Un relato. El “oficial”.
El jueves 12 de abril de 1984, en los cines Paramount y Metropolitan de la ciudad de Buenos Aires se estrenó la coproducción argentino-franco-germana, versión basada en el poema “Martín Fierro” (“El Gaucho Martín Fierro” (1872) y “La vuelta de Martín Fierro” (1879) del poeta, político, periodista y militar José Hernández, con guión y dirección de Fernando “Pino” Solanas: “Los hijos de Fierro”.
Fernando Ezequiel Solanas nació en Olivos (Gran Buenos Aires) el 16 de febrero de 1936 y murió, a los 84 años de edad, en Neuilly-sur-Seine (ciudad y comuna del departamento de Altos del Sena, región de Ille de France- área metropolitana de París en la Quinta República de Francia) el 6 de noviembre de 2020, a causa de la Pandemia del COVID-19 (coronavirus SARS-CoV-2),
Director de Cine, uno de los cineastas más importantes de la historia del cine nacional, algo de sus obras: “La hora de los hornos”, codirigida con Octavio Getino, “El Exilio de Gardel (Tangos)” y “Sur”, en 1988 por este último film citado se transformó en el único director nacional premiado como el Mejor Director en el Festival Internacional de Cannes. Finalizó su obra final “Tres en la deriva del acto creativo”, estrenada en la apertura del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y en Cannes en la categoría “Cannes Classics”, pero no pudo verlo en las salas.
Político, referente del movimiento Proyecto Sur, elegido diputado nacional en 2009 y senador nacional en 2013 por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Designado en julio de 2020 embajador argentino ante la UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization/Organización de Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura) función que cumplía al momento de su muerte.
¿Por qué Solanas fue “Pino”? El origen exacto del apodo parece ser un misterio hasta para sus íntimos, y no existe una única versión oficial y definitiva, él mismo llegó a declarar que tanto como su madre no recordaban con precisión dónde había surgido el apelativo. Decires: Que una tía en su infancia, que la etapa del colegio, nada recordable ni comprobable. Lo cierto es que por su decisión lo adoptó como propio durante toda su vida, utilizándolo no solo en cine sino, también, en sus campañas electorales.
El otro relato.
“Los hijos de Fierro” pese a la fecha indicada en el primer párrafo se realizó entre 1972 y 1975, producida por Grupo Cine Liberación. Es una metáfora política que cuenta la historia del peronismo desde 1955 hasta el comienzo de la década del ’70. El montaje se finalizó en el exilio. Galardonada en el Festival de los Tres Continentes en Nantes (Francia). Su presentación formal en las salas no fue posible hasta el retorno a la democracia en razón de la censura artística y política.
La Ficha Técnica detalla: Dirección y Guión: Fernando Solanas. Producción: Edgardo Pallero y Fernando Solanas. Fotografía: Juan Carlos Desanzo. Montaje: Luis César D’Angiolillo. Productora: Grupo Cine Liberación. Género: Cine político/Documental ficcionalizado.
El elenco lo integran: Julio Troxler (hijo mayor), Martiniano Martínez (Picardía), Antonio Ameijeiras (hijo menor), Juan Carlos Gené (El Negro), Arturo Maly (Cruz), Jorge de la Riestra (Vizcacha) y Mary Tapia (Alma).
Pino escribió una Carta Pública a los espectadores: “A comienzos de los años 70, y con la idea de reflejar el momento histórico que vivíamos comencé a concebir una nueva película. Dos proyectos rondaban en mi cabeza: por un lado una recreación del “Martin Fierro”, por el otro la solitaria resistencia que diariamente protagonizaban los trabajadores… Había dos películas, dos imágenes diferentes, una mítica simbólica y una realista cotidiana. Pero no estaban separadas, eran la misma historia y, con el correr de los meses se fue amalgamando, confundiendo, enriqueciendo con cientos de narraciones que recogí en los barrios, los cafés, los sindicatos, en los patios y generosas cocinas del Gran Buenos Aires. Estas notas exponen el planteo histórico y temático de “Los hijos de Fierro”.
¿Hay un tercer relato? Alguien, seguramente, aseguraría ¿Por qué no debiera haberlo; si todavía se está escribiendo?
A un clic de distancia, la versión completa (2 horas 6 minutos 11 segundos) y restaurada (Resolución 1080p), publicada por la Filmoteca Ojo al Sur en su sitio de YouTube el 10 de junio de 2025, de “Los hijos de Fierro”, la película por la que transitó esta columna. Una oportunidad de verla (si no se lo hizo) o al menos tomar contacto con ella. La Filmoteca “Ojo al Sur” indica en su posteo que “es un espacio dedicado a difundir cine argentino de todas las épocas… intentando ofrecerlas con la mejor calidad posible de imagen y sonido… labor por amor, sin fines de lucro y porque tristemente somos un país sin cinemateca… el crecimiento significa más cultura, más educación, más soberanía”.
Cuídense mucho, muchísimo más, como no lo han hecho nunca antes. Una vidriera tan irrespetuosa que, ni el genio de Discepolín, hubiera imaginado.
Norberto Tallón










