El día que Borges conoció a Mick Jagger y otras postales inéditas

Se inauguró en China la muestra “El Atlas de Borges”. Se trata de unas 130 imágenes que se exponen en ese país hasta el 1 de septiembre. María Kodama participó de la inauguración y rememoró los viajes de la pareja.

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“Este atlas de Borges fue gestándose en su memoria y en la mía a través de los años como en un palimpsesto hecho de lecturas, de cuadros, de experiencias vividas, de una sensibilidad afín. La originalidad reside, no en una pareja que recorre el mundo sino en que uno de los miembros de esa pareja es ciego y existe una enorme diferencia de edad entre ellos”. María Kodama, la persona a la que el escritor dedicó expresamente más textos y también la mujer que más veces invocó en su obra, definió de esta forma la serie de fotos que aparecieron, primero en forma de libro (Atlas, de 1984) y luego de muestra fotográfica: el corpus propone una vía de entrada a la intimidad del universo  borgeano a través de una selección de postales que el J.L. Borges (Buenos Aires, 1899 – Ginebra, Suiza, 1986) y la propia Kodama tomaron en distintos viajes. Las percepciones que recibieron del mundo están reflejadas en esas fotografías que no pretendían tener un valor técnico, sino reflejar el poder del asombro ante sus experiencias por el mundo.

Borges y Maria Kodama, en Madrid, 1980. La imagen integra la muestra "El Atlas de Borges".

Borges y Maria Kodama, en Madrid, 1980. La imagen integra la muestra «El Atlas de Borges».

Entre esos momentos especiales –y ciertamente insospechados para muchos- se cuenta aquel encuentro espontáneo que reunió, en un hotel de España a fines de los años 80, a Borges con el cantante británico Mick Jagger, quien se declaraba seguidor del escritor. Éste se arrodilló, le agarró las manos a Borges y le dijo: «Maestro, yo lo admiro. Leí toda su obra». Para sorpresa de Jagger, Borges lo reconoció al instante, lo que emocionó al líder rockero.

«A él su gustaba música, decía que le daba fuerza y energía. Escuchaba también a los Beatles y a Pink Floyd», detalló Kodama en relación a esa extraña comunión, en el marco de la inauguración de la muestra “El Atlas de Borges” que llegó nada menos que a China, un país por el que el autor argentino sentía especial afinidad y siempre quiso conocer, aunque no llegó a concretar su deseo.

Juntos. En el viaje que hicieron Borges y Kodama a Egipto en 1984, junto a las pirámides de Guiza.

Juntos. En el viaje que hicieron Borges y Kodama a Egipto en 1984, junto a las pirámides de Guiza.

Las que se exponen en ese país, desde el pasado viernes y estarán disponibles para el público hasta el 1 de septiembre de este año, son, en total, más de 130 fotografías del álbum de viajes -51 de ellas captadas por la propia Kodama- que en buena parte permanecían inéditas. Se exponen, primero en Shanghái (desde el pasado 26 de julio), y después viajarán a la capital en septiembre.

En esas imágenes, se ve a la pareja distendida, recorriendo escenarios naturales de Japón, Egipto o Venecia, viajes signados por la curiosidad de Borges y por el hecho de que ya se encontraba ciego -aunque siempre tuvo problemas de visión, un problema heredado de la rama paterna de su familia, fue en 1954 cuando sufrió un desprendimiento de retina que agravó su estado-, lo cual no le impidió cumplir con su sueño adolescente de «descubrir el mundo».

Antes, este mismo material que compone la muestra había sido presentado en ciudades como Buenos Aires, Nueva York, Madrid, Paris, Berlín, Tokio, Barcelona, Yerevan, Roma, Milán, Chicago, Quebec, México DF, Lima, Santiago de Chile, Praga y Toulouse.

Organizada por la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos de la República Argentina, junto con el Consulado Argentino en Shanghai, la actual muestra china contó con la colaboración de la Editorial Shanghai Translation Publishing House, que provee libros de Borges en chino a bibliotecas y espacios de lectura.

En este mismo marco, Shanghai TV realizará un documental sobre Jorge Luis Borges en China, que contará con testimonios de la viuda del escritor, que en Beijing dictó además una conferencia en ILAS-CAAS (Institut de America Latina), a la que acudieron decenas de intelectuales y admiradores de la obra del argentino, y participó de un encuentro con el Nobel Chino Mo Yan y el artista plástico Huang Rui.

La escritora argentina María Kodama asiste a la inauguración de la exhibición de fotografía "El Atlas de Borges" en 2011, en el Instituto Cervantes de Chicago.

La escritora argentina María Kodama asiste a la inauguración de la exhibición de fotografía «El Atlas de Borges» en 2011, en el Instituto Cervantes de Chicago.

«La abuela de Borges era inglesa y él heredó su biblioteca. De chico, acompañaba a su padre cuando éste iba a la Biblioteca Nacional argentina y aprovechaba para buscar todo aquello que le interesaba. Entre todo aquello estaba China, porque era un mundo diferente y él quería estar en contacto con mundos distintos«, comentó Kodama, además autora y traductora, en el marco de la apertura formal de la expo. Ella lo conoció cuando tenía 16 años, después de haber leído a sus cinco –en inglés- el primer poema de quien, poco antes de su muerte, la convertiría en su esposa. Y señaló que Borges «entendía al instante» cuando ella le describía los lugares que pisaban porque ya los había visitado a través de sus propias lecturas: «Era como un prisma. Irradiaba distintos reflejos sobre la realidad de lo vivido».

Borges, traducido

Borges es el autor latinoamericano más traducido en China, sobre un total de 506 libros de 210 escritores, de los cuales 115 son argentinos, según datos del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales. El fenómeno se explica a partir del interés masivo y reciente en China por aprender español.

Entre las ediciones más recientes, se cuentan los diálogos del escritor con el escritor y el periodista Osvaldo Ferrari, realizados en LS10 Radio Municipal y originalmente publicados en 1986, por el viejo diario Tiempo Argentino y reeditados en sucesivas oportunidades, queel año pasado se publicaron en chino traducidos del español original. 

Borges y Ferrari mantuvieron esas conversaciones semanales entre marzo de 1984 y octubre de 1985, bajo la condición, impuesta por Borges, de que los temas no fueran acordados antes de cada emisión, para favorecer así la espontaneidad del diálogo entre ambos.

Las primeras traducciones al chino de obras y relatos de Borges datan de febrero de 1979, cuando la revista Literatura y arte extranjero publicó cuatro relatos: El jardín de senderos que se bifurcan, El sur, El Evangelio según Marcos y Tigres azules. Para 2017 ya sumaban 58 los libros del autor publicados en el gigante asiático.

Fuente: Clarín