Cómo es la vida cotidiana en Groenlandia, la isla ártica que quiere controlar Donald Trump
En el corazón del Ártico, el día a día transcurre entre el hielo eterno y una cultura inuit que se adapta a los desafíos del clima, la lejanía y la modernidad
Groenlandia, la isla más grande del planeta y un territorio autónomo que forma parte del Reino de Dinamarca, tiene poco más de 56.000 habitantes concentrados en la costa. Nuuk, la capital, reúne a casi la mitad de la población y funciona como centro político y cultural: hay universidades, museos, cafés y una escena artística joven que convive con la pesca y el uso del trineo en invierno.
Más al norte, Ilulissat se organiza alrededor de la bahía de Disko, donde los icebergs marcan el paisaje cotidiano; la pesca sigue siendo clave, pero el turismo ligado al glaciar impulsa nuevos empleos.
Kangerlussuaq, antiguo enclave militar, es hoy la principal puerta aérea del país y punto de partida hacia la capa de hielo, con una vida social pequeña pero activa.
En el extremo este, Ittoqqortoormiit vive casi aislada: con apenas 325 habitantes, representa una de las localidades más remotas del planeta. Aquí la vida gira en torno al ciclo natural: los inviernos prolongados congelan las conexiones por mar, y la temporada estival apenas permite enlaces por barco o helicóptero con el exterior. La caza de narvales, focas o bueyes almizcleros y la fermentación tradicional de alimentos siguen siendo prácticas vitales en la dieta local.
En cada rincón de Groenlandia, desde Nuuk hasta Ittoqqortoormiit, la vida diaria es un equilibrio entre adaptación al clima extremo, preservación cultural y una apertura paulatina hacia el mundo, una cotidianeidad tan desafiante como extraordinaria.
Groenlandia, la isla más grande del planeta, alberga una forma de vida cotidiana marcada por la crudeza del clima ártico y la rica herencia inuit que define su identidad social y culturalAnadolu – Getty ImagesLa mayoría de los groenlandeses vive en pequeños centros costeros en el suroeste de la isla, siendo Nuuk la capitalPeng Ziyang – XinHuaUna mujer camina frente al edificio del Parlamento de Groenlandia, en NuukZhao Dingzhe – XinHuaGroenlandia alberga algunas de las reservas de recursos naturales más ricas del mundo, incluyendo materias primas cruciales como el litio y tierras raras, vitales para las tecnologías de energía verde y la transición energética globalZhao Dingzhe – XinHuaNiños juegan al fútbol en la ciudad de IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesCatedral luterana de Nuuk, también conocida como Church of Our Saviour. Es una construcción de madera consagrada en 1849 y uno de los edificios religiosos más antiguos e icónicos de la ciudadZhao Dingzhe – XinHuaUlrikke Andersen, operadora turística de 40 años, en su casa de NuukALESSANDRO RAMPAZZO – AFPAstas apiladas frente a una casa en IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesUn musher (conductor de un equipo de perros de trineo) en una calle en IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesEntrada de la comisaría de NuukZhang Yuliang – XinHuaEl aeropuerto de Nuuk es la principal puerta de entrada aérea a Groenlandia. Ubicado a pocos kilómetros del centro, conecta la capital con otras ciudades del país y con Dinamarca, y es clave para el transporte de personas, suministros y el desarrollo del turismo árticoJONATHAN NACKSTRAND – AFPCasas coloridas, museos, cafés y un puerto activo conviven con fiordos, montañas y el mar helado en NuukEvgeniy Maloletka – APVista aérea de David Pilutaq Sandgreen pescando en el hielo en IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesNiños caminan por la calle principal de IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesLa capa de hielo de Groenlandia cubre aproximadamente el 80% de la superficie de la islaZhao Dingzhe – XinHuaLa arquitectura de Nuuk refleja la adaptación al clima ártico y la influencia danesa. Predominan las casas bajas y edificios de colores intensos, pensados