Una historieta con un beso gay causó un escándalo en la Bienal del Libro de Río de Janeiro

El alcalde Marcelo Crivella lanzó un operativo en la tradicional muestra para retirar de la venta ese cómic y otras publicaciones “no aptas para menores de edad”. Luego, la Corte Suprema de Brasil fren{o la intención del alcalde.

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La imagen del cómic «Vengadores, la Cruzada de los Niños», que indignó al alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella. /Foto: Bienal del Libro de Rio de Janeiro

El subsecretario de Orden Público de la municipalidad de Río de Janeiro, el coronel de la Policía Militar Wolney Dias, se presentó el viernes junto a un grupo de inspectores en el centro de exposiciones que alberga la Bienal del Libro, un tradicional evento en la ciudad, para hacer cumplir una orden del alcalde Marcelo Crivella que causó un escándalo: dejar de exhibir una publicación de cómics cuya portaba retrata a dos hombres besándose.

La exhibición en la muestra de «Vengadores: La cruzada de los niños”, una historia de superhéroes de 264 páginas en la que dos de sus personajes hombres son novios, llevó al evangélico Crivella a denunciar que la publicación tenía “contenido sexual para menores” y a ordenar que deje de ser exhibida para «proteger a los menores de la ciudad».

Desplegados por la feria, los inspectores explicaron que estaban allí para verificar el cumplimiento de la orden de no exhibir el libro cuestionado por el alcalde y verificar si otras publicaciones no aptas para menores de edad estaban siendo vendidas.

«No es censura. Estamos cumpliendo una recomendación del Ministerio Público del Municipio”, dijo Dias, citado por Folha de Sao Paulo. Se trata de la primera vez que un operativo de este tipo se realiza en la historia de la bienal, que se organiza desde hace 38 años.

La Bienal del Libro de Río de Janeiro es un evento tradicional que se realiza desde hace 38 años. /AFP

La Bienal del Libro de Río de Janeiro es un evento tradicional que se realiza desde hace 38 años. /AFP

Sus organizadores habían denunciado previamente que una notificación del gobierno municipal los obligaba a lacrar y embalar los libros denunciados e indicar a través de un aviso que tenían escenas no aptas para menores.

Pero el viernes en la feria ya no había ejemplares de «Vengadores: La cruzada de los niños”, editado por Salvat en alianza con Panini.

Los organizadores, que en la tarde del viernes presentaron un amparo al Tribunal de Justicia de Río para que se deje sin efecto la orden del alcalde, aseguraron que no retirarían ni embalarían ningún libro y explicaron que su ausencia en la muestra obedecía a que se habían agotado.

Expositores indicaron sin embargo que recibieron la orientación de retirar los títulos con temática LGBT para evitar polémicas con los inspectores. Editoriales manifestaron su repudio a la decisión de Crivella.

La Bienal del Libro es uno de los mayores eventos literarios de Brasil. Además de exhibir todo tipo de publicaciones, ofrece charlas, debates y conversatorios con escritores.

El pastor evangélico Marcelo Crivella, alcalde de Río de Janeiro. /AP

El pastor evangélico Marcelo Crivella, alcalde de Río de Janeiro. /AP

Proclamada como una fiesta cultural abierta y diversa, la bienal ofrece actividades específicas dirigidas al público LGBT. Entre ellas sobresalía una charla de João Silvério Trevisan, conocido por su dedicación a la literatura gay y fundador del primer grupo de liberación homosexual de Brasil, Somos, y del primer diario dirigido a un público gay en el país. También es autor de un libro sobre la historia de la homosexualidad en Brasil.

En otra charla sobre «literatura trans» estaba prevista la promoción del libro “Yo, travesti”, que narra la historia de Luisa, un muchacho pobre nacido en el interior de Minas Gerais que terminó en la suite de un gran jugador de fútbol en Italia.

El libro es de coautoría de Marilac y Nana Queiroz, esta última responsable del éxito de ventas ‘Presos que menstrúan”.

La OAB filial Río de Janeiro, el colegio de abogados de Brasil, dijo que la orden de Crivella representaba un acto de censura y recordó que la homofobia es un delito equiparable al racismo.

Fuente: Clarín, Brasilia, corresponsal