Impeachment: Mónica Lewinsky en carne viva y sin concesiones

En la serie American Crime Story, cuenta su versión del escándalo que puso en la cuerda floja a Bill Clinton.

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“Te acostás como una persona privada y al día siguiente sos una persona pública y todo el mundo te odia”. Así resume Monica Lewinsky los acontecimientos que la llevaron a la primera plana de los diarios del mundo en 1998, cuando la llamaron a declarar como testigo en el impeachment al entonces presidente de Estados Unidos.

Tres años antes había entrado como becaria a la Casa Blanca y se había deslumbrado con el carismático Bill Clinton. Ella tenía 22 cuando lo conoció; él, 49. En grabaciones que fueron usadas en su contra, Monica le contó a quien creía su amiga, que estaba enamorada.

Linda Tripp la traicionaría grabando sus confidencias y ese material sería usado políticamente contra el presidente demócrata, a quien sus opositores acusaron de “abuso de poder”.

Bill Clinton tenía 49 años y Monica Lewinsky 22, cuando ella lo conoció. Foto BIBLIOTECA PRESIDENCIAL BILL CLINTON

Bill Clinton tenía 49 años y Monica Lewinsky 22, cuando ella lo conoció. Foto BIBLIOTECA PRESIDENCIAL BILL CLINTON

A Clinton, finalmente el senado lo dejó en su cargo, pero a ella se le acabaron los ahorros, no consiguió trabajo por 10 años y terminó yéndose a Londres a estudiar Psicología Social. Más tarde se animó a contar su historia en un libro y volvió a la vida pública en 2015 como activista, luchando contra el bullying en internet, algo que experimentó en carne propia y que la dejó bastante malherida.

Toda esta historia va a ser ventilada nuevamente a partir del 7 de septiembre en la serie de FX Impeachment: American Crime Story. Desde que aceptó ser productora ejecutiva de la serie a pedido de su creador Ryan Murphy, Monica confiesa haber tenido que requerir de ayuda profesional para ordenar sus ideas y para animarse a ver los 10 episodios que le removerían cada una de sus heridas.

Vía zoom, por la pandemia, una psicóloga la asistió a lo largo de todo el proceso. “Si alguien tiene que contar esta historia tenés que ser vos”, la convenció Murphy, que en las dos temporadas anteriores de la serie ya investigó el juicio a OJ Simpson y el asesinato de Gianni Versace.

Tanto se involucró Lewinsky en la producción que se opuso a que eliminen una escena en la que ella le muestra a Clinton su tanga. La guionista dudaba, porque no quería perjudicarla. Como productora, ella no podía hacer concesiones, aunque obviamente hubiera pasado menos vergüenza. “No quería dejar a todo el equipo en posición vulnerable. La historia tenía que ser contada tal como fue”, explicó.

Linda Tripp, la "amiga" que traicionó a Lewinsky, murió a los 70 años en abril de 2020. Foto: AP / Khue Bui

Linda Tripp, la «amiga» que traicionó a Lewinsky, murió a los 70 años en abril de 2020. Foto: AP / Khue Bui

Los Clinton en la mira

Impeachment es la historia del escándalo sexual y político, pero vista desde las mujeres que fueron protagonistas; sobre todo, Monica (la interpreta la actriz Beanie Feldstein) y su amiga/enemiga Linda Tripp (Sarah Paulson). A Edie Falco le toca ponerse en la piel de Hillary Clinton, por entonces la primera dama.

Monica tiene ahora 48 años y Bill Clinton 75. La producción asegura que no recibieron de él ninguna respuesta a sus mensajes y creen que tanto él como Hillary no van a ver la serie.

Esta semana se publicaron fotos del matrimonio Clinton paseando en la playa, cerca de su casa en los Hamptons, una zona balnearia millonaria a dos horas por auto de Nueva York.

Se los ve caminando separados y ya hay quien supone que ella no está feliz porque va a tener que revivir su lado de la historia, aceptando al esposo que negó en público haber tenido relaciones sexuales con la joven becaria, algo que luego se comprobaría.

Hillary Clinton deberá repasar la historia que la tuvo como  actriz secundaria. Foto Evan Agostini/Invision/AP

Hillary Clinton deberá repasar la historia que la tuvo como actriz secundaria. Foto Evan Agostini/Invision/AP

“Mi mayor remordimiento es haberle hecho daño a personas inocentes” reflexionaba Lewinsky en un cuestionario Proust que le acercó la revista Vanity Fair. Se puede leer ahí un guiño a Hillary.

Vista con el diario del lunes y la óptica feminista del movimiento #Me too, la historia cobra hoy otro sentido. A Monica Lewinsky se la ve relajada, sonriente. Siente que ha contado lo suyo. La actriz que la interpreta dice que en algunas escenas sintió su dolor como propio, porque la humillación que sufrió Monica fue épica.

Fuente: Clarín