Paulina Cocina: “No soy cocinera, no tengo el oficio”

Estrella de las redes sociales, acaba de publicar Meal Prep: un compendio de recetas y consejos para poder realizar platos simples en poco tiempo

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Se llama Carolina pero es imposible no llamarla Paulina. Es que para la mayoría de nosotros Carolina Puga es sinónimo de Paulina Cocina. La historia es conocida: una socióloga devenida en youtuber que construyó (y sigue construyendo) uno de los más grandes multimedios gastronómicos de habla hispana en el mundo. Los números no mienten: tiene más de tres millones de suscriptores en You Tube, 2,4 millones de seguidores en Instagram, casi dos millones en Facebook, cerca de 900 mil en TikTok y unos 150 mil en Twitter, además de un sitio web propio con tienda online por donde pasan otros tantos millones de personas al mes. La novedad: acaba de presentar Meal Prep, su nuevo libro: un compendio de recetas y consejos para cocinar en poco tiempo platos simples que se pueden guardar en heladera o freezer.

–¿Cómo cambió Paulina Cocina con la pandemia?

–Sigo ofreciendo lo mismo y pensando lo mismo. Pero sí hubo un crecimiento increíble de seguidores. Para aquellos que no estaba en juego el modo de ganarse la vida, esas primeras semanas de cuarentena fueron como un descanso y se dedicaron a cocinar. Viví dos o tres meses al palo. El otro cambio es tal vez más personal: logré que el trabajo me importe un poco menos, para centrarme más en el disfrute. Por primera vez estuve cuatro meses sin subir videos a YouTube. Quería descansar, lo hablé con la gente de YouTube, con temor a perjudicar mi posicionamiento. Sigo trabajando 12 o 13 horas por día. Pero ya no permito que eso me quite otras cosas, como la gimnasia o encontrarme con amigas.

–Sos muy divertida en la pantalla… ¿Qué papel tiene el humor?

–Es muy importante, porque es mi forma de vivir. Pero sé que no es el centro de la cuestión. Tengo videos donde no estoy muy chispita, e igualmente le van súper bien. Y tengo otros que solo son divertidos y no funcionan. Lo mejor es la conjunción de ambas cosas.

–Estás creciendo rápido en tik tok… ¿Te gusta esa red?

–La amo profundamente. Después de You Tube es mi preferida. Quiebra la línea entre el productor del contenido y el espectador. De golpe encontrás gente en el laburo o una familia completa que se toman un tiempito para ponerse a bailar, hacer una coreografía o disfrazarse. ¿Cómo vas a estar en contra de algo así? Es hermoso.

–Solés meterte con temas duros, sociales o políticos. ¿Por qué?

–Es al revés: ¡intento no hacerlo! Me digo: ¿para qué armar quilombo? Si decís “A” ya te posicionan en una escala que tiene solo blancos y negros. Pero a veces no me aguanto. Hay cosas que de pronto encuentro sentido en decírselas a esas dos millones de personas que me miran. Por ejemplo, que no lean cualquier cosa de la pandemia, que busquen a su médico de confianza, del color político que quieran, pero no me pregunten a mí que no entiendo nada del tema. O con el aborto, donde fui parte de esa lucha, fui a la plaza. O con el número de los desaparecidos, sabiendo que muchos de los que me siguen son muy jóvenes y no lo vivieron. Ahí salto, digo lo que pienso y después me reto por haberlo hecho. A las personas se nos exige binarismo, es muy loco. Pongo la foto de Maradona y me putean feministas. Pongo lo del aborto y en dos días perdí 11.000 seguidores en Instagram. Pero yo soy esto.

–¿Sos usuaria de las redes?

–De manera personal lo que más consumo es You Tube, y tiene que ver con eso de relajarme. Veo documentales de la Deutsche Welle (son geniales), también a youtubers como Damián Kuc, AuronPlay, Ter… De cocina solo miro por trabajo.

–Siempre repetís que no sos cocinera… ¿Seguís pensando igual?

–Sí. Claro que cocino, en casa se come bien, soy creativa, pero tanto como lo es mi tía Emira, que cocina muy rico. No tengo el oficio, nunca me pagaron para comandar un despacho en un restaurante. No sé hacer eso.

–¿Por qué tu nuevo libro, Meal Prep?

–Es algo que vengo trabajando desde hace años: cómo comer casero y saludable, aún en el ajetreo diario. En el libro te cuento todo lo que podés hacer para facilitar ese proceso. Pero nunca te diría que congeles fideos o arroz. No: congelá el tuco, y luego tomate diez minutos para hervir la pasta. Me interesa el equilibrio entre practicidad y sabor.

–¿Seguís sintiendo desafíos diarios en lo que hacés?

–Siempre. Está lleno de hitos. Este domingo voy a ir a… ¡almorzar con Mirta! Y tengo un cagazo como si fuera mi primera vez en televisión. Todavía no sé qué me voy a poner. Por mí, iría con mi ropa de siempre, pero por suerte tengo amigos detrás que no me van a dejar. Esos amigos del bien.

Fuente: Rodolfo Reich, La Nación