Sueños inducidos: La ciencia avanza en la aventura de hacer volar la mente

Una app y un dispositivo portátil con un sensor de seguimiento del sueño constituyen el novedoso método “Incubación de sueños dirigida”, desarrollado por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

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El estudio de los sueños ha entrado en la era moderna de manera apasionante, e investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y otras instituciones han creado una comunidad dedicada a avanzar en este campo, dándole legitimidad y ampliando las oportunidades de investigación.

En un nuevo paper, los investigadores del grupo de Interfaces Fluidas del Laboratorio de Medios del MIT presentaron un novedoso método llamado «Incubación de Sueños Dirigida» (TDI por sus siglas en inglés). Este protocolo, implementado a través de una app junto con un dispositivo portátil y sensor de seguimiento del sueño, no sólo ayuda a registrar información de los sueños sino que también guía los sueños hacia temas particulares por medio de la repetición de información orientada, al comienzo del sueño, permitiendo así la incorporación de esta información en el contenido del sueño.

El método TDI y la tecnología asociada sirven como herramientas para la experimentación controlada en el estudio del sueño ampliando las vías de investigación sobre cómo los sueños impactan en la emoción, la creatividad, la memoria y demás.

El paper, «Dormio: un dispositivo de incubación de sueños dirigidos», es un trabajo compartido entre el investigador principal Adam Haar Horowitz y la profesora de artes y ciencias de los medios de comunicación Pattie Maes, también jefa del grupo de Interfaces Fluidas. Otros autores del artículo son Tony J. Cunningham, postdoctorado en el Centro Médico Beth Israel Deaconess de la Escuela de Medicina de Harvard, y Robert Stickgold, director del Centro para el Sueño y la Cognición del Centro Médico Beth Israel Deaconess y profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard.

Estudios previos de neurociencia de investigadores como el experto en ciencias del sueño y cognitivas Stickgold muestran que la hipnagogia (la etapa más temprana del sueño) es similar a la etapa REM (de movimiento ocular rápido) en términos de ondas cerebrales y experiencia; sin embargo, a diferencia de la REM, los individuos pueden seguir escuchando audio durante la hipnagogia mientras sueñan. «Este estado de ánimo es estupefaciente, suelto, flexible y divergente», explica Haar Horowitz. «Es como subir mucho la vara de la divagación mental y sumergirse en ésta, ser impulsado y retirado hacia y desde nuevas sensaciones como que tu cuerpo flota y cae y tus pensamientos entran y salen de control rápidamente».

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Para facilitar el protocolo TDI, un equipo interdisciplinario del Laboratorio de Medios del MIT diseñó y desarrolló Dormio, un dispositivo de seguimiento del sueño que puede alterar los sueños rastreando la hipnagogia y proporcionando luego señales de audio basadas en los datos fisiológicos entrantes, en momentos precisos del ciclo de sueño, para posibilitar la dirección del sueño. Al despertar, el contenido de los sueños guiados de una persona puede utilizarse para completar tareas como la escritura creativa de historias y compararse experimentalmente con el contenido de los pensamientos al despertar.

Persistencia de la memoria

«Dormio lleva la investigación de los sueños a un nuevo nivel al interactuar directamente con el cerebro de una persona que sueña y modificar el contenido real de sus sueños», dice Stickgold.

«El valor potencial de Dormio para mejorar el aprendizaje y la creatividad es literalmente fabuloso.» El primer estudio piloto del equipo del Media Lab utilizando Dormio demostró la incubación de sueños y el aumento de la creatividad en seis personas, y fue presentado en 2018 en el singular foro alt.CHI. Numerosos científicos comenzaron a acercarse al equipo expresando su interés en reproducir la investigación sobre el control de los sueños.

Estas consultas condujeron al primer taller de Ingeniería de los Sueños, que se llevó a cabo en enero de 2019 en el Laboratorio de Medios, organizado por Pattie Maes, Haar Horowitz y Judith Amores, del grupo de Interfaces de Fluidos, y Michelle Carr, investigadora invitada del Laboratorio de Sueño y Neurofisiología de la Universidad de Rochester.

