Se sabe que Iván de Pineda, además de ser un conocido conductor, tener una carrera internacional como modelo y ser un viajero incansable, es un ávido lector y el poseedor de una vasta cultura general. Ahora, puso en marcha un proyecto que acarició desde hace mucho tiempo. Se trata de un nuevo certamen que reunirá el talento universitario de toda Argentina, Desafío Atenea, una competencia nacional de estudiantes universitarios que llevará adelante el propio conductor de Pasapalabra, en la que el equipo vencedor recibirá un premio de 30 millones de pesos.
La propuesta convoca a jóvenes de universidades de todo el país. El certamen transforma el saber académico en un juego y en un espectáculo, pensado especialmente para una audiencia joven y digital.
El formato del evento consiste en un espectáculo en vivo, con pruebas de cultura general y dinámicas colaborativas. Participarán 150 estudiantes, distribuidos en 50 equipos de tres personas cada uno, que se deberán inscribir a través de la web de la competencia, www.desafioatenea.com y también desde el Instagram @desafio.atenea.
Iván de Pineda y su nuevo proyecto que reunirá estudiantes universitarios de todo el país
Cada equipo estará compuesto por miembros de la misma universidad, aunque pueden ser de carreras diferentes. A lo largo del concurso, los participantes enfrentarán diferentes pruebas intelectuales hasta llegar a la etapa final, con la meta de ser elegidos como el mejor equipo universitario del país.
Además del premio principal de 30 millones de pesos al equipo ganador, habrá otras distinciones para reconocer a los grupos que se destaquen durante la competencia y estimular así la participación.
La iniciativa, promovida por el canal de stream OLGA junto a la productora Kocawa, apunta a fortalecer la colaboración y el aprendizaje conjunto entre estudiantes de diversas regiones y carreras universitarias. Destaca por ofrecer una de las mayores premiaciones en el ámbito estudiantil nacional.
Según Iván de Pineda, el proyecto impulsa el conocimiento como una experiencia lúdica y representa una oportunidad para que los estudiantes vivan el saber como un juego y representen a sus universidades a escala nacional. “Estoy muy orgulloso de Desafío Atenea. Es una idea que venía soñando hace tiempo: que se reúnan los estudiantes de todo el país, formando equipos y representando a sus universidades y que disfruten del conocimiento como un gran juego”.
Iván de Pineda en uno de sus incontables viajes, que le otorgaron una vasta cultura general
Las grabaciones de Desafío Atenea se llevarán a cabo en abril en un teatro de la Ciudad de Buenos Aires y estarán disponibles en el streaming, plataforma afín a la comunidad universitaria.
La realización del certamen marca un avance significativo en la integración y el reconocimiento del esfuerzo académico juvenil en todo el país.
Este verano, además de este nuevo proyecto, Iván de Pineda sorprendió con la magnífica casa que construyó como su refugio personal enBariloche. Enclavada en el corazón de la Patagonia, su mansión en Villa Arelauquen es mucho más que una simple casa de descanso: es un espacio pensado para desconectarse del mundo y sumergirse en la calma imponente de la montaña. Desde sus ventanales,el paisaje domina la escena con vistas privilegiadas al Cerro Otto, mientras que en su interior, cada detalle refleja la personalidad del conductor: sobria, elegante y en armonía con la naturaleza.
Construida con materiales como piedra, madera y vidrio, la mansión se integra perfectamente con el entorno. La elección de grandes ventanales permite que la luz natural inunde cada espacio, mientras que la madera en techos y pisos aporta calidez y rusticidad sin perder sofisticación. Desde el exterior,la casa se impone con su diseño moderno y líneas limpias, pero sin desentonar con la geografía montañosa que la rodea.
Desde el exterior, la casa se mimetiza con el paisaje. El techo negro a dos aguas y la fachada de piedra le dan un aire de cabaña contemporánea. La terraza con barandas de vidrio y madera es el lugar ideal para disfrutar del aire fresco y el silencio patagónico.
Fuente: Infobae

