El trabajo remoto a prueba: las 10 predicciones de la oficina que viene

El impacto de la pandemia en el mercado corporativo local, qué pasa en el mundo y cuáles son las tendencias

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La segunda ola del coronavirus vuelve a poner a prueba al mercado de oficinas que durante el primer trimestre de 2021 mantuvo la tendencia del año anterior con un aumento de los metros desocupados. De este modo, la vacancia siguió en alza y alcanzó un 14,9%. Así lo indica el último informe de Cushman & Wakefield, empresa global de servicios inmobiliarios corporativos. Otro dato del mismo informe es que, en comparación con el último trimestre del año pasado, la vacancia creció un 15%. Las zonas con mayor superficie disponible fueron el corredor de la Panamericana (45.094 m2), Catalinas-Plaza Roma (43.299 m2) y Puerto Madero (33.974 m2). “El foco sigue puesto en evaluar si están pagando valores de mercado y analizar la reducción de superficie en los contratos vigentes o en espacios nuevos que no impliquen grandes inversiones para ser ocupados”, explicó José Viñas, Director de Brokerage de Cushman & Wakefield. Durante los primeros tres meses del año se absorbieron 27.335 m². El 60% de esta superficie se concentra en el centro porteño. Respecto a lo que viene, Lucas Desalvo, Gerente de Investigación de Mercado de Cushman, anticipa que se podría esperar que para este año los valores continúen indicando una mayor superficie liberada que ocupada. “La mayor liberación de espacio se dio en el Corredor Panamericana y Catalinas-Plaza Roma con nuevas ofertas que permiten a las empresas ubicarse tanto en el centro como en el norte de la ciudad. La demanda aún está a la espera de una coyuntura más estable que permita tomar decisiones”, analiza.

La superficie desocupada en un mercado con demanda casi nula impactó en los precios: el valor de alquiler pedido para oficinas clase A promedia los US$26,9/m², un 3,2% menos que el primer trimestre del año anterior. “Esto aún no se reflejó en los precios de cierre, donde el valor en las nuevas transacciones tiene otro efecto”, explican en el informe.

En este contexto, la incertidumbre que genera en las empresas el avance de la segunda ola del coronavirus se plantea el interrogante sobre si las oficinas podrían desaparecer. La respuesta es casi unánime: no, pero coinciden en que no serán como en los tiempos de prepandemia. Lo que se plantea es el avance de la oficina híbrida y una realidad en la que cada empresa diseñará su propio esquema. En este sentido, el CEO de Newmark, Domingo Speranza, aseguró que “las oficinas no van a desaparecer, sino que se va a avanzar hacia un modelo de trabajo híbrido desde la casa o presencialmente y en horarios distintos; es decir, que no todos se movilizarán para trabajar de 9 a 17″. Respecto al futuro, se plantea el avance de las oficinas satélites, espacios más pequeños, ubicados en los barrios y cerca de las casas de los empleados.

Sin ir más lejos, esta semana se conoció la noticia acerca de que más de una tecnológica en el mundo no cree implementar el trabajo remoto al 100%o. Por caso, los empleados de Microsoft trabajarán menos del 50% de su tiempo en forma remota, Amazon también les comunicó a sus empleados que el plan es volver a una cultura centrada en la oficina como estándar. “Creemos que nos permite inventar, colaborar y aprender juntos de manera más efectiva”, justificaron. Prithwiraj Choudhury, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard y defensor del trabajo remoto, dijo en una nota a la BBC que las compañías de tecnología llevan mucho tiempo a la vanguardia de este modelo. “Las primeras empresas que lo adoptaron y que están siguiendo este modelo de trabajo remoto y construyen la organización en torno a él, tendrán una gran ventaja para atraer talento”, afirmó.

A diferencia de las empresas citadas, Spotify se mostró más flexible y da las tres opciones: trabajar a tiempo completo desde casa, desde la oficina o combinar ambas modalidades. Hace unas semanas IBM anunció su propuesta de sistema de trabajo remoto, con el 80% de la fuerza laboral de manera presencial al menos durante tres días a la semana en la oficina. “Cuando la gente trabaja en remoto, me preocupa cuál será su trayectoria profesional”, dijo a la BBC, el director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna. “Si quieren convertirse en gerentes, si quieren tener cada vez más responsabilidades o si quieren construir una cultura dentro de sus equipos, ¿cómo vamos a hacerlo de forma remota?”, se preguntó.

