de la Défense, el miércoles 15 de abril a las 19 horas, en el marco del Festival de Cine Francés, en Cinépolis de Recoleta, Vicente López 2050.

EL GRAN ARCO | L’Inconnu de la Grande Arche
Stéphane Demoustier / 106 min / Drama / 2025 / ATP 
Reparto:
Claes Bang, Sidse Babett Knudsen, Xavier Dolan, Swann Arlaud, Michel Fau

Tráiler:
https://www.youtube.com/watch?v=FhtqB5aq1t8&t=2s