La ciudad de Hangzhou puso en marcha este mes la primera brigada de robots dedicada a la gestión del tránsitco urbano. La iniciativa comenzó en las zonas turísticas del Lago del Oeste y en intersecciones consideradas estratégicas de la ciudad, en la provincia de Zhejiang, al este de China, como parte de un proyecto que se centra en la integración de la inteligencia artificial con la vigilancia policial urbana.
En total, 15 robots con inteligencia artificial han comenzado a trabajar junto a agentes de tráfico humanos en tareas como guiar a los peatones, controlar las infracciones de tráfico y ayudar a los turistas. Equipados con sistemas de reconocimiento visual y conectados en tiempo real a los semáforos de la ciudad, los dispositivos pueden emitir órdenes de parada, avance y giro, así como alertas sonoras para las infracciones cometidas por peatones y ciclistas.
Antes de su debut oficial, los robots ya se habían utilizado en pruebas durante maratones y grandes eventos celebrados en Hangzhou. Esta experiencia sirvió para entrenar al equipo en situaciones de alto tráfico y ayudó a consolidar el modelo de operación conjunta entre máquinas y agentes de policía.
Asistencia e inspección turística
En las zonas turísticas cercanas al Lago Oeste, los robots han sido programados principalmente para ayudar al público. Los visitantes pueden interactuar mediante comandos de voz para solicitar información sobre rutas, transporte público e indicaciones para llegar a las atracciones de la ciudad. Según las autoridades locales, el sistema utiliza datos de tráfico en tiempo real para calcular las mejores rutas.
En las intersecciones urbanas, la atención se centra en el cumplimiento de la normativa. El equipo monitoriza comportamientos considerados irregulares, como cruzar fuera de los pasos de peatones, sobrepasar la línea de detención y circular sin casco. Cuando se detecta una infracción, los robots emiten avisos de voz automáticos. Si la irregularidad persiste tras tres alertas, el sistema registra el incidente y envía la información directamente al centro de control de la policía de tráfico.
Las autoridades de Hangzhou afirman que el objetivo principal es reducir la carga de trabajo de los agentes humanos en tareas repetitivas. Cada robot puede operar entre ocho y nueve horas diarias, lo que permite que los agentes de policía se dediquen a actividades más complejas, como responder a accidentes, realizar operaciones especiales y supervisar infracciones graves.
En las redes sociales chinas, la iniciativa recibió una gran atención. Los usuarios elogiaron el proyecto como un ejemplo del avance tecnológico del país y abogaron por extender el modelo a otras ciudades chinas, especialmente durante los días festivos y los eventos importantes, períodos en los que el tráfico vehicular suele aumentar significativamente.
Fuente: La Nación