Es paradójico porque las nuevas dinámicas laborales ponen a prueba aún a las empresas que fueron vanguardistas en el mundo en trabajo remoto. Los especialistas coinciden en que la eficiencia del home office se podrá evaluar cuando las oficinas vuelvan a abrir. Mientras tanto, es difícil analizarlo. Y Speranza plantea un escepticismo frente al tipo de trabajo remoto implementado: “ahora no se está haciendo teletrabajo en el sentido estricto de la palabra. Estamos trabajando así porque estamos en pandemia. Se entiende que en un futuro no van a estar los chicos en casa porque estarán en el colegio y vamos a tener más concentración. El teletrabajo será una reunión a la que no podemos llegar tarde o para la que necesitás concentrarte más. Esto nos horizontalizó mucho porque todos mostramos nuestras casas y surgen temas distintos”, apuntó.

Las empresas deberán mantener las dinámicas de  circulación en el espacio de trabajo.
Las empresas deberán mantener las dinámicas de circulación en el espacio de trabajo.Shutterstock

Lo que viene

Cómo redefinir la dinámica laboral es un tema que desvela a las organizaciones, CBRE anticipó las 10 predicciones sobre el futuro de los espacios de trabajo en un escenario en el que la implementación del home office gana protagonismo, al mismo tiempo que las compañías “necesitan” de la oficina para construir identidad, desarrollar sentido de pertenencia, y generar un espacio de contención para la gente. Con este análisis como eje vector se plantearon diez puntos clave:

  • El trabajo a distancia llegó para quedarse. El regreso a las oficinas no será completo, sino que combinará el home office con el lugar de trabajo.
  • La oficina no desaparecerá. Tienen un papel importante para desempañar: apoyar la flexibilidad y la elección de quienes necesitan y quieren ir.
  • Las asignaciones de espacios favorecen “nuestro espacio” versus “mi espacio”. Las empresas deberán repensar lo que sus oficinas puedan ofrecer, qué tienen de único en comparación con la experiencia de trabajo a distancia. El nuevo propósito de la oficina será proporcionar un lugar para la comunidad, la cultura y la colaboración.
  • Las reuniones se adaptarán a la colaboración de “presencia mixta” apoyándose en la tecnología.
  • Las oficinas deberán generar “las ganas” para que la gente elija ir. Las nuevas oficinas deberán crear un ambiente acogedor, apoyar la salud y el bienestar de los empleados y mejorar la comodidad de trabajar en el lugar.
  • Los escritorios serán compartidos sin espacios asignados. Esta tendencia se afianza al ritmo que se mejoran los protocolos de limpieza.
  • Los empleados seguirán exigiendo mayor distancia entre los escritorios y las empresas deberán mantener las dinámicas de circulación en el espacio de trabajo.
  • El diseño y la operación de edificios saludables ocuparán un lugar central. Los entornos laborales diferenciados serán aquellos que innoven en el campo del bienestar en el lugar de trabajo y aborden un amplio espectro de salud más allá de lo físico.
  • Cambiará la forma en la que se mide el rendimiento en el lugar de trabajo. Permanecer horas en el espacio de trabajo no será bien visto. Más que nunca el cumplimiento de los objetivos se instalan como eje de la evaluación.
  • El área de infraestructura, recursos humanos y tecnología trabajarán más alineadas que nunca para ofrecer una experiencia laboral de alto rendimiento dependerá de la integración inteligente del espacio, las personas y la tecnología. La investigación anticipa la evolución del “Jefe de Bienes Raíces Corporativos” hacia una posición más elevada y estratégica de “Director de Lugares” que entre otras aptitudes deberá ser un líder visionario y con una habilidad de liderazgo con énfasis en las personas.

El desafío para las empresas no será fácil. Generar sentido de pertenencia a la distancia es uno de los principales retos, pero también deberán contar con espacios físicos que “inviten” a trabajar en el lugar. Más que nunca, ofrecer una experiencia laboral de alto rendimiento dependerá de la integración inteligente del espacio, las personas y la tecnología. El teletrabajo fue una gran herramienta que nos ayudó a enfrentar la crisis en tiempo real, sin embargo, las experiencias y aprendizajes nos hicieron ver la importancia que tienen los espacios de trabajo para cualquier individuo y organización, finaliza Ana González Ferrero, directora de project management de CBRE.

Fuente: Carla Quiroga, La Nación