Los Museos Vaticanos reabren con dos óleos nunca exhibidos de Rafael

Podrán ser visitados nuevamente desde el 1 de junio, luego de casi tres meses de cierre, con nuevas medidas de seguridad, venta de entradas solo con reserva y la exhibición, por primera vez, de dos óleos de Rafael Sanzio que salieron a la luz en la última restauración hecha por la Santa Sede.

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La reapertura dará a los visitantes la posibilidad de admirar las alegorías de la Iustitia y Comitas, pintadas al óleo entre los frescos de la Sala de Costantino en el Vaticano, y que representan el último trabajo de Rafael antes de su muerte hace 500 años, según precisó la directora de los Museos Vaticano, Bárbara Jatta, en una recorrida con la prensa.

Según describió Jatta, «el excepcional descubrimiento» salió a la luz al final de una restauración del salón que forma parte de las denominadas Estancias de Rafael en la que los técnicos y restauradores ultiman los detalles para la reapertura.

Con 18 metros de largo, 12 de ancho y 13 de altura, la Sala de Constantino fue restaurada durante cinco años, durante los que se descubrieron las alegorías de Iustitia y Comitas, las dos únicas figuras femeninas pintadas al óleo entre los frescos.

Los óleos de Rafael, considerados el último trabajo del pintor, fueron hechos entre fines de 1518 e inicios de 1519, según precisó Jatta, antes de su fallecimiento el 6 de abril de 1520.

De cara a la reapertura, la directora de los Museos agregó que esperan que en una primera etapa sean los romanos y los italianos, que normalmente representan el 10% de los visitantes, quienes lleguen al Museo.

En esa dirección, hasta nuevo aviso, las entradas se venderán solo con reserva previa, por lo que el Vaticano decidió eliminar el cargo que cobraba hasta antes de la pandemia de 4 euros por el servicio, y mantiene en 17 euros el precio del ingreso.

Con unas 27.000 visitas diarias, los Museos Vaticanos son una de las principales fuentes de ingreso de la gobernación vaticana.

Las recorridas incluirán el uso obligatorio de barbijos por todos los espacios, además de un ingreso con escáner térmico que emite un ligero sonido de alarma cuando registra más de 37.5 grados.