El inicio de 2026 marcará la llegada de nuevas figuras emblemáticas al dominio público estadounidense, según explicó Jennifer Jenkins, directora del Centro para el Estudio del Dominio Público de la Universidad de Duke, en declaraciones a AP. El cambio permitirá a creadores utilizar nombres como Betty Boop, Blondie y tres detectives literarios célebres, sin solicitar autorización o pagar derechos.
Para Jenkins, el impacto de este año radica en la “simple familiaridad de toda esta cultura”, una sensación que, indicó, convierte el 1 de enero en una fecha de celebración: “Es un gran año”, afirmó. Jenkins sostuvo que la nueva camada de obras “muestra la fragilidad que existía entre las dos guerras y la profundidad de la Gran Depresión”.
Entre las creaciones que alcanzarán este estatus el jueves figuran personajes que se convirtieron en iconos visuales y literarios del siglo XX. Jenkins destacó el posible potencial creativo de los primeros cortos de Betty Boop, la cual, en su debut de 1930 en “Dizzy Dishes”, presentaba características de perro. Jenkins sugirió bromeando un argumento para su futuro en cine: “La mordió un perro radiactivo, por eso tenía ese origen tan extraño. Esta película hace falta realizarla”, sentenció en tono lúdico.
Betty Boop, un personaje que ahora tendrá adaptaciones.
La directora recordó que la primera Betty Boop surgió prácticamente como una versión femenina de un perro antropomórfico llamado Bimbo, al que luego superó en popularidad. En “Dizzy Dishes”, donde no poseía aún nombre, actuaba como secundaria con su distintivo “boop boop, a doop”. Basada parcialmente en la cantante Helen Kane, conocida como “la Chica Boop-Oop-a-Doop”, el personaje fue creado por Fleischer Studios, con distribución de Paramount Pictures. Jenkins aclaró que, aunque las animaciones originales pueden utilizarse libremente, los derechos sobre la imagen de Betty Boop siguen perteneciendo a Fleischer Productions, lo que impide comercializar productos relacionados sin autorización.
El mismo año vio aparecer a Blondie Boopadoop, también como una joven de espíritu libre en el cómic de prensa de Chic Young. Este personaje -que luego daría nombre a una franquicia de película y radio, y transformaría su vida en torno a su esposo Dagwood Bumstead– reflejó el papel cambiante de la mujer en la cultura popular, hasta consolidarse como una tira doméstica centrada en el matrimonio y el humor cotidiano.
Nueve nuevos cortos de Mickey Mouse también pasan al dominio público, dos años después de que “Steamboat Willie” convirtiera la primera versión del personaje en propiedad pública. Este año se suma su perro Pluto, que en 1930 era conocido como Rover. Pluto adoptó su nombre definitivo al año siguiente.
En literatura
El 2026 traerá, además, nuevas incorporaciones al panorama literario. Jenkins precisó que, por la expiración de la protección de derechos, los primeros títulos de Nancy Drew (El secreto del viejo reloj y otros tres), El halcón maltés (presentando a Sam Spade, de Dashiell Hammett) y Muerte en la vicaría (de Agatha Christie), podrán ser adaptados y reinterpretados por cualquier creador.
Una obra de Agatha Christie entra en dominio público.
Jenkins sumó a la lista el ingreso de Mientras agonizo, de William Faulkner, texto que calificó como decisivo para la obtención del Premio Nobel de Literatura por parte de su autor.






Muerte en el Nilo. Edición Planeta Lector
Cine
En materia de cine, Jenkins resaltó títulos emblemáticos: “Animal Crackers”, segunda película de los hermanos Marx; El ángel azul, la obra alemana de Josef von Sternberg que definió la imagen de Marlene Dietrich; “King of Jazz”, el debut cinematográfico de Bing Crosby; y dos ganadoras de Oscar, “All Quiet on the Western Front” y “Cimarron”.
Jenkins anticipó que la siguiente década “traerá una auténtica oleada de películas de la época dorada de Hollywood” al dominio público y adelantó: “El año 2027 será verdaderamente monstruoso, literalmente, con las versiones originales de 1931 de ‘Drácula’ y ‘Frankenstein’”.
Y música
La música también contará con temas destacados que ahora son de libre uso, como “Embraceable You”, “I’ve Got a Crush on You”, “But Not for Me” y “I Got Rhythm”, todos de George e Ira Gershwin; así como “Georgia on My Mind”, de Hoagy Carmichael y Stuart Gorrell.
Se unirán “Dream a Little Dream of Me”, de Gus Kahn, Fabian Andre y Wilbur Schwandt, y grabaciones de 1925 como “Manhattan” de los Knickerbockers, “Nobody Knows the Trouble I’ve Seen” por Marian Anderson y “The St. Louis Blues” con Bessie Smith y Louis Armstrong.
Fuente: Infobae

