Biodiversidad, conservación y turismo responsable en la Patagonia

Por Daniel Testoni, Biólogo de Hielo & Aventura.             

Cada 3 de marzo, el Día Mundial de la Naturaleza y Vida Silvestre nos invita a reflexionar sobre el vínculo entre las personas y los ecosistemas que habitamos. Para quienes formamos parte de Hielo & Aventura, esa reflexión no es una fecha en el calendario: es una práctica cotidiana.

Desarrollamos nuestra actividad en un sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y una de las maravillas del mundo, el Parque Nacional Los Glaciares. Ese contexto nos define. Cada paso que se da sobre el hielo del Glaciar Perito Moreno es pensado desde el punto de vista ambiental. No es solo una excursión: es una responsabilidad compartida por más de 200 colaboradores que trabajan activamente para que cada experiencia se desarrolle en coherencia con los objetivos de conservación del Parque Nacional.

La biodiversidad que rodea al glaciar muchas veces pasa desapercibida frente a la imponencia del hielo. Sin embargo, es precisamente allí donde se encuentra uno de los valores más extraordinarios del área. En las grietas y cursos de agua de deshielo habita la Andiperla morenensis, un insecto endémico conocido hasta el momento únicamente para este glaciar, indicador de la pureza de estos ambientes extremos y de altísimo valor de conservación. También, convive con su especie hermana A. willinki, de mayor distribución en los glaciares del Parque Nacional y otros de Chile.

A pocos metros del frente glaciar avanza el bosque andino patagónico, parte del ecosistema magallánico que coloniza los espacios que el hielo deja al retroceder. Allí crecen especies del género Nothofagus, como el guindo y la lenga, que estructuran un bosque dinámico, resiliente, en permanente transformación. En ese entramado conviven el zorro colorado, el puma —visitante silencioso y ocasional— y el cóndor andino que sobrevuela los paredones de hielo recordándonos la magnitud de este paisaje vivo.

Desde nuestros inicios, asumimos el desafío de ser pioneros en acercar al mundo este bosque andino patagónico, su biodiversidad y el Glaciar Perito Moreno, entendiendo que uno de los objetivos centrales de la Administración de Parques Nacionales es que la sociedad conozca aquello que se conserva. Solo se protege lo que se conoce y se valora.

Por eso, el turismo que promovemos no se limita a la contemplación. Implica planificación, monitoreo ambiental, gestión responsable de residuos, mejora continua en eficiencia energética y una transición progresiva hacia energías más limpias en nuestras operaciones. Implica también capacitación constante de nuestros equipos, protocolos estrictos de circulación y seguridad, y un compromiso activo con la excelencia turística como parte de la sostenibilidad integral.

Nuestros guías cumplen un rol esencial: son intérpretes del paisaje, educadores ambientales y custodios del equilibrio entre experiencia y conservación. Cada grupo que ingresa al glaciar recibe no solo información, sino una invitación a comprender la fragilidad y el valor del ecosistema que está visitando.

La biodiversidad que convive con el glaciar no es un elemento accesorio del paisaje: es parte de su esencia. Y nuestro rol como empresa concesionaria es demostrar, día a día, que el desarrollo turístico puede ser compatible con la conservación cuando se gestiona con conocimiento, responsabilidad y visión de largo plazo.

En el Día Mundial de la Naturaleza y Vida Silvestre, reafirmamos ese compromiso. Porque cada paso que damos sobre el hielo es, también, un paso hacia la protección del futuro de la Patagonia.