Entre viernes y domingo, la variedad de estilos y combinaciones sorprendió tanto como los shows en vivo
En el Hipódromo de San Isidro, desde temprano, las filas de jóvenes con sombreros vaqueros peludos, botas cubiertas de polvo y abanicos gigantes de colores dejaron en claro en la segunda jornada de Lollapalooza Argentina 2026, que éste no es solo un festival de música. Su público parece haber aceptado un único código: ser parte de un espectáculo visual tan intenso como los shows que ofrecen Sabrina Carpenter, Tyler, The Creator, Chappell Roan, Lorde, Lewis Capaldi y Skrillex, entre otros.
La pasarela que se formó entre los escenarios demostró que la moda festivalera encontró en esta edición su punto más alto. Este año, la fiebre por Chappell Roan contagió a fans y curiosos: su estética “Midwest Princess”, plagada de rosas, brillos y guiños teatrales, se replicó sin pausa. Así, el Lollapalooza se convirtió en el epicentro de una competencia amistosa de creatividad, ironía y homenaje pop, donde cada look contó una historia propia y colectiva.
Las vaqueras pop y el inicio de la tendencia
Sombreros vaqueros, pelucas fucsias y guiños rurales en clave festivalera (Jaime Olivos)
Uno de los primeros looks destacados apareció con una mezcla de referencias rurales y cultura pop.
Una joven eligió un vestido floral de estampado pequeño, sombrero vaquero blanco con detalles brillantes y una riñonera cruzada, mientras su amiga apostó por un top de leopardo, tirantes blancos visibles y collares superpuestos. Ambas sostenían pelucas en tonos fucsia y rosa claro, un accesorio llamativo que unió visualmente sus estilos y marcó el pulso festivo del evento.
Dramático y funcional: dark pop en clave festivalera
Top gráfico, falda de gasa y zapatillas: teatralidad y confort
Otra de las fanáticas sorprendió con un top de gran estampado gráfico con la cara en primer plano de Chappell Roan y falda negra asimétrica de gasa, sumando zapatillas de trekking.
La combinación de teatralidad en la parte superior y calzado cómodo reforzó una tendencia que se repitió en todo el predio: priorizar la resistencia para largas jornadas sin perder expresividad.
Punk escocés y normcore elevado: contraste entre extremos
Tartán rojo y arneses frente a minimalismo deportivo
Uno de los contrastes más fotografiados lo ofreció una dupla que enfrentó un conjunto de tartán rojo con crop top, falda plisada, abrigo largo, arneses y lentes futuristas, frente a una propuesta mucho más simple: pantalón corto de sastrería gris, camiseta blanca de tirantes y zapatillas deportivas.
El cruce entre moda sin género y normcore fue un reflejo de la diversidad estética vista en el festival.
Reina del baile: homenaje literal a Chappell Roan
Vestido de graduación, tiara y banda personalizada
Entre los guiños más evidentes a la artista estadounidense, una joven lució un vestido azul cuello halter estilo graduación, guantes blancos largos, tiara plateada y una banda que decía “Chappell”.
El maquillaje fucsia y las Converse negras rompieron la formalidad y adaptaron el look al terreno de Lollapalooza.
El trío coordinado y los mensajes pop
Sombreros rojos y camisetas con lemas irónicos
Tres amigas eligieron sombreros vaqueros rojos y camisetas blancas con gráficos, destacándose la frase “HATING POP MUSIC DOESN’T MAKE YOU DEEP”.
Riñoneras, cinturones anchos y vaqueros gastados completaron uno de los conjuntos más fotografiados, en sintonía con el espíritu desprejuiciado del festival.
Midwest Princess oscura y relax tropical
Estética grunge y espíritu indie en un solo dúo
Una asistente llevó la estética de Chappell Roan al terreno grunge: sombrero vaquero peludo negro, top con la inscripción “Midwest Princess”, falda negra con volados y medias de encaje.
Su compañero optó por un look clásico de festival: camisa negra estampada sobre camiseta blanca, jeans y zapatillas de skate.
Nostalgia Y2K y animación
Colores brillantes y guiños a los años 2000
El color fue la apuesta fuerte de otra participante, con camiseta gráfica de inspiración animada, falda azul de volantes y gafas rosas rectangulares.
El look evocó la moda de los años 2000 y aportó una cuota de nostalgia al festival.
Fanática chic y cultura kawaii
Sombrero rosa, camiseta de fan y abanico japonés
El sombrero vaquero peludo rosa gigante combinado con una camiseta de Chappell Roan y falda corta marrón de encaje sintetizó el “uniforme” no oficial del festival.
Un abanico decorado de My Melody añadió un guiño de cultura japonesa al conjunto.
Ironía urbana y estilo Gen Z
Oversize, pañuelo y referencias digitales
Un dúo apostó a la ironía y la cultura digital: camiseta deportiva rosa oversize, jeans baggy, gorra rosa bajo un pañuelo estilo babushka y remera con la leyenda “addison fucking rae”. Estos elementos reflejaron el peso de las redes sociales y el humor en la moda joven.
Descanso en rosa: capas y merchandising
Rosa neón y merchandising en clave festivalera (Gustavo Gavotti)
El rosa se consolidó como color dominante en otro grupo de amigas, una con remera de malla neón sobre top negro y otra con merchandising oscuro de “Pink Pony Club” y shorts blancos con volados.
Glamour vaquero y tendencias DIY
Lentejuelas, sombrero rosa y accesorios personalizados
En la segunda jornada, destacaron la falda mini de lentejuelas rojas, top blanco y sombrero de vaquera rosa con pedrería, junto a propuestas DIY: peluca rosa neón, gafas de corazón y abanico personalizado, mostrando creatividad y funcionalidad.
Peluca rosa y abanico floral
Aquelarre grunge y romántico
Corsés, medias de red y maquillaje artístico
Tres amigas mezclaron estilos pop-punk, dark coquette y fairy-grunge. Corsés, medias de red y botas militares convivieron con pelucas de colores y camisetas. Además de claro, pintarse la cara, muy al estilo Chappell.
Princesa renacentista y teatralidad
Corsé blanco, falda burdeos y toque de fantasía
Un corsé blanco, blusa campesina, falda burdeos con flecos, medias fucsias y un sombrero cónico decorado formaron una fantasía de cuento de hadas, aportando un toque teatral al desfile espontáneo.
Drag, pop y minimalismo oscuro
Maquillaje al estilo Chappell
La pasarela sumó propuestas audaces: conjuntos de lentejuelas, maquillaje blanco y rubor extremo, junto a apuestas minimalistas con bomber jackets negras y gafas estilo Matrix.
Total black en clave grunge
Uniformidad rosa y cosplay
El increíble cosplay de un fanático
Grupos de amigas con pelucas rosas, atuendos neutros y hasta un disfraz de guerrero medieval confirmaron que la creatividad no tuvo límites en Lollapalooza Argentina 2026.
Otro de los looks destacados de la jornada
La edición 2026 dejó en claro que la moda ya no es solo un complemento de la música, sino una declaración en sí misma.
Pelucas rosas en conjunto
El rosa, los sombreros vaqueros, las frases irónicas y los guiños teatrales dominaron el paisaje visual, sellando la influencia de Chappell Roan como el gran motor de tendencias del festival.
Fuente: La Nación

