Ante la disparada de casos, Córdoba suspendió los festivales y eventos masivos y redujo aforos

La medida rige desde hoy y hasta el 4 de enero; la variante ómicron de coronavirus ya es de circulación comunitaria en la capital provincial

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El Gobierno de la provincia de Córdoba fue el primero en el país en decidir restricciones en medio de la suba de contagios que afecta, en distintos niveles, a todo el país. Las nuevas medidas sanitarias, que regirán hasta el 4 de enero, inclusive, se dan cuando se confirmó que la variante ómicron de coronavirus ya es de circulación comunitaria en la ciudad capital de esta provincia.

Las decisiones incluyen la suspensión de eventos masivos (recitales, festivales, discotecas) tanto en espacios cerrados como abiertos y la reducción del aforo en salones de fiestas, que queda en 300 personas. Discotecas y recitales directamente no están contempladas en ese tope. No alcanza la actividad de bares, restaurantes, práctica de deportes y entrenamiento al aire libre. No los toca ni en volumen de gente ni en extensión horaria.

Algunos funcionarios reconocen que las medidas deberían haber comenzado antes de Navidad, pero esperan el impacto para Año Nuevo, cuando en general hay una movida muy intensa de jóvenes.

También se resolvió que los mayores de 60 años y los equipos de salud podrán recibir la dosis adicional de la vacuna al cuarto mes de completado el esquema de inmunización. Pueden presentarse, desde hoy, en todos los centros habilitados, sin turno previo. En Córdoba, hace varias semanas que el refuerzo se da a los cinco meses a toda la población.

La Municipalidad de la ciudad de Córdoba —donde se concentra el grueso de los contagios— tomó la decisión de avanzar con las restricciones el jueves pasado, anticipándose a varias fiestas de Navidad previstas, como una tradicional que se realiza en el Jockey Club.

“La medida, de carácter sanitario preventivo, busca mitigar la aglomeración de gente en un mismo lugar, en momentos en que la positividad de los contagios ha crecido de manera exponencial en los últimos días”, comunicó la gestión del intendente Martín Llaryora.

Hoy se cumple una semana de la vigencia del pase sanitario (para reuniones de más de 1000 personas, sean al aire libre o ambientes cerrados) y las autoridades sanitarias reconocen que analizan extender su aplicación a otras actividades.

A la vez, ratificaron que es necesario continuar con las medidas de bioseguridad para evitar o reducir los contagios: usar barbijo; ventilar los ambientes; usar alcohol en gel; y en caso de ser contacto estrecho o tener síntomas, permanecer aislados.

En las sierras de Córdoba, donde hay reservas arriba del 80% para las primeras semanas de enero, hasta el momento, no se registraron bajas. Los referentes turísticos consultados coincidieron en que profundizarán las controles para que se cumplan los protocolos previstos. El gobierno de Juan Schiaretti busca atender lo sanitario afectando lo menos posible la temporada turística que se estima será récord.

Dos días después del 4 de enero previsto como el fin de las restricciones, comienza la época de los festivales. Arranca con el de Doma y Folklore de Jesús María, donde la concurrencia es masiva cada noche. En el caso de Cosquín, el 3 comenzaba el pre-festival, que al menos por dos noches no podrá realizarse.

Además, la administración pública pasó, en su mayor parte, al teletrabajo. La disposición, dijeron desde la Provincia, “busca reducir al mínimo indispensable la presencia física de personas en cada uno de los ministerios y reparticiones, garantizando el estricto cumplimiento de los protocolos sanitarios”.

Circulación comunitaria

Los contagios empezaron a dispararse después de varios brotes masivos de ómicron generados en fiestas de egresados en la capital cordobesa. El viernes pasado la secretaria de Prevención y Promoción de Salud, Gabriela Barbás, confirmó la circulación comunitaria de la cepa ómicron ya que el 67% de las muestras analizadas corresponden a esa variante, que también se detectó en aguas residuales.

La funcionaria admitió que mantienen reuniones permanentes en las que se analiza la evolución de los casos y las variantes. Insistió en que los eventos masivos son “multiplicadores” y pidió a la gente tener “en claro que se está en una situación crítica y es muy importante la responsabilidad social individual”.

Reiteró que la velocidad de contagio de la ómicron es “nunca vista” y aclaró que, si bien por el momento la mayoría de los casos no revista gravedad por el amplio alcance de la vacunación con dos dosis, hay que estar “atentos”.

Para Navidad, por los casos notificados por el sistema de salud provincial, se estima que hubo 75.000 personas cumpliendo aislamiento; se proyectan entre cuatro a siete personas por cada contagio confirmado, con una media de 5,5 vínculos por persona.

Testeos en alza

Los centros de testeos —se habilitaron más y se extendió el horario en los últimos días— presentan largas filas y la gente espera hasta cuatro horas para hacerse el test. En las últimas jornadas se sumaron muchos interesados en asegurarse que no tenían coronavirus para poder participar de las reuniones familiares de la Navidad; también jóvenes y chicos de regreso de viajes de egresados en donde hubo positivos en los grupos.

Según datos de la Provincia, en la última semana la demanda de testeos creció 80% en comparación con la anterior. El viernes pasado el distrito sumó 5064 nuevos contagios, de los que 65% correspondieron a la ciudad capital; ayer fueron 2798, más de la mitad en la ciudad.

Hay internadas 72 personas en camas de unidades para adultos Covid-19, lo que representa el 2,1% del total de camas en la provincia; de esos ingresados 13 se encuentran con asistencia respiratoria mecánica.

Fuente: La Nación