para resistir el viento y la nieveEvgeniy Maloletka – APUn cartel con la leyenda «Groenlandia no se vende» cuelga en la vidriera de una tienda de ropa en NuukJONATHAN NACKSTRAND – AFPLa pesca en Nuuk es una actividad central de la vida cotidiana y de la economía local. Bacalao, halibut y camarón ártico son las principales capturas. Barcos pequeños y plantas de procesamiento conviven con el puerto urbanoALESSANDRO RAMPAZZO – AFPKangerlussuaq es una pequeña localidad del oeste de Groenlandia rodeada de tundra y glaciaresZhao Dingzhe – XinHuaUn hombre usa un soplador de hojas para limpiar la nieve de un automóvil en un concesionario en el centro de NuukJONATHAN NACKSTRAND – AFPEn Nuuk, las mascotas forman parte de la vida cotidiana. Las normas municipales regulan su cuidado y circulación, priorizando el bienestar animal en un entorno extremoJONATHAN NACKSTRAND – AFPEl clima y la geografía no solo condicionan la economía —centrada en la pesca y cada vez más en el turismo sostenible—, sino también la identidad de su gente, que equilibran con resiliencia la modernidad urbana con prácticas tradicionalesZhao Dingzhe – XinHuaVehículos circulan en medio de una intensa nevada en el centro de NuukJONATHAN NACKSTRAND – AFPPasajeros desembarcan de un vuelo de Air Greenland procedente de Copenhague, Dinamarca, en el aeropuerto de NuukJONATHAN NACKSTRAND – AFPA lo largo de toda Groenlandia, las estaciones marcan el pulso de cada día: inviernos largos y oscuros con temperaturas que caen muy por debajo de cero, y veranos breves donde la luz y el deshielo abren posibilidades para la pesca y las actividades al aire libreJONATHAN NACKSTRAND – AFPKali Tobiassen pesca en el hielo en Ilulissat. La pesca artesanal sigue siendo clave para el sustento y la identidad cultural groenlandesaJoe Raedle – Getty ImagesLas auroras boreales en Nuuk iluminan el cielo durante los meses de otoño e inviernoZhao Dingzhe – XinHuaEl cementerio de Nuuk durante una nevadaJONATHAN NACKSTRAND – AFPThala Samuelsen saluda a los feligreses tras el servicio matutino en la Iglesia de Sión en IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesMonumento que rinde homenaje al misionero luterano danés-noruego Hans Egede, fundador de Nuuk en 1728Joe Raedle – Getty ImagesNiños en la entrada de un supermercado en NuukJoe Raedle – Getty ImagesIceberg visto en la bahía de Disko, cerca de IlulissatZhao Dingzhe – XinHuaEl sistema de transporte de colectivos se llama Nuup Bussii y conecta el centro con distintos barrios, el aeropuerto y zonas periféricas como Nuussuaq y QinngorputJONATHAN NACKSTRAND – AFPIcebergs vistos en la bahía de Disko, cerca de IlulissatZhao Dingzhe – XinHuaConsulado estadounidense en NuukZhao Dingzhe – XinHuaUn hombre pasea a su perro por la costa, entre formaciones de hielo, mientras cae nieve en NuukJONATHAN NACKSTRAND – AFPNiños juegan con una pelota en la nieve en NuukEvgeniy Maloletka – APDron de una mina en GroenlandiaPeng Ziyang – XinHuaUn cartel que indica a los clientes que no se permiten picos de hielo en el restaurante cuelga junto a la puerta principal en IlulissatJoe Raedle – Getty ImagesPersonas caminando por el centro de NuukZhang Yuliang – XinHuaUn cazador inuit conduce su trineo tirado por perros sobre el blanco hielo marino mientras busca focas en las afueras de Ittoqqortoormiit, en el fiordo helado de ScoresbysundOLIVIER MORIN – AFPEl turismo en Nuuk combina naturaleza ártica con vida urbana. La capital ofrece museos, arquitectura contemporánea como el centro cultural Katuaq, gastronomía local y excursiones por fiordos cercanos. En invierno, las auroras boreales atraen visitantes; en verano, el senderismo y los paseos en barco permiten conocer el paisaje y la cultura inuitZhao Dingzhe – XinHuaGroenlandia es un territorio de contrastes: inmenso y frágil, remoto y conectado. Allí, entre el hielo y el mar, sus habitantes construyen cada día una forma de vida que dialoga con el pasado inuit y los desafíos del futuroJoe Raedle – Getty Images