El taller reunió a muchos de los principales investigadores de sueños del mundo, entre ellos pioneros como Deirdre Barrett, Bjorn Rasch, Ken Paller y Stephen LaBerge, para poner en práctica todo un brainstorming sobre nuevas tecnologías para estudiar, registrar e influir en los sueños. Las charlas y las tecnologías presentadas en el taller desembocaron en un número especial de la publicación especializada Consciousness and Cognition (Conciencia y Cognición) sobre Ingeniería de los Sueños, con Maes, Haar Horowitz, Amores y Carr como editores invitados.

«La mayoría de los estudios sobre dormir y soñar han estado limitados hasta ahora a los laboratorios de sueño de las universidades y han sido muy costosos, además de engorrosos, tanto para los investigadores como para los participantes», dice Pattie Maes. «Nuestro grupo de investigación está encantado de ser pionero en nuevas tecnologías compactas y baratas para el estudio del dormir y la interrelación con los sueños, que abren oportunidades para que se realicen más estudios y para que estos experimentos se lleven a cabo en entornos naturales».

Además de aportar beneficios a los científicos, este trabajo tiene el potencial de conducir a nuevas tecnologías comerciales que van más allá del seguimiento del sueño para realizar intervenciones que afectan el inicio del dormir, la calidad del descanso, la consolidación de la memoria basada en el sueño y el aprendizaje».

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

La investigación en sí es fundamental para el trabajo de tesis de Haar Horowitz en el Programa de Artes y Ciencias de los Medios. El año pasado, este investigador llevó a cabo un estudio de sueño más amplio, sobre 50 personas, que reprodujo y extendió los resultados del estudio previo.

«Demostramos que la incubación de los sueños está ligada a beneficios de rendimiento en tres pruebas de creatividad, tanto por mediciones objetivas como subjetivas», afirma Haar Horowitz. «Soñar con un tema específico parece ofrecer beneficios después de despertar, como en tareas de creatividad relacionadas con este tema. Esto no sorprende a la luz de figuras históricas como Mary Shelley o Salvador Dalí, que se inspiraron creativamente en sus sueños. Aquí la diferencia es que nosotros inducimos estos sueños creativamente beneficiosos a propósito, de una manera focalizada.»

También se ha creado ahora un dispositivo Dormio mejorado, así como una plataforma de análisis, una plataforma de streaming, una aplicación iOS para captura de audio y streaming, y una aplicación web para captura de audio, almacenamiento y streaming. Estas plataformas móviles y online permiten compartir el método TDI a través de diversas tecnologías de fuente abierta.

También otras universidades han comenzado estudios relacionados con Dormio; entre ellas, la Universidad de Duke, Boston College, la Universidad de Harvard, la Universidad de Rochester y la Universidad de Chicago.

Final del juego

El equipo de investigación del Laboratorio de Medios de Comunicación del MIT está impulsando asimismo colaboraciones con artistas y utilizando los sueños para crear nuevas obras de arte y aumentar la creatividad artística. Este trabajo, que mezcla la ciencia del sueño y el arte mediático, se ha mostrado en la Bienal de Pekín y en el festival Ars Electronica, y una nueva colaboración con el artista de instalaciones Carsten Holler procura crear una pieza de arte experimental repentina.

El equipo de desarrollo de Dormio comprende a los investigadores Haar Horowitz, Tomás Vega, Ishaan Grover, Pedro Reynolds-Cuéllar, Oscar Rosello, Abhinandan Jain y Eyal Perry, junto con los alumnos del Programa de Oportunidades de Investigación de Pregrado del MIT Matthew Ha, Christina Chen y Kathleen Esfahany.

Fuente: Sarah Beckmann – MIT Media Lab

Traducción: Román García Azcárate

Fuente: Clarín