- Artemis II es la primera misión lunar tripulada desde el programa Apolo.
- La tripulación a bordo del cohete SLS (Space Launch System) y la nave Orion, está formada por Reid Wiseman como comandante, Victor Glover como piloto, Christina Koch como especialista de misión y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, también como especialista de misión.
- El objetivo central de la misión es probar por primera vez con astronautas a bordo el rendimiento del SLS y de Orion en una travesía de espacio profundo, en un viaje de 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.
- Entre sus cargas útiles viaja ATENEA, un nanosatélite argentino desarrollado por la CONAE junto con instituciones y universidades nacionales.
Artemis II despegó este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, y abrió una nueva etapa en la exploración espacial tripulada. La misión llevará a cuatro astronautas en un viaje de alrededor de diez días alrededor de la Luna, en el primer vuelo humano de este tipo desde la era Apolo.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. El vuelo representa además un hito por la presencia del primer astronauta negro y de la primera mujer en una misión de este tipo, además del primer canadiense en una travesía lunar.
Un regreso al entorno lunar después de más de medio siglo
La misión se lanzó a bordo del Space Launch System, el cohete más potente desarrollado por la agencia espacial estadounidense, junto con la cápsula Orion. El plan de vuelo contempla maniobras en órbita terrestre y luego una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna, antes del regreso al planeta.
Durante el viaje, la nave se internará en el espacio profundo y pondrá a prueba sistemas de navegación, soporte vital, comunicaciones y operación autónoma con tripulación a bordo. El objetivo principal es validar el funcionamiento integral del programa antes de futuras misiones con intención de alunizaje.
El amerizaje está previsto para el 11 de abril en el océano Pacífico. Será el cierre de un ensayo clave para el programa Artemis, que busca reinstalar la presencia humana en el entorno lunar y preparar nuevas expediciones de largo alcance.
La misión marca el regreso de un vuelo tripulado al entorno lunar después de 54 años. Foto: Reuters
Argentina, presente en la misión
La misión también incluye participación argentina a través del microsatélite ATENEA, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. El dispositivo integra la carga secundaria del vuelo y apunta a operar a gran distancia de la Tierra, con pruebas tecnológicas y mediciones en condiciones extremas.
Entre sus objetivos figuran la validación de sistemas electrónicos, la medición de radiación y el análisis de señales de navegación como GPS, GLONASS y Galileo. También intentará establecer comunicación con estaciones ubicadas en Tierra del Fuego y Córdoba, en una experiencia inédita para tecnología espacial argentina.
La presencia de ATENEA le da a la misión un componente regional singular. Según el texto aportado por el usuario, se trata del único representante latinoamericano dentro de la carga secundaria que acompaña este histórico viaje alrededor de la Luna.
El microsatélite argentino ATENEA integra la carga secundaria de la misión. Foto: Reuters
Una misión clave para lo que viene
Artemis II es la primera misión tripulada del programa Artemis y servirá como paso previo para las próximas etapas de la hoja de ruta lunar. El vuelo buscará comprobar que la nave Orion y el sistema SLS pueden sostener una misión segura con seres humanos a bordo en espacio profundo.
El éxito de esta travesía resultará determinante para las siguientes misiones del programa, que apuntan a profundizar la exploración lunar y a desarrollar capacidades para futuras operaciones sostenidas fuera de la órbita terrestre.
Amazon da otro paso decisivo en su ambiciosa apuesta por dominar el mercado de internet satelital.
El vehículo de lanzamiento es, una vez más, el poderoso cohete Atlas V 551 de United Launch Alliance (ULA), configurado con cinco propulsores sólidos auxiliares.
Es el primer vuelo tripulado a la Luna desde 1972 e incluye a una mujer. También viajarán un afrodescendiente y un astronauta no estadounidense. Esta vez no alunizará, pero será un ensayo para volver a la superficie.
Este lanzamiento es el noveno en la historia del programa y el quinto a bordo de un Atlas V, continuando la alianza estratégica entre Amazon y ULA. A bordo del cohete viajarán 27 nuevos satélites que se sumarán a la constelación en órbita baja terrestre (LEO),a altitudes de entre 590 y 630 kilómetros sobre la Tierra.
El 13 de noviembre de 2025, Amazon renombró oficialmente su proyecto satelital de “Project Kuiper” a “Amazon Leo”, en una señal de madurez y transición del programa hacia una fase comercial. El cambio de nombre refleja la consolidación del sistema, que opera en órbita baja terrestre (Low Earth Orbit, LEO) y busca distanciar la imagen de la empresa de los años de desarrollo para entrar de lleno en la narrativa de servicio al consumidor.
El proyecto arrancó oficialmente en abril de 2019, recibió la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. en julio de 2020 para desplegar una constelación de 3.236 satélites, y lanzó sus dos primeros prototipos en octubre de 2023. El verdadero despliegue a escala comenzó el 28 de abril de 2025 con la misión KA-01, que puso 27 satélites operacionales en órbita.
En apenas diez meses, Amazon completó ocho misiones exitosas, empleando una combinación de socios de lanzamiento: cuatro a bordo del Atlas V de ULA, tres en el Falcon 9 de SpaceX, y una con el Ariane 64 de Arianespace desde la Guayana Francesa el 12 de febrero de 2026. Esta última transportó 32 satélites al espacio. La cadencia de lanzamientos ha sido notable: entre abril y diciembre de 2025, Amazon superó los 180 satélites en órbita, con miras a alcanzar más de 200 antes de que concluyera el año.
Amazon enfrenta un plazo regulatorio de enorme peso: según la licencia otorgada por la FCC, la empresa debe tener en órbita y operando, la mitad de su constelación —unas 1.618 unidades— antes del 30 de julio de 2026. El resto deberá estar desplegado antes del 30 de julio de 2029. Con unos 200 satélites en órbita actualmente y más de 3.000 por lanzar, el ritmo de despliegue deberá acelerarse considerablemente en los próximos meses, aunque la compañía podría solicitar una prórroga o exención a la agencia reguladora.
Los satélites de Amazon Leo están diseñados con enlaces ópticos inter-satelitales, que utilizan láseres infrarrojos para transferir datos a velocidades de hasta 100 Gbps entre naves espaciales, creando una malla en el espacio que reduce la dependencia de estaciones terrestres. Las terminales de usuario ofrecen velocidades de entre 100 Mbps y 1 Gbps, según el modelo, con latencia baja propia de las órbitas LEO, una ventaja frente a los tradicionales satélites geoestacionarios.
Ricky Freeman, presidente de Kuiper Government Solutions, confirmó que Amazon tiene previsto iniciar el servicio comercial para Canadá, Francia, Alemania, el Reino Unido y los Estados Unidos antes de que concluya el primer trimestre de 2026. El objetivo a mediano plazo es expandirse a 57 países en 2027 y llegar a casi 100 naciones antes de finales de 2028. En América Latina, Amazon ya anunció en 2024 una asociación con DirecTV Latin America para cerrar la brecha digital en varios países de la región.
El servicio de internet satelital comenzará una vez que haya 578 satélites en órbita. Con la próxima a punto de partir, Amazon acelera su marcha hacia ese hito con la mira puesta en un mercado global de conectividad que hoy domina casi en solitario SpaceX con su servicio Starlink.


