Cómo fue la emotiva despedida de Francia a Jean Paul Belmondo

En el Hotel de los Inválidos, donde está enterrado Napoleón, lo homenajearon su familia, amigos y el presidente Macron.

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Francia despidió a “Bébel” en la grandiosidad del Hotel de los Inválidos en París. El presidente Emmanuel Macron eligió este monumental escenario para el Adiós el jueves 9 de septiembre a Jean Paul Belmondo, un actor que representa a Francia.

Lo acompañaba la primera Dama, Brigitte, más la familia y los amigos, directores y actores de uno de los más respetados y queridos artistas franceses y su famosa banda. Alain Delon, su gran amigo, prefirió llorarlo solo y no fue a su homenaje.

El ataúd de Jean Paul Belmondo llegó al centro del patio llevado por los soldados y salió el sol. Bébel, como todos lo llamaban, no podía vivir sin estar bronceado hasta su último día. Esos rayos, tras una monumental tormenta, fueron otro homenaje. El funeral del actor está programado para el viernes 10 en la Iglesia de Saint-Germain-des-Prés , a las 11 de la mañana.

La familia, toda junta

El ataúd con los restos de Jean-Paul Belmondo. A su lado, el presidente Macron. Se entonó La marsellesa. Foto Reuters

El ataúd con los restos de Jean-Paul Belmondo. A su lado, el presidente Macron. Se entonó La marsellesa. Foto Reuters

Conmovida, su familia estaba en la primera fila en ese ambiente solemne. Sus tres hijos, sus seis nietos lo despedían.

«Quería decir unas palabras por nuestro abuelo», dijo Víctor Belmondo, el nieto, convencido de que “desde donde está, está feliz de ver el amor de los franceses. Él, que los amaba tanto».

«Él es y seguirá siendo un sol. Allá, donde esté, yo estoy seguro que el seguirá sonriendo. Gracias por darnos tanta alegría, por compartir tanto tu positividad. Pensamos en ti. Te queremos y nos divertimos con tus amigos, que tanto te han extrañado», finalizó Víctor desde un atril.

Cubierto por la bandera francesa, Jean Paul Belmondo recibió los honores de un héroe nacional. El otro discurso fue el del presidente Emmanuel Macron, el también un actor en su juventud, enamorado de Brigitte, su profesora de teatro.

Babel amaba la risa tanto como ser actor. Era el padre de todos, el tío, el amigo más fiel, hasta que un ACV perturbó los últimos 15 años de su vida. Nadie lo olvidó. Él tampoco.

El adiós del presidente Macron

La gente, en la despedidda de Jean Paul Belmondo, el actor más querido de Francia. Foto AFP

La gente, en la despedidda de Jean Paul Belmondo, el actor más querido de Francia. Foto AFP

«Jean-Paul Belmondo era de la familia», dijo el presidente Emmanuel Macron, describiéndolo como un «orfebre». “Hollywood podía brillar. Belmondo estaba allí. Se casó con Francia. Él, que a través de todos sus roles, recorrió la historia de nuestro país. Policía, matón, siempre hermoso. Jean-Paul Belmondo vivió en Francia», dijo el presidente.

«Era el amigo que a todos les gustaría tener para rehacer el mundo, y el hijo que todos los padres querrían tener. El padre ejemplar que, para criar a sus hijos, no dudó en rechazar un rodaje. Belmondo es ternura ”, continuó Emmanuel Macron.

“Él habla de nuestras contradicciones, nuestros defectos. Nos encanta su soledad, su gusto por el riesgo, la elegancia de su alegría, su estilo”, describió el presidente.

“Amamos a Jean-Paul Belmondo porque se parecía a nosotros. Lo admiramos, nos hace reír” siguió el jefe de estado.

«Perderte hoy es perder a un gran actor. Adiós Bébel. ¡Vive la Republique¡, ¡Vive la France¡”, lo despidió el presidente francés.

Luego, Macron se inclinó frente al ataúd de Jean-Paul Belmondo. La Guardia Republicana tocó La Marsellesa

El féretro salió del patio de los Inválidos bajo la música de Chi Mai, extraído de la banda sonora de la película El Profesional. Afuera, en el jardín, sus admiradores aplaudían y luego llevarán sus flores, sus rosas blancas, sus cartas de despedida al patio.

Los honores tuvieron ese tono que a Belmondo le hubiera encantado. Homenaje con lágrimas y sonrisas, recuerdos pero no nostalgia. Amor, ternura y la tristeza de decirle adiós a un grande, que era como el padre de todos.

El más querido

Patrick Brie, el actor, cree que “Belmondo es la persona más querida de Francia. Unanimidad, total, amor total y respeto total” dijo emocionado.

“Nosotros nos dividimos entre la envidia de llorar porque lo extrañamos ya y de llorar de risa. Eso es lo que el hubiese querido” declaró Jean Dujardin, parte de su banda de amigos, en el homenaje.

“Yo no sé si ustedes vieron, pero el sol había desaparecido cuando Jean Paul se fue. Él era la sonrisa de Francia. Él es como un medicamento. Él nos hace bien” dijo.

El actor y director Guillaume Canet describió a su “ídolo”: “Todos queríamos parecernos a él cuando éramos más jóvenes. Fue realmente una persona asombrosa, nuestro héroe nacional», contó.

Otro testimonio fue el de su ex esposa. «Jean-Paul siempre ha amado a su audiencia, dondequiera que fuéramos», contó Nathalie Tardivel, ex mujer de Jean-Paul Belmondo. “Siempre pasaba tiempo con la gente. Nunca se negaba a firmar un autógrafo o tomar una foto. A veces íbamos a los confines de la tierra a estar tranquilos. Siempre había alguien que lo reconocía. Él siempre estaba agradecido porque decía: «No es la crítica, sino el público el que me hizo».

EEl actor y cantante Patrick Bruel y el director y actor Guillaune Canet despidieron a su amigo Jean Paul Belmondo. Foto AFP

EEl actor y cantante Patrick Bruel y el director y actor Guillaune Canet despidieron a su amigo Jean Paul Belmondo. Foto AFP

«El es un ejemplo para nosotros», dijo la cantante Liane Foly. “Un hermano, un padrino, un amigo… Me gustó mucho la intervención de los nietos. Dijeron lo principal. Jean-Paul era la sonrisa y la alegría de vivir. Lo amamos».

Desde las siete y media de la tarde todas las personas podrán despedirse de Jean Paul Belmondo en el patio del Hotel de los Inválidos, si tienen pase sanitario y un barbijo. Un acto excepcional para este actor francés de 88 años, que falleció el lunes pasado.La otra excepción fue el presidente Jacques Chirac el 26 de septiembre del 2019, cuando miles se acercaron para decirle adiós.

Su rostro bronceado, con su clásica gorra, los espera, con una gran sonrisa, a la entrada, en la explanada de los Inválidos.

Fuente: Clarín