Expertos hallaron un dato inesperado sobre crías de tiranosaurios: su verdadero tamaño al nacer

Los análisis permitieron estimar la longitud y el peso de estos dinosaurios al momento de salir del huevo, revelando detalles sobre su desarrollo temprano y sus capacidades como depredadores

Un estudio sobre el Tyrannosaurus rex reveló que sus crías nacían con menos de 2,3 kilogramos y un tamaño comparable al de un gato doméstico./Archivo REUTERS/Denis Balibouse

El Tyrannosaurus rex fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes que existieron, con dientes del tamaño de plátanos y una mordida capaz de triturar huesos.

Habitó en lo que hoy es el territorio de América del Norte —zonas de Montana, Dakota del Sur y Wyoming— hace entre 68 y 66 millones de años, durante el Cretácico tardío.

Ahora, científicos del Reino Unido, Canadá y Estados Unidos descubrieron que las crías del Tyrannosaurus rex nacían del tamaño de un gato doméstico y pesaban menos de 2,3 kilogramos, según revelaron en una investigación publicada en la revista Biology.

Cuando esos dinosaurios llegaban a la adultez a las 8 toneladas, pero sus recién nacidos cabían en los brazos de una persona.

Tres tomas de un fragmento óseo fósil con dientes incipientes sobre fondo negro. Se ve una regla de 10 mm y una regla de 1 mm en el detalleLos científicos revisaron colecciones de museos y hallaron huesos y dientes diminutos de tiranosaurios que habían quedado sin clasificar durante décadas (Revista Biology)

Lo que más llamó la atención no fue el tamaño, sino lo que esas crías hacían con él: nacían listas para moverse y cazar por sí mismas, con escasa dependencia de sus padres.

Los investigadores revisaron colecciones de museos en busca de huesos diminutos y dientes en depósitos del Cretácico tardío en América del Norte. Muchos de esos materiales llevaban décadas olvidados en cajones y estantes, sin clasificar.

Fósiles en el olvido

Paleontología, paleontólogos, excavaciones -  VISUALESIAEl Tyrannosaurus rex habitó América del Norte hace entre 68 y 66 millones de años, durante el Cretácico tardío./Archivo Imagen Ilustrativa Infobae

Los huesos de dinosaurios bebé son pequeños y frágiles, y por eso suelen pasarse por alto en las colecciones de museos. Para confirmar que los restos pertenecían a tiranosaurios, el equipo buscó rasgos anatómicos específicos, como el hueso medio del pie, que en esta familia tiene una depresión profunda al frente y una cresta en la parte posterior.

También seleccionaron dientes diminutos que coincidían con las características conocidas del T. rex. Para estudiar la estructura interna sin dañar los fósiles, realizaron escaneos de alta resolución mediante rayos X de sincrotrón, una tecnología que usa radiación de alta energía para ver el interior de los objetos sin cortarlos.

Esa técnica permitió observar detalles que a simple vista habrían sido imposibles de detectar en materiales tan delicados.

Pequeños, pero ya cazaban

Los escaneos revelaron que el tejido óseo mostraba señales de remodelación por estrés mecánico, lo que indicó que las crías probablemente ya caminaban y corrían poco después de eclosionar.

Los escaneos mostraron señales de estrés mecánico en el tejido óseo y desgaste en los dientes, lo que indicó que las crías del T. rex caminaban y se alimentaban de presas vertebradas. (Archivo Matthew Sherman/Sotheby's vía AP)Los escaneos mostraron señales de estrés mecánico en el tejido óseo y desgaste en los dientes, lo que indicó que las crías del T. rex caminaban y se alimentaban de presas vertebradas. (Archivo Matthew Sherman/Sotheby’s vía AP)

Varios dientes presentaban desgaste, un indicio de que se alimentaban de presas vertebradas relativamente grandes, no de insectos ni animales diminutos.

Según los modelos matemáticos del estudio, un T. rex recién nacido habría pesado cerca de 1,7 kilogramos y medido unos 75 centímetros de largo, estimaciones basadas en comparaciones con aves y cocodrilos actuales. En otras palabras, era más o menos del tamaño de un pollo grande, pero ya depredador.

Fuente: Infobae