Che, pibe, chabón, nena, piola, boludo, quilombo, bardo, birra, pifiar, gambeta, berreta. Estos vocablos definen una forma de hablar y de ver el mundo. Ese espíritu canchero y socarrón puede rastrearse en frases icónicas como “se le escapó la tortuga” (de Maradona) o “¿qué mirá, bobo?, ¡andá p’ayá!“ (de Messi), para hablar de un terreno que estuvo en boca de todos en los últimos días: el fútbol. Oscar Conde es poeta, ensayista, filólogo y educador. Actualmente, enseña Literaturas y culturas populares en la Universidad Pedagógica Nacional y Lunfardo en la Universidad Nacional de las Artes. Él se preguntó cómo hablamos los argentinos, de dónde vienen nuestras palabras.
En Lenguaje argento (Taurus) recorre la historia del español rioplatense -desde las hablas del siglo XIX hasta nuestros días- y recopila las invenciones que surgieron al calor de la ola inmigratoria del siglo XX o incluso las más recientes. Su investigación deja claro que la lengua está viva: cambia, se mezcla, se reinventa y, en ese movimiento, construye identidad.
Fuente: Página